El consumo residencial aumentó un 40%
El impacto de los equipos de aire acondicionado fue clave en este incremento. La capital fue la ciudad en la que más se incrementó. Por detrás se ubicaron Banda del Río Salí, Monteros, Concepción, Yerba Buena y Simoca. Cuál fue el rol que jugó el clima en esta situación y qué sucede con la inflación.
Energía eléctrica FOTO TOMADA DE BOLSAMANIA.COM
¿Qué incidencia tiene en la factura del servicio eléctrico el uso de los equipos de aire acondicionado? Si se toma en cuenta que, frente a la ola de calor y de humedad, un usuario residencial lo prende durante ocho horas y 15 días al mes, ese consumo puede significar unos 400 Kilowatts por hora (KW/h) al mes. Trasladado al valor de la factura, sólo por esa utilización del artefacto, el cliente tendrá que abonar alrededor de $ 2.400. El cálculo no es antojadizo. La Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (EDET) lo efectuó para explicar las razones por las que el consumo residencial experimentó en esta ciudad en la primera parte del verano, un incremento superior al 40% en la provincia (con picos de hasta un 61% en el microcentro capitalino) al compararlo con el consumo facturado en el período anterior.
En el segundo lugar se ubicaron los clientes residenciales de Banda del Río Salí, donde el aumento del consumo facturado por la distribuidora ha sido del 41% tomando en cuenta diciembre y la primera quincena del primer mes de 2020. Más atrás se encuentran Monteros (aumento del uso de la electricidad del 37%), Concepción (36%), Yerba Buena (35%) y, en menor medida, Simoca (24%).
El gerente comercial de EDET, Horacio Nadra, sugirió a los usuarios del servicio realizar un uso racional de la energía eléctrica en lo que resta del verano para no tener mayores sobresaltos financieros con el consumo energético. Según el ejecutivo, se trata de un aumento estacional en el consumo, pero que tiene algunas situaciones climáticas que han diferenciado respecto de lo que sucedió en otros períodos. “El aumento interanual del consumo de electricidad ha sido del 20% en promedio”, señaló en una charla con LA GACETA.
Con datos del Servicio Meteorológico Nacional, EDET puntualizó que, en lo que va del verano, se registraron 17 días con temperaturas superiores a los 35 grados centígrados, mientras que en el mismo período del año anterior, sólo fueron seis jornadas. “Esto generó, probablemente, un incremento en el consumo de energía eléctrica de un 45% (promedio) respecto del último periodo facturado durante 2019 entre los clientes residenciales”, acotó Nadra. Esto influye en la demanda de energía eléctrica (KW/h) que, al incrementarse, aumenta el valor de la facturación del período medido por la distribuidora.
La demanda energética viene cayendo al tomar el consumo de todo el año. Por caso, el gerente de Operaciones de EDET, Daniel Nicoloff, recordó que sólo en 2019 esa baja había sido del 6,3%, por el efecto precio y el consiguiente cambio de hábitos de consumo de electricidad por parte de los usuarios. La hora de la siesta fue la de mayor uso energético, particularmente en el área metropolitana tucumana, por el uso masivo de los equipos de aire acondicionado.
Las autoridades de EDET, a su vez, destacaron que no hubo cortes rotativos en el servicio. “El sistema respondió bien”, indicó Nadra. No obstante, las fuertes tormentas registradas en el primer mes del año han ocasionado la caída de postes y tendidos de red eléctrica que fueron repuestas gradualmente.
La distribuidora viene realizando una serie de inversiones con el fin de mejorar la calidad del servicio en el marco del plan obligatorio anunciado hace casi cuatro años, cuando se proyectaron $ 2,200 millones. Sólo en el período 2019, esa inversión ha sido de $ 650 millones en distribución y cerca de $ 350 millones en transporte de electricidad, indicaron desde la compañía. Si se toma en cuenta el efecto inflacionario de los últimos años, la inversión se habrá actualizado a $ 8.000 millones, completaron, con el fin de “mantener la sustentabilidad del servicio de electricidad en la provincia”.
El componente inflacionario, según los referentes de la actividad, causa una serie de desfases financieros no sólo en el costo fijo de las prestatarias, sino también en las tarifas. Desde EDET sostienen que, por ahora, no se ha pensado en un reajuste en las facturas, pese a que en febrero debería darse un reajuste en el precio mayorista y en marzo otro vinculado con el ajuste por inflación, algo que no sucede desde junio pasado. “No sabemos cuál será la política que adoptará el Gobierno nacional al respecto, pero es necesario corregir ciertos desfases”, argumentó Nadra.
De acuerdo con los datos de la distribuidora, el 91% de las facturas emitidas a clientes residenciales presentaron un consumo menor o igual a 500 KW/h al mes. La mayor parte de ellos registraron un consumo de entre 300 y 400 KW/h por mes, con facturación que promediaron los $ 1.740 y los $ 2.400 respectivamente.
¿Cuál es la participación de los distintos sistemas en la facturación? Según los datos oficiales, un 47% de la factura corresponde al costo por generación y transporte; otro 25% es para la distribuidora y el 28% se va en impuestos (nacionales y tasas municipales).








