“Freud”: al padre del psicoanálisis lo obligan a cazar fantasmas

29 Mar 2020 Por Alejandra Casas Cau
1

EN ACCIÓN. Robert Finster interpreta a un Sigmund Freud que no tiene nada que ver con lo que conocemos.

Serie / por Netflix

Regular

Punto 1: el psicoanálisis no existe en esta serie. Punto 2: de hecho el padre del psicoanálisis, tal como lo conocemos, tampoco está. No es una biopic de Sigmund Freud, así que si esperaban conocer sobre su vida no es el lugar apropiado. El nombre es casi una excusa de marketing para atraer público y el anclaje con la realidad es mínimo: apenas el inicio en 1880, con un joven Sigmund lleno de deudas y desacreditado en la comunidad científica por sus ideas, que lucha para ser tomado en serio. Hecha esta advertencia, ¿qué podemos esperar de “Freud”?

La serie de producción austríaco-alemana nos sumerge en el mundo de un joven neurólogo que, a partir del trato con una médium, empieza a investigar una serie de asesinatos y mutilaciones. Y también persigue fantasmas. Bueno, si tuvimos un Abraham Lincoln que cazaba vampiros y un “Orgullo y prejuicio” zombie, ¿por qué Freud no podría ir tras los espíritus?

Dos obstáculos impiden disfrutar de “Freud”. El primero es el capítulo inicial: un poco aburrido, complicado y confuso, con muchos clichés. El segundo, que el personaje es Freud. Es necesario hacer el esfuerzo de olvidar que estamos -al menos desde el nombre- frente al padre del psicoanálisis. Ahora bien, quienes superen estas circunstancias pueden llegar a entretenerse.

El suspenso está manejado de una forma certera, el personaje (encarnado por Robert Finster) sabe transmitir sus sensaciones. Además, estéticamente la serie está muy bien lograda, más cercana al terror que el thriller, haciendo de la fotografía un elemento narrativo más. Por ejemplo, los claroscuros nos ayudan a sumergirnos en las cloacas de la sociedad.

Es innegable la capacidad que tiene Marvin Kren, el realizador, para generar atmósferas malsanas e imágenes perturbadoras. Pero estos puntos a favor no compensan el pastiche de géneros que mezcla. Utiliza demasiados conceptos mitológicos, psicoanalíticos y biográficos para formar este relato inconexo, que comienza siendo un policial y se va degenerando hacia la brujería. Muchas veces estos cambios de géneros funcionan muy bien, lamentablemente este no es el caso.

Actualmente “Freud” está en el top 10 de las series más vistas en Netflix. Si en plena cuarentena ya viste todo lo que te interesa podés arriesgarte con estos ocho capítulos. Pero estás avisado.

Comentarios