EL PLANTEL SANTO. Entrenó ayer con la cabeza puesta en el duelo de hoy. FOTO LA GACETA/ HÉCTOR PERALTA

La suspensión de todos los torneos organizados por AFA está flotando en el aire. Pese a que nadie quiere afirmarlo o negarlo, la idea de muchos dirigentes de nuestro fútbol es parar la pelota por un tiempo hasta tanto la pandemia de coronavirus cese un poco.
Lo único concreto en torno a ese tema es que el martes, en la sede de la entidad madre de nuestro fútbol, se llevará cabo una cumbre de dirigentes para decidir qué medida se toma. Allí, varios pedirán detener los campeonatos al menos por algunas semanas, pero nada es seguro por estas horas; menos en un contexto en el que todo cambia con el correr de los minutos.
Al margen de todo esto, hoy a las 14.10 San Martín visitará a Brown de Adrogué por la fecha 21 de la Primera Nacional con el objetivo de dejar atrás la caída del pasado domingo ante Chacarita y mantener la diferencia respecto a su escolta, Defensores de Belgrano, que el viernes derrotó 1 a 0 a Santamarina y quedó a tres puntos del “Santo”. Será a puertas cerradas sí, pero la pelota rodará.
Este duelo resulta clave para San Martín, más teniendo en cuenta que se le vienen por delante juegos bien bravos, aunque eso quedará supeditado a lo que se decida en la semana.
Sin contar el duelo de hoy en Adrogué, a la fase regular del campeonato le quedarán nueve jornadas; y es allí donde aparecen múltiples interrogantes. De acuerdo al calendario del campeonato, la última fecha debería disputarse el sábado 16 de mayo. A partir de ahí, el siguiente fin de semana deberían jugar la final por el primer ascenso los dos equipos que terminen como líderes de las zonas y, también en esa misma fecha, tendría que comenzar el torneo Reducido en el que estará en juego el segundo boleto a la máxima categoría.
Pero, ¿qué pasará si los dirigentes deciden parar la bola? ¿Cómo se rediseñará el calendario? ¿Habrá múltiples fechas entre semana? ¿Qué harán Favio Orsi y Sergio Gómez para mantener enfocado en el objetivo a un plantel que podría no llegar a tener competencia durante algunas semanas?
Todo es motivo de análisis y dependerá, claro, de la cantidad de tiempo que dure el posible parate. Lo concreto es que San Martín tendría por delante un calendario bien apretado, en el que deberá acelerar los tiempos y defender con uñas y dientes lo conseguido hasta acá. Por otro lado, el parate también significaría un golpe económico a las arcas del club. Pero, por ahora nadie hace análisis en base a suposiciones.
“Los chicos están mentalizados que jugaremos un partido importantísimo. Tienen que estar recontra metidos”, dijo Gómez y dejó su mensaje de cara a lo que viene. “Si nos van a cuidar que nos cuiden a todos; no sólo a algunos”.







