Sbdar: “estamos ante el cambio más importante en la historia de la Justicia local”

La presidenta de la Corte Suprema convocó a vivir el 2020 judicial con independencia y transparencia.

20 Feb 2020 Por Irene Benito

En su debut como oradora del acto de apertura del año judicial, la presidenta Claudia Sbdar leyó un discurso de 45 minutos de duración en el que enfatizó la necesidad de trabajar por unos Tribunales independientes y confiables, cuya labor esté al alcance de la sociedad. La exposición hizo foco en un mensaje positivo y entusiasta. Tras abordar las reformas procesales en marcha y  la inversión edilicia, y poner el acento en la capacitación y en la digitalización, la jefa de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán convocó a contagiar este espíritu de “transformación institucional”. “Estamos, quizá, ante el cambio más importante en la historia del Poder Judicial de Tucumán”, definió ayer.

Las modificaciones que Sbdar evocó no son mágicas ni rectilíneas, según ella misma precisó. “Apuntamos a una Justicia más humana y transparente”, dijo. Y añadió que el compendio de esfuerzos multidisciplinarios que una transformación de esta índole requiere estaría destinado al fracaso si no estuviere inspirado en y dirigido hacia el bienestar y el progreso generales. “Debemos recuperar la idea de que cada decisión de política judicial que tomamos es parte de la construcción de la sociedad. Estamos aportando al sueño colectivo. Y, para ello, debemos tener uno propio; debemos saber emocionarnos; seguir comprometidos con la justicia y el derecho, y estar enamorados de lo que hacemos”, manifestó con optimismo.

DEBUT. Sbdar, primera presidenta, abrió por primera vez un año judicial.

De camisa y pantalón claro, Sbdar delineó los objetivos para este 2020 con voz firme y dominio total del texto. Fue, por ejemplo, coherente en el desdoblamiento del género: mencionó a “jueces y juezas”, a “funcionarios y funcionarias”, a “usuarios y usuarias” y a “empleados y empleadas”. Abundantes indicios revelaron la presencia de “su mano” tanto en los detalles como en los trazos gruesos de la alocución. Sólo bebió un sorbo del agua que le había servido el vocal Daniel Posse antes de ingresar en los párrafos de cierre. Después de que Sbdar dejara inaugurado el año judicial, el vocal decano Antonio Daniel Estofán pegó un brinco y la saludó con efusividad. Posse lo imitó. Abajo del estrado, la presidenta recibió las palmadas de sus pares Daniel Leiva y Eleonora Rodríguez Campos. También compartieron el sitial los ministros públicos Edmundo Jiménez y Washington Navarro Dávila.

Buscar lo imposible

Aunque las cabezas de los otros poderes del Estado estaban invitadas, el gobernador Juan Manzur y el vicegobernador Osvaldo Jaldo prefirieron que a sus espacios los ocuparan otras autoridades y funcionarios políticos. El presidente subrogante de la Legislatura, Regino Amado; la ministra de Gobierno y Justicia, Carolina Vargas Aignasse, y el fiscal de Estado, Federico Nazur, se ubicaron en la primera fila junto al invitado especial número uno: Rafael Gutiérrez, presidente del alto tribunal de Santa Fe y de la Junta Federal de Cortes (Jufejus). Allí se sentó también Claudio Pérez, secretario administrativo de la Legislatura: le colocaron una silla al lado de Nazur, pese a que tenía una asignada en la tercera fila, que quedó libre (ver “Detalles del mensaje y del acto”). Atrás y a los costados se apostaron los casi 100 jueces presentes en la ceremonia -según una suma practicada a ojo de buen cubero-, además del personal de la Corte; funcionarios y empleados judiciales, y parientes de la presidenta Sbdar.

Si bien el mensaje que brindó este miércoles esquivó los temas espinosos, como la corrupción, la impunidad, la politización de la Justicia y las medidas de austeridad, la titular de la Corte tucumana mencionó en un par de oportunidades que el Poder Judicial anhelado precisaba mayor cantidad de magistrados. “No se puede administrar un juzgado con una enorme cantidad de causas por más empleados y computadoras que haya. Entonces, necesitamos fortalecer los puestos de decisión e incrementarlos. Y esto significa más jueces y juezas”, advirtió. En cuanto al ámbito más castigado del sistema -por la omisión del Poder Ejecutivo de cubrir los cargos vacantes y el atraso de las prácticas-, la Justicia de Paz, Sbdar dijo que su funcionamiento resultaba esencial. La vocal expresó que esta organización debía garantizar los principios de celeridad, accesibilidad y economía  burocrática, como también la progresiva implementación del esquema letrado, cuyo establecimiento legislativo data de 2004.

Tampoco pasó inadvertida la alusión al obrar abierto a la ciudadanía del alto tribunal. “Queremos una Justicia transparente en sus procedimientos. Allí se fundamenta el principio de la oralidad. Pero no solo los procesos deben ser transparentes, sino que todo el quehacer de este poder del Estado debe estar al alcance de la comunidad. Por eso, esta Corte ha venido tomando medidas concretas que apuntan a que se sepa qué es lo que estamos haciendo. Así es que todas las acordadas y las resoluciones de Presidencia están a disposición para ser consultadas en la página  web del Poder Judicial. Lo mismo ocurre en cuanto a la ejecución presupuestaria”, afirmó Sbdar.

Procesalista al fin, la presidenta dio gran relevancia a las remodelaciones de las formas de tramitar los conflictos tanto en la esfera civil como en la penal. Y destacó la importancia de sustituir los papeles por las audiencias y de incorporar los formatos digitales. “Se nos presenta la posibilidad de contar por primera vez con un proceso penal democrático”, festejó. Sbdar reservó para el final las oraciones motivacionales basadas en una reflexión del intelectual alemán Max Weber. Comentó que los poderes judiciales, así como los pueblos, no son grandes por los recursos que tienen, los edificios fastuosos o las computadoras, sino por la convicción de los hombres y mujeres que los integran. “Si tenemos esas convicciones, nada es imposible”, aseguró.

Detalles del mensaje y del acto

Menciones para todos.- Claudia Sbdar, presidenta de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, mencionó a todos sus pares en ocasión de la apertura del año judicial 2020. El discurso destacó la labor de Daniel Leiva en la Oficina de Coordinación Estratégica de Planificación y Gestión; de Eleonora Rodríguez Campos en el Consejo Asesor de la Magistratura; de Antonio Estofán en la política edilicia, y de Daniel Posse en el Centro de Especialización y Capacitación Judicial. Sbdar tampoco se olvidó de las instituciones de Edmundo Jiménez y Washington Navarro Dávila, quienes compartieron el estrado ayer. “El 6 de mayo de 2019, la nueva ley procesal penal entró plenamente en vigencia en el centro judicial de Concepción, y, a partir del 4 de mayo de 2020, se la aplicará en los centros judiciales de la capital y de Monteros. Este proceso de implementación se viene desarrollando a través de un trabajo coordinado con el Ministerio Público Fiscal y el Ministerio Público de la Defensa”, expresó.

Un anuncio artístico.- La presidenta de la Corte avisó este miércoles que durante su mandato tratará de cumplir el sueño de su antecesor en el cargo, Juan Heller. Al inaugurar el Palacio de Justicia hace 81 años, aquel histórico jefe del alto tribunal manifestó su intención de convocar a los artistas, proyecto que nunca pudo ser consumado. Sbdar volvió sobre ese antiguo anhelo con estas palabras: “teniendo en cuenta que el arte no resulta ajeno al espacio público, se llamará a un concurso nacional para seleccionar un proyecto de intervención artística en el sector de cúpula o en los muros del hall central del segundo piso del Palacio, que es sede de esta Corte Suprema desde el año 1939. La construcción del edificio fue también el fruto de un concurso nacional  de anteproyectos ganado por el arquitecto Francisco Squirru. Nuestro Palacio de Justicia amalgama el art déco, el clasicismo y el racionalismo, y es nuestro deseo que la intervención artística que proyectamos exprese las notas configurativas del sistema de justicia de la provincia”.

Representantes de la Justicia Federal.- Gabriel Casas, vocal del Tribunal Oral en lo Criminal Federal, y Jorge David, magistrado subrogante de la Cámara Federal de Apelaciones, participaron del acto de inauguración del Poder Judicial provincial (foto). Ambos jueces federales se sentaron junto a los vocales del Tribunal de Cuentas, Sergio Díaz Ricci y Marcelo Vidal, atrás de las autoridades de los poderes políticos y del invitado especial, el santafesino Rafael Gutiérrez. Según trascendió, el presidente de la Corte Suprema de Santa Fe y de la Junta Federal de Cortes “exigió” a Sbdar que retribuya el gesto y lo acompañe la semana próxima en el acto de inauguración del año judicial en su provincia.

Ruidos molestos.- Aunque la directora de Ceremonial y Protocolo del Poder Judicial, Ana María Gollán, reitera en cada acto judicial que los celulares deben ser apagados o silenciados, el pedido suele ser religiosamente transgredido por algún incauto. Ayer fue el turno de Osvaldo Pedernera. El camarista laboral tuvo que apagar dos veces el teléfono sobresaltado por el volumen estentóreo del “ringtone”. Tampoco la pasó bien Jimena Vallejo Morales Miy, directora de Comunicación Pública de los Tribunales. En este caso, el celular no sonó sino que cayó al suelo como si de “un ladrillo” se tratara. Ambos incidentes se destacaron en el silencio con el que el público escuchó las palabras de Sbdar.

Color llamativo, una falta y un par de anteojos.- En el ambiente comúnmente sobrio y apagado del Poder Judicial también llamó la atención la ausencia de Marcela Ruiz, la camarista y vicepresidenta de la Federación Argentina de la Magistratura, quien tuvo que viajar para asistir a una reunión de su entidad, y un tono: el amarillo. Varias funcionarias lucieron chaquetas de este color encendido en la ceremonia institucional, como la ministra de Gobierno y Justicia, Carolina Vargas Aignasse. Asimismo impactaron los anteojos oscuros de Ebe López Piossek, vocal de la Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo. La magistrada mantuvo las gafas puestas durante todo el acto. Más de uno se preguntó si tendría alguna dificultad en la vista -tipo fotofobia- o si se trataba de una coquetería.  

Llegan los 40.-Dos compañeros de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Tucumán evocaron los buenos tiempos pasados mientras los restantes asistentes a la apertura del año judicial volvían a sus tareas. Diego Ríos, relator de la presidenta Sbdar, y Juan Ricardo Acosta, vocal de la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, “blanquearon” que el año pasado habían cumplido los 40 años y que no les resultaba del todo sencillo acostumbrarse al cambio de década, en especial al primero. En medio de estas confesiones apareció la camarista laboral María del Carmen Domínguez con un comentario inoportuno: recordó que había trabajado en el estudio Andreozzi con Acosta, cuando este recién empezaba a abrirse camino en la profesión. Entre risas, los interlocutores “repudiaron” las memorias de Domínguez.

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