Tafí del Valle: ediles prescinden del intendente y abren por sí mismos las sesiones ordinarias

Tafí del Valle: ediles prescinden del intendente y abren por sí mismos las sesiones ordinarias

El Concejo adoptó una salida sui generis para normalizar su funcionamiento.

TAPABOCAS. Vedia, Monasterio, Cruz, Yapura, Rivadeneira y Saavedra. la gaceta / foto de osvaldo ripoll TAPABOCAS. Vedia, Monasterio, Cruz, Yapura, Rivadeneira y Saavedra. la gaceta / foto de osvaldo ripoll
13 Mayo 2020

El Concejo Deliberante de Tafí del Valle salió del laberinto en el que estaba inmerso tras la frustración de la sesión especial del 1 de marzo donde el intendente Francisco Caliva debía rendir cuentas y abrir el período ordinario de sesiones. Como la ley no ofrece alternativas para el incumplimiento de esa ceremonia, los seis ediles “inventaron” una. Con base en la autonomía municipal y sin la presencia de Caliva, los concejales declararon por sí mismos la normalización del cuerpo. La solución no registra antecedentes en el pasado reciente, y es el fruto de una institución que había recibido un ultimátum de intervención por parte de la Legislatura y cuya fractura había impedido hasta la formación de las comisiones internas.

Después de semanas de cuestionamientos cruzados y hasta de la presentación de denuncias penales, la “autoapertura” de las sesiones ordinarias se impuso por unanimidad. La decisión sui generis unió a los dos bloques justicialistas enfrentados: el de la presidenta Sonia Saavedra, de la vicepresidenta primera Jéssica Yapura Astorga y el del vicepresidente segundo Juan Carlos Rivadeinera, que mantienen una actitud opositora respecto de Caliva, y el de sus aliados Omar Vedia, Omar Monasterio y Miguel Cruz. Vedia y Monasterio argumentaron que la normalización era fundamental para la institucionalidad. Yapura Astorga, que es hija del legislador oficialista y ex intendente Jorge Yapura Astorga, recordó que habían llegado a la situación atípica por la inasistencia de Caliva al acto del 1 de marzo y que, a los fines de destrabar la anomalía, estaban facultados para darse sus propias reglas.

Aunque los ediles no abordaron el conflicto que protagonizó la dirigente Margarita Mamaní ni el audio del supuesto ofrecimiento de sobornos atribuido a Caliva, la coincidencia inaugural duró poco porque, a continuación y con la excepción de la aprobación de una licencia pedida por la Intendencia, la oposición hizo valer en forma sistemática su condición de mayoría (tiene cuatro votos porque la presidenta Saavedra desempata). Esta preponderancia le permitió asegurarse el control de todas las comisiones. El ámbito aliado al intendente sólo presidirá un comité: el de Ética y Moralidad.

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