Unos 50 deudores se manifestaron para exigir el congelamiento

Unos 50 deudores se manifestaron para exigir el congelamiento

El grupo de hipotecados autoconvocados de Tucumán acompañó la marcha nacional contra la medida del BCRA sobre los créditos UVA.

AUTOCONVOCADOS. Los deudores se manifestaron en Tucumán. AUTOCONVOCADOS. Los deudores se manifestaron en Tucumán.
31 Enero 2020

Los manifestantes que acudieron ayer por la tarde a la puerta de la Casa Histórica sobresalían entre los turistas y los habituales personajes turísticos de la peatonal Congreso. Eran unas 50 personas entre adultos y niños, porque algunas familias acudieron completas a pedir facilidades en el pago de sus préstamos hipotecarios. Un gran cartel anunciaba a los “Hipotecados UVA Autoconvocados” y pequeñas pancartas enunciaban la consigna “Mi casa no es un negocio, quiero poder pagarla” y otras parecidas.

Romina Medina, vocera de los manifestantes, transmitió desilusión y angustia. “Una vez más el Gobierno defiende los intereses de los bancos, y encima nos deja a nosotros en peor situación que al inicio de su gestión. Estamos peleando por nuestra vivienda y nos sentimos estafados por el Gobierno: creímos que nos había escuchado y ahora nos damos cuenta que no”, expresó.

Protesta nacional

El grupo de “Hipotecados UVA Autoconvocados” de Tucumán se formó en Facebook hace alrededor de un año y hoy tiene 172 miembros en esa red social. Replicaron así la iniciativa porteña, algo anterior, del Colectivo Nacional de Hipotecados Autoconvocados, que protestó ayer en la puerta del Banco Central, en Buenos Aires.

Las quejas se extendieron también a otras ciudades del país. Según informó la agencia Télam, en todos los lugares surgió la misma exigencia: que el Gobierno prohíba la suba de los montos nominales de los préstamos y los transforme en créditos hipotecarios convencionales, con cuotas fijas.

Inviable en Argentina

Entre las familias que hicieron oír su voz ayer en Tucumán estaba la de Gustavo y Elisa Amaya, ambos de 43 años. Fueron con su hija, de 11, y su hijo, de 10. “Sacamos el préstamo hace dos años y la cuota ya se nos duplicó -contaron-. Es un crédito a 30 años y no queremos extenderlo más, no queremos dejarles la deuda a nuestros hijos”.

Para Romina, Gustavo, Elisa y otros deudores consultados, como Cristián Luna, de 43 años, y Alejandra Navarro, de 53, el fondo de la cuestión es el fracaso de la política crediticia ajustada a la evolución de los precios. “Entramos a un préstamo hipotecario que es inviable en la Argentina y que nos está desangrando”, graficó Alejandra, mientras que Cristián se mostró escéptico: “ningún Gobierno va a tocarle el bolsillo a los bancos en la Argentina”.

Por lo pronto, los deudores autoconvocados volverán a reunirse el 8 de febrero, esta vez en el barrio Procrear de Yerba Buena.

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