¿Se viene el fin del capitalismo y surge la solidaridad global?

El filósofo esloveno Slavoj Zizek cree que el coronavirus implicará un golpe mortal al sistema capitalista que impera en el planeta. El coreano Byung Chul-Han opina que la transformación depende de la acción humana. Por Demián Orosz - La Voz.

30 Mar 2020
1

China. Según Chu-Han, tras la pandemia el gigante asiático exhibirá su superioridad aún con más orgullo. (AP)

Algunos popes del pensamiento contemporáneo están cruzando sus visiones opuestas sobre la forma que tendrá el mundo una vez que la pandemia de Covid-19 se atenúe y permita, siendo optimistas, que las personas recuperen sus vidas más o menos normales. Aunque lo que está en cuestión, en el fondo, es justamente qué podría denominarse a futuro una vida “normal”. El coronavirus podría producir cambios que pongan a la humanidad en formas de relación hasta hoy desconocidas.

El esloveno Slavoj Zizek, un filósofo sui géneris, que alimenta su reflexión en base a numerosos productos de la cultura popular, autor de libros como En defensa de las causas perdidas y Primero como tragedia, después como farsa , se abocó en los últimos días a profetizar un escenario en el que ve brillar el fin del capitalismo.

Zizek opina que el verdadero virus del cual el mundo debería librarse es el sistema económico y cultural que impera a nivel planetario. En cierto modo, no resulta sorprendente que vea en la pandemia una chance de liquidarlo, ya que se mueve a la vanguardia de la crítica anticapitalista y es un férreo defensor de sistemas alternativos.

La polémica quedó servida. Zizek publicó en el sitio Rusia Today un artículo en el que afirma que la epidemia hizo que afloren otros “virus ideológicos” que estaban latentes en nuestras sociedades: noticias falsas, teorías conspirativas paranoicas y explosiones de racismo. “Pero tal vez otro –y más beneficioso– virus ideológico se expandirá y tal vez nos infecte: el virus de pensar en una sociedad alternativa, una sociedad más allá de la nación-estado, una sociedad que se actualice como solidaridad global y cooperación”, escribió el filósofo.

Cree que la pandemia que ha puesto en cuarentena a buena parte del planeta revela que el capitalismo es insostenible. El colapso económico que se augura debería llevarnos a imaginar, sostiene Zizek, formas de organización económicas que no estén basadas en el incremento del consumo o la acumulación de bienes materiales.

“La impresión que uno obtiene es que de lo que uno realmente debería preocuparse no es de los cientos de fallecidos, sino del hecho de que ‘los mercados están nerviosos’ –señala en su texto–. El coronavirus está perturbando crecientemente el mercado mundial y, según escuchamos, el crecimiento puede caer entre un 2% y 3%. ¿No es esto una clara señal de la urgencia de una reorganización de la economía global, que ya no estará a merced de los mecanismos del mercado?”.

Para ello invita a pensar una reinvención del comunismo, aunque aclara que no se refiere al sistema histórico, al comunismo a la vieja usanza, sino a una especie de organización mundial que pudiera controlar y regular la economía bajo otros principios, y limitar la soberanía de los estados nacionales cuando sea necesario.

“Los países pudieron hacerlo en el pasado con el telón de fondo de la guerra, y todos nosotros nos acercamos ahora efectivamente a un estado de guerra médica”, sintetiza en el texto que también llama a visualizar una nueva comunidad basada en la confianza en las personas y en la ciencia.

Una de las curiosidades de su artículo es un golpe de efecto muy típico de su pensamiento. Zizek, famoso por recurrir al cine en sus formulaciones, considera que la situación en la que fuimos arrojados por la pandemia puede compararse con una escena de la película Kill Bill 2 , de Quentin Tarantino, en la que el personaje encarnado por Uma Thurman utiliza un procedimiento letal de las artes marciales que se denomina “Técnica del corazón explosivo de cinco puntos en la palma”.

Su “modesta opinión” es que “la epidemia de coronavirus es una forma especial de ‘Técnica del corazón explosivo’ en el sistema global capitalista, un síntoma de que no podemos seguir en el camino que hemos seguido hasta ahora, se necesita ese cambio”.

El crítico cultural avanza por ese camino de análisis, según el cual el futuro depara una disputa entre barbarie global y comunismo reinventado, en un libro que acaba de publicar: se llama Pan(dem)ic!, COVID-19 shakes the world , título que establece un juego de palabras entre “pandemia” y “pánico” y que ya puede comprarse on line.

El capitalismo sobrevivirá

“El virus no vencerá al capitalismo. La revolución viral no llegará a producirse. Ningún virus es capaz de hacer la revolución”, retrucó el filósofo Byung Chul-Han en clara referencia a las opiniones de Zizek.

El pensador de origen surcoreano, radicado en Berlín, publicó un extenso artículo (que puede leerse en la versión digital de El País de Madrid) sobre el modo en que los países asiáticos están utilizando sus redes de hipervigilancia y gestionando de manera más eficaz que Occidente la crisis desatada por el coronavirus. Y, de paso, polemizó con su colega esloveno.

La obra de Byung Chul-Han se está traduciendo al castellano de manera frenética. Es uno de los autores de moda, con libros como La sociedad del cansancio , Ausencia o Shanzhai. Con frecuencia, combina las tradiciones orientales con el canon de la filosofía occidental.

“El virus nos aísla e individualiza. No genera ningún sentimiento colectivo fuerte. De algún modo, cada uno se preocupa sólo de su propia supervivencia. La solidaridad consistente en guardar distancias mutuas no es una solidaridad que permita soñar con una sociedad distinta, más pacífica, más justa. No podemos dejar la revolución en manos del virus”, escribe en el artículo donde rebate los argumentos de Zizek.

El pensador coreano también anima a repensar los aspectos fatales del sistema capitalista. Señala: “Confiemos en que tras el virus venga una revolución humana. Somos nosotros, personas dotadas de razón, quienes tenemos que repensar y restringir radicalmente el capitalismo destructivo, y también nuestra ilimitada y destructiva movilidad, para salvarnos a nosotros, para salvar el clima y nuestro bello planeta”. Pero no cree que el virus ponga en marcha esa transformación.

“Zizek afirma que el virus ha asestado al capitalismo un golpe mortal, y evoca un oscuro comunismo. Cree incluso que el virus podría hacer caer el régimen chino. Zizek se equivoca –enfatiza–; nada de eso sucederá. China podrá vender ahora su Estado policial digital como un modelo de éxito contra la pandemia. China exhibirá la superioridad de su sistema aún con más orgullo. Y tras la pandemia, el capitalismo continuará aún con más pujanza. Y los turistas seguirán pisoteando el planeta”.

En lo que ambos coinciden es en que la pandemia es una ocasión para imaginar un futuro distinto, aunque su forma es una incógnita.

*Este texto fue publicado originalmente por La Voz. Se reproduce aquí con la autorización correspondiente.

Comentarios