Alemania o Estados Unidos, ¿quién tiene razón?

26 Mar 2020 Por Federico Türpe
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NUEVA YORK. Peatones escuchan al presidente Donald Trump que habla desde la Casa Blanca; su imagen aparece en las pantallas de Times Square. reuters

Ya se la conoce como la doctrina Trump-Bolsonaro. Es la que sostiene que “es peor el remedio que la enfermedad”. Si se paraliza todo un país, las consecuencias económicas serán devastadoras, a corto, mediano y largo plazo. Y como toda crisis, golpea mucho más duro a los que menos tienen.

Las personas más vulnerables sufrirán cuatro veces más: serán más pobres, pasarán más hambre y encima se contagiarán, más tarde o más temprano, de coronavirus. Y en Argentina, también de dengue.

Había un tercer peso pesado que suscribía a esta doctrina: Boris Johnson, el primer ministro británico. Hace tres días pegó un timonazo y cerró por completo Reino Unido.

Con 6.800 contagiados, el 25 de marzo, Gran Bretaña ya era el décimo país con más casos y el sexto con más muertes del mundo, con casi 400.

Johnson opinaba igual que Donald Trump y que Jair Bolsonaro, que la pandemia era sólo “una gripecita” y que no tenía sentido paralizar todo.

Incluso el ex presidente Mauricio Macri apoyó la decisión de los británicos y le pidió al presidente Alberto Fernández, durante una conversación telefónica, que no pusiera a todo el país en cuarentena y que imitara el modelo inglés.

Pero Johnson se retractó y volvió sobre sus pasos. Vio que la curva inglesa de contagios y fallecidos se parecía cada vez más a la de Italia y España y se alejaba, al mismo tiempo, del “exitoso” modelo alemán.

¿Qué pasa en Alemania? El gran enigma sobre el que debate el mundo científico es por qué la cifra de muertos por Covid-19 es 20 veces más baja en Alemania que en Italia y la respuesta no es una sola.

En primer lugar, es el país que más diagnósticos realiza por día en el planeta, después de Corea del Sur. Según la OMS, el primer paso para combatir la enfermedad es saber dónde está.

Sin embargo, los alemanes tienen menos muertos incluso que los coreanos y esto se debe a otras razones. Poseen un sistema de salud descentralizado, con casi 2.000 hospitales pequeños y medianos distribuidos por todo el país, a diferencia de España, Italia y Francia que concentran toda la atención en pocos grandes hospitales. Así, Alemania tiene el triple de camas de terapias intensivas que sus vecinos. Además, el empleo del sector sanitario en Alemania representa el 7,1% del total de los empleos del país, mientras que en Italia es el 3,2% y en España el 3%. Por último, la cobertura médica del Estado alemán es total y hace dos días aprobaron la asistencia económica a la población más grande desde la Segunda Guerra Mundial, con un desembolso de 813.000 millones de dólares. En España e Italia algunas obras sociales privadas no cubren el tratamiento del coronavirus.

La doctrina Trump-Bolsonaro es muy distinta. Cuanto más rápido pase esto será mejor y las economías no habrán salido tan afectadas. Al contrario, frente al caos mundial, países como EEUU y Brasil se verán doblemente favorecidos, ya que estarán en condiciones de socorrer a otros castigados por la parálisis.

Argentina eligió seguir el modelo alemán, aunque con una sensible diferencia: la mitad de los argentinos está por debajo de la línea de pobreza, la red sanitaria alemana es diez veces superior a la argentina y Alemania tiene espalda económica para enfrentar la crisis, al punto que el fondo que destinó para la pandemia equivale a tres deudas externas argentinas y a más de dos PBI de nuestro país.

La mayoría de los científicos afirman que Trump está loco y que Bolsonaro es un desquiciado, pero tampoco cuentan con evidencia irrefutable para decir que están equivocados.

En un mes, aproximadamente, sabremos quién tenía razón, si es que aún estamos vivos.

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