En Tucumán, no es no

A instancias de la URT, la UAR pidió que las franquicias extranjeras respeten el reglamento.

16 Ene 2020
1

DE EXPORTACIÓN. Gabrie Ascárate, de Natación, es una de las incorporaciones de mayor jerarquía de la franquicia paraguaya. la gaceta / foto de hector peralta (archivo)

Era sólo cuestión de tiempo para que las chispas empezaran a saltar en la Superliga Americana. La pasividad de Sudamérica Rugby ante la flagramente violación al reglamento por parte de algunas franquicias extranjeras que contrataron más jugadores argentinos de lo permitido (en especial la de Paraguay) llevó a la Unión de Tucumán a solicitar la intervención de la UAR para que se haga respetar dicha limitación y así evitar que los clubes argentinos -entre ellos los tucumanos- se vean perjudicados.

“Antes que nada, quiero dejar en claro que no es la intención de la actual conducción de la URT oponerse al profesionalismo, pero no podemos permitir que el profesionalismo avasalle las instituciones del amateurismo. Nos parece perfecto que haya jugadores que quieran mejorar su status económico y/o deportivo; simplemente pretendemos que se lo haga de forma ordenada, medida, planificada, no de esta manera”, explicó Marcelo Corbalán Costilla, presidente de la URT.

Cabe recordar que, según establece la normativa consensuada entre las 25 Uniones que conforman la UAR, las franquicias que participarán en la Superliga (a excepción de la de Argentina) no podrán fichar a más de cuatro jugadores argentinos, y en ningún caso podrá haber más de uno del mismo club. Estas limitaciones se establecieron para evitar que los clubes argentinos se vean despojados de sus principales talentos y conminar a las franquicias extranjeras a desarrollar a sus propios jugadores. Sin embargo, Olimpia Lions, de Paraguay, anunció un plantel con 12 jugadores argentinos (entre ellos varios tucumanos), algunos de los cuales provenían del mismo club. Por caso: Santiago Resino, Alejandro Torres y Thomas Gallo (Universitario), Gabriel Ascárate y Máximo Ledesma (Natación). No infringe la norma el caso del ex capitán de Lawn Tennis Nicolás Proto, quien proviene de la liga de España. Las franquicias de Uruguay y Chile (que sumó al tucumano Ignacio Albornoz) también incurrieron en exceso, aunque en menor medida.

“En Argentina hay más de 500 clubes. No hay necesidad de que un equipo le saque dos a Pucará o tres a Universitario. Olimpia anunció un plantel de 32 jugadores, de los cuales sólo 11 son paraguayos. Si Paraguay quiere desarrollar su rugby, me parece que esta no es la manera”, opinó Corbalán Costilla.

Ante tal irregularidad, y por pedido de dichas franquicias, Sudamérica Rugby envió a la UAR una lista con los jugadores argentinos fichados por cada una y le solicitó que se considerara la posibilidad de autorizar dichas contrataciones por vía de excepción.

A cumplir las reglas

Tras el reclamo de la URT, la respuesta de la UAR fue negativa. “Las excepcionas a las restricciones consagradas en esa norma y aceptadas por todas las Uniones participantes no deben ser la regla sino, precisamente, la excepción, y como tal deben estar fundadas en situaciones de hecho y de derecho que ameriten su excepcionalidad, lo que no ocurriría en la inmensa mayoría de los casos planteados. Salvo dos casos puntuales que no computarían para el cupo de 4 jugadores por Unión (los de Rodrigo Bruno y Mauro Genco) las excepciones solicitadas resultan improcedentes”.

En síntesis, las franquicias que están en falta deberán desprenderse de algunos jugadores para ajustarse al cupo dispuesto por la normativa. “Quiero remarcar que este reglamento no es una cosa armada entre gallos y medianoches; al contrario, se lo trabajó durante mucho tiempo entre las Uniones. Todo el mundo sabía cuáles eran las reglas, y no se puede permitir que uno o más equipos obren como si no las conocieran. Es así de simple”, cerró Corbalán Costilla.

Comentarios