Derriban mitos sobre el dengue y el mosquito Aedes aegypti

Dos investigadores hablan sobre las creencias más comunes en torno de esta enfermedad

06 Abr 2020 Por Lucía Lozano
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PREVENCIÓN. Eliminar los criaderos de mosquitos debe entenderse como un trabajo de toda la manzana barrial.

Desde que la epidemia de dengue empezó a sumar cada vez más casos, la información sobre esta enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti nos invade por todos lados. Una buena parte de la sociedad diría que sabe perfectamente cómo combatir los insectos y cuidarse. Sin embargo, los especialistas notan que la viralización de mensajes por las redes se convirtió en un verdadero enemigo.

Los doctores Magdalena Laurito y Raúl Campos, dos especialistas del Grupo de Investigación sobre Mosquitos en Argentina (GIMA), se encargan de derribar en esta nota los mitos más comunes sobre el dengue.

1.- “Las larvas del mosquito se crían en agua limpia”.

Hasta hace no mucho tiempo se consideraba que la hembra de Aedes aegypti colocaba los huevos en lugares que acumulaban agua limpia. Actualmente se sabe que las larvas de este mosquito se desarrollan también en recipientes que tienen agua con abundante materia orgánica, lo que le da un aspecto de agua sucia como se observa en floreros, recipientes sin uso y envases con basura. Una investigación realizada por tucumanos también reveló que los mosquitos se pueden criar en tachos con restos de pintura, aceite o gasoil.

2- “El municipio/comuna no limpia el canal y está lleno de mosquitos”.

Si bien los gobernantes deberían mantener limpios los canales que atraviesan las ciudades y que pueden servir de lugares para que se desarrollen larvas de mosquitos, hay que resaltar que la hembra de Aedes aegypti coloca los huevos en recipientes medianos a pequeños y no en arroyos, charcos, zanjas ni lagunas.

Existen otros mosquitos que habitan en las ciudades que prefieren este tipo de ambientes para que sus larvas se desarrollen, pero éste no es el caso de Aedes. La especie vive dentro y alrededor de nuestros hogares y las hembras prácticamente no se alejan, o lo hacen muy poco, para colocar sus huevos de los cuales nacen las larvas.

Lo que sí debiéramos exigirnos y pedir al Estado es mantener los distintos espacios sin objetos a la intemperie ni basura, ya que cualquier recipiente que pueda acumular agua de lluvia es un potencial sitio para que la hembra coloque sus huevos y se desarrollen las larvas. Es tarea de los gobernantes que tanto los cursos de agua como las vías del tren y los terrenos baldíos se mantengan desmalezados y sin basura.

3.- “¿Qué esperan para fumigar?”.

Fumigar implica esparcir un veneno para matar organismos, en este caso mosquitos. Esa sustancia puede afectar la salud, sobre todo la de personas con problemas respiratorios o alérgicos, como también la de niños y ancianos.

Además, fumigando no matamos a todos los mosquitos sino que algunos quedan vivos, se siguen reproduciendo, y su descendencia será cada vez más resistente. Eso nos obliga a tener que utilizar cada vez dosis mayores de insecticidas, los cuales también son más tóxicos para nosotros y el ambiente. Las fumigaciones se recomiendan sólo cuando se confirma que una persona está infectada con dengue, rociando su casa y las inmediaciones.

4.- “¿Por qué si todos los días tiro insecticida en mi casa siempre tengo mosquitos?”

Si bien pude haber eliminado los recipientes que juntan agua, si mis vecinos no son igual de cuidadosos y toman las mismas precauciones que yo, seguiré teniendo mosquitos y, en consecuencia, tirando insecticidas. Estaré, de ese modo, propiciando que los mosquitos sean cada vez más resistentes, sin resolver el problema principal.

Ya que el Aedes aegypti se estima que puede desplazarse 100-200 metros desde el recipiente en donde se crió, la eliminación de criaderos debe ser un trabajo de toda la manzana barrial. Por eso hay que mirar más allá de las paredes de nuestro patio. Al problema del dengue, al igual que la pandemia del coronavirus, lo tenemos que resolver entre todos.

5.- “¿Todos los Aedes aegypti me pueden picar y transmitir dengue?”.

No, ya que no todos los mosquitos Aedes aegypti están infectados con el virus del dengue. Un Aedes se infectará sólo si pica a una persona que lo tiene en su sangre. Y luego de unos días, esa hembra podrá transmitir el virus al volver a picar. Cuando una hembra se infecta, podrá transmitir el virus durante toda su vida a toda la gente que pique.

6.- “Los Aedes aegypti no me dejan dormir”.

No es el mosquito Aedes aegypti el que no te deja dormir, sino otra especie de hábitos domésticos y nocturnos. En todo el mundo hay más de 3000 especies de mosquitos, y en nuestras ciudades, particularmente en nuestros hogares, son comunes otras especies que tienen hábitos diferentes al de Aedes.

Éste pica durante el día y prefiere hacerlo en zonas bajas del cuerpo (como piernas y pies), aunque puede también hacerlo en otros horarios y en otras partes del cuerpo. La especie que suele picar de noche y que nos zumba cerca de los oídos no transmite el dengue.

7.- “Mi vecino tiene una pileta sucia y eso nos llena la casa de mosquitos”.

Las piscinas de material raramente son usadas por la especie Aedes aegypti. Se las debe mantener limpias todo el año para evitar que proliferen otras especies de mosquitos.

Los mosquitos Aedes prefiere colocar los huevos en recipientes pequeños a medianos que se encuentren en lugares sombríos, protegidos de la luz y en el interior de nuestras casas o patios. Algunas especies de mosquitos sí pueden colocar huevos en piletas de lona o en sus pliegues e incluso en piletas más grandes de material.

Las piletas de lona, en especial cuando están a medio llenar con pliegues, pueden ser usadas por los Aedes aegypti. Se recomienda vaciarlas, secarlas y guardarlas cuando no se utilizan.

Epidemia en Tucumán: aumentan casos de dengue, con 422 confirmados

La cantidad de tucumanos infectados con dengue aumenta cada día más. Ya se confirmaron 422 casos. La patología transmitida por el mosquito Aedes aegypti está presente en la mayoría de los barrios de San Miguel de Tucumán, en Yerba Buena, en Tafí Viejo, en Lules, en Banda del Río Salí, en Villa Mariano Moreno y en Concepción. Desde que comenzó la epidemia, a fines de febrero, 1397 personas tuvieron síntomas de dengue y se realizaron estudios para comprobar la enfermedad. Las señales a las que hay que estar atentos son: fiebre alta, dolor muscular y en las articulaciones, fuerte dolor de cabeza (en especial detrás de los ojos) y picazón.

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