Todo es historia: el orgullo de haber vestido la albiceleste

Jacinto Roldán integró el seleccionado que fue campeón del Preolímpico Sudamericano en 1980.

07 May 2020 Por Miguel Eduardo Décima

Fue uno de los mejores futbolistas tucumanos de la historia. Lo convocaron en tres oportunidades para vestir la casaca “albiceleste”, aunque se quedó con las ganas de jugar en la Selección mayor. En 1974, César Luis Menotti desembarcó en los seleccionados argentinos y comenzó a darle una mirada más federal. Uno de los que se benefició con esta apertura futbolística fue Jacinto Eusebio Roldán, uno de los jugadores emblemáticos que tuvo San Martín a través de su rica historia.

El “Flaco” Menotti, que asumió en reemplazo de Vladislao Wenceslao Cap luego del frustrante Mundial de 1974 que se jugó en Alemania, comenzó a mirar más allá de la avenida General Paz. El DT fue el encargado de dar el puntapié inicial para que los jugadores del interior del país ya no observaran como un sueño inalcanzable llegar a los representativos nacionales.

La primera experiencia para Roldán en la Selección llegó en 1976, pero lamentablemente no tuvo el final que esperaba cuando dejó La Ciudadela para convertirse en embajador del fútbol tucumano. “Menotti me citó para integrar el seleccionado juvenil. En ese plantel estaban Edgardo Bauza y Ricardo Gareca, entre otros. Estábamos entrenando en Buenos Aires con miras al Campeonato Sudamericano y a una gira que íbamos a realizar por Corea. Pero un fin de semana me vine a Tucumán sin permiso del cuerpo técnico para jugar un clásico contra Atlético. Cuando Menotti se enteró, inmediatamente me desafectó del plantel. Fue mi primer trago amargo en el fútbol”, recordó Roldán.

ESTRELLAS. Juan José Meza (con la pelota) y Roldán fueron compañeros en la Selección.

Nueva chance

“Roly” sabía que si seguía mostrando un buen nivel las chances de tener una nueva oportunidad llegarían. Y así fue que su segunda incursión en la Selección se concretó en 1979. “Ese año me levantaron el castigo por el acto de indisciplina que cometí en 1976. Recuerdo que, en 1979, San Martín jugó contra Talleres de Córdoba. Luego de ese encuentro, Roberto Marcos Saporiti, que era el técnico de los cordobeses y también del seleccionado que iba a competir en los Juegos Panamericanos de Puerto Rico, me habló para decirme que iba a ser convocado nuevamente al seleccionado”, indicó.

La citación al conjunto nacional recién se pudo concretar cuando recibió el “indulto” de Menotti, quien era el que supervisaba los trabajos de todos los seleccionados. “Por suerte, el ‘Flaco’ me dio la posibilidad de tener una nueva chance. En esa ocasión, conseguimos la medalla de bronce en los Panamericanos de Puerto Rico”, contó Roldán, que un año después integró el plantel nacional que logró clasificarse campeón en el Preolímpico Sudamericano de Colombia, ocasión en la que tuvo de compañero a otro jugador nacido en el “Jardín de la República”: Juan José Meza.

“A ese plantel lo dirigía Federico Sacchi y tenía entre sus integrantes a Guillermo Hoyos (hoy técnico de Aldosivi), a Luis ‘Araña’ Amuchástegui y a Roberto ‘Pato’ Gasparini, entre otros. Nos habíamos clasificado para ir a los Juegos Olímpicos que se disputaron en Rusia. Pero no fuimos porque Argentina se unió al boicot que muchos países les hicieron a los rusos por los problemas que en ese tiempo existían a nivel político. Fue tremendo cuando recibimos la noticia de la decisión que había tomado el Comité Olímpico. Nos privamos de concretar el gran sueño”, aseveró.

“En ese plantel había muchos tucumanos, por lo que nos entrenábamos en el complejo de San Martín. En ese seleccionado estaban Héctor ‘Bambino’ Gómez, José Rafael Tártalo, Juan Carlos Santillán y Meza”, apuntó Roldán.

La única vez que Roldán fue citado por Menotti para integrar el seleccionado mayor fue en 1981, pero no pudo concretar ese sueño debido a una lesión. “Para ese año se había programado una serie de amistosos y desde la AFA me citaron, pero no pude jugar ningún partido porque arrastraba una lesión en la rodilla derecha. Recuerdo que cuando llegué a Buenos Aires lo primero que hice fue hacerme revisar por el doctor Rubén Oliva, que era el médico personal de Diego Maradona. Me hizo una serie de estudios y se descartó que tuviera problemas en los meniscos o en los ligamientos. Tenía un callo en el hueso. Desgraciadamente no volví a tener la posibilidad de ser citado nuevamente a la Selección -apuntó “Roly”-. Haber jugado en el seleccionado mayor es una de las pocas cuentas pendientes que me quedaron en mi carrera”.

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