EXPECTATIVAS. Pese a las múltiples contingencias, para la actual campaña se espera una superficie sembrada con garbanzo mayor a la del año pasado, aunque inferior a las 17.460 hectáreas con este cultivo, que se registraron en 2018.

La sección Economía de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) realizó un análisis económico y productivo sobre el cultivo de garbanzo, que abarca el período 2014 a 2019, pero que también da alguna perspectiva para la siembra de este año. Además mostró un resumen de los resultados de la encuesta que elaboró el año pasado (Ver “En la anterior campaña...”).
El informe señala que la producción y el rendimiento por hectárea del garbanzo en Tucumán, entre 2014 y el año pasado, fueron variables. El área máxima sembrada fue de 17.460 ha, en la campaña 2018; la mínima se registró en 2014, y fue de 8.310 ha. Para el corriente año, la superficie podría llegar a ser superior a la del año pasado, si continúa la recarga del perfil de suelo. Respecto de la producción, el mayor volumen producido se dio en 2017, con 19.210 toneladas. Durante el resto de los años que contempla el período analizado, el garbanzo producido en nuestra provincia fue entre un 11% y un 35% inferior, respecto de ese pico.
En tanto los rendimientos oscilaron entre 0,9 t/ha y 1,5 t/ha, con un promedio de 1,2 t/ha.
En lo referido a costos involucrados en la producción, los gastos de barbecho a cosecha giraron en torno de los U$S 325/ha. Las tareas de siembra, las aplicaciones y la cosecha implicaron alrededor de un 35% de este gasto; seguidos por la semilla, que significó alrededor de un 32%. Los herbicidas pasaron de representar un 13% del gasto a principios del período a un 24% hacia el final. Cabe agregar que para ningún precio se toma en cuenta el Impuesto al Valor Agregado (IVA), y que tampoco se tuvieron en cuenta los valores de arriendo ni de estructura.
El Rinde de Indiferencia (RI), representa las toneladas necesarias para cubrir los gastos. De acuerdo al estudio realizado por los especialistas de la Eeaoc, el RI para el cultivo de garbanzo en Tucumán, en el período 2014-2019, se ubicó mayormente alrededor de 0,5 t/ha. No obstante, durante las dos últimas campañas este tomó valores cercanos a 1 t/ha. El RI fue superior al rinde promedio de la provincia (1,2t/ha) en dos de los seis años analizados -2015 y 2018-, lo que indica un margen bruto negativo. Esto fue consecuencia del bajo precio del grano durante esas campañas.
El año pasado, el gasto de barbecho a cosecha para producir garbanzo en secano en Tucumán fue del orden de los U$S 275/ha. Para este año, se estimó una suba de un 3% de ese valor. El incremento se daría, principalmente, debido a la suba en las tarifas de las operaciones. Mientras que las tarifas de siembra y de aplicaciones son más firmes, la de cosecha asoma incierta. Con este gasto de barbecho a cosecha a un precio del garbanzo de U$S 320/t y con gastos de procesado y embolsado, el RI resulta en 1,05 t/ha. El uso de semilla propia puede reducir el gasto por ha entre U$S 40/ha y U$S 50/ha. Los valores están sujetos a ajustes, ya que quedan por definirse los valores reales que tendrán la trilla y el procesado, y cuáles serán el rinde y el precio del grano al momento de la cosecha, en los meses de octubre y noviembre.
En la anterior campaña se lograron mayormente calibres de 8 y de 7
La sección Economía de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) realiza una encuesta a informantes calificados del sector productor de granos para estimar el rinde promedio del cultivo en Tucumán, a la vez que releva información vinculada al manejo agronómico. En este caso, para el cultivo de garbanzo durante la campaña 2019, con la EGE se logró relevar el 52% de la superficie sembrada en Tucumán.
Los resultados de la encuesta indican que el rendimiento promedio fue de 1,31 tonelada por hectárea (t/ha). Además la variedad más sembrada fue Norteño, el calibre de la semilla utilizada en la siembra para el 64% de los encuestados fue 7, la densidad de siembra fue variable, predominando la siembra de 100 kg de semilla por hectárea.
Con respecto a los problemas sanitarios relevantes, el 50% de los encuestados detectó Fusarium sp. en sus campos. Casi el 90% consideró a la oruga bolillera como el insecto más importante. Este porcentaje dijo, además, que realizó una sola aplicación para su control. Las malezas más frecuentes fueron el cardo y el cenizo, y las de más difícil de controlar, el cardo y el nabo resistente a ALS.
Finalmente la calidad de grano que se obtuvo fue buena, con poco porcentaje de granos manchados y lavados. Los calibres de grano obtenidos con más frecuencia fueron del 8 y del 7, que sumaron el 90%. El trabajo puede verse en su totalidad desde el sitio web oficial de la Eeaoc, http://www.eeaoc.org.ar. A partir de la página principal, se accede mediante el ingreso de sucesivos enlaces.







