
POESÍA
ANTIFONAS-AMOR SE FUE-APUNTES SOBRE PROUST
ENRIQUE BUTTI
(Palabrava – Santa Fe)
Santafesino, original autor de ficciones entre las que la novela es protagonista, ensayista, traductor, periodista –dirigió más de dos décadas el suplemento cultural de El Litoral de Santa Fe- Enrique Butti publica su primer libro de poesía.
Siempre he descreído de la poesía confesional. Afortunadamente, Butti piensa lo mismo. Al menos, así lo deja traslucir en un poemario intenso que hoy entrega después de años de silencio. Allí cobija a dioses y semidioses con idéntica ternura; y aunque su poética sea sin concesiones y por ahí caiga un guiño para sacar la solemnidad, lo que dice, lo que entrega al filo de la palabra, es testimonio vivo.
Que Butti es autor de ficciones no descalifica en modo alguno ese silencio asumido. Porque en su sabiduría reconoce que la palabra es el diapasón de todos los sonidos del universo y a ella se entrega. Cuidado: perceptivamentre, tan solo. Porque su canto viene de alturas imprecisables y a nadie cabe ponerle precio. Por ello, leerlo es como si uno estuviera compartiendo la escritura misma de esos espacios alternativos. Espacios de tiempo/ de luz viva/ de angustias / de amor furtivo/ de muertes compartidas / de engaños. Butti no juega con lo ilusorio: es concreto y a la vez extrañamente sálmico. En su voz cabe el destino (lo que es mucho decir): un destino que ofrece a manos llenas, como sacerdote.
Cada segmento de su libro registra acordes polifónicos que se integran. Extraña coralidad la que alcanza con sus Antifonas, los juegos de amor y culpas, los llamados y exégesis proustianos. Todo está para ser dicho, algo está para negarlo, nada está pospuesto, en sí. Quizá por ello la poética de Butti traiga mensajes de reyes milenarios, tanto como abreve en la pausa simple y escondida de los días sin historia.
Poética sin concesiones, quedó dicho. Ya que su estro deja el cristal porque sí y tiende a la materia que nos corresponde. La materia-vida. La que une y subrepticiamente separa. La que todos entienden como lenguaje, como razón, como sino.
En el campo de todos los días, Enrique Butti desbroza contenidos de lo simple. Es su escuela y a la vez su proyecto de comprensión. Por eso, lo que testimonia nos importa a todos. Ineludiblemente, es su verdad y la nuestra. Auténtico poeta de pie.
© LA GACETA
J. M. Taverna Irigoyen







