Un rugbier tucumano que está donde quiere estar

El ex “Uni” Santiago Iglesias Valdez disfruta de su presente en Beaune, al este de Francia.

14 Ene 2020

En la última década, el océano Atlántico dejó de ser tan ancho para los jugadores tucumanos que soñaban con un futuro profesional en Europa. Francia, Italia y España se mostraron especialmente receptivas con los talentos de la provincia, aunque más allá de lo que el Viejo Continente pueda ofrecer, la de cruzar el charco es una decisión bastante más difícil de lo que parece. Implica alejarse de los afectos, adaptarse a nuevas costumbres, ajustarse a nuevos horarios, aprender nuevos idiomas y hasta las variables de un rugby distinto al que se juega por estas tierras.

A esa decisión tuvo que enfrentarse Santiago Iglesias Valdez hace dos años y medio, con el agravante de tratarse de un jugador con experiencia en seleccionados nacionales (Pumas, Pumitas y Argentina XV). Finalmente, el hooker de Universitario decidió poner el gancho y mudarse a Francia. Tras un paso por Beziers como joker medical (incorporación para cubrir la baja de otro jugador), 2020 encuentra a Santiago en Beaune, una comuna amurallada del este francés considerada capital de los vinos de Borgoña.

“Es una ciudad que ni de casualidad incluirías en un primer viaje a Europa, por ejemplo. Pero me sorprendió mucho, es un lugar muy lindo, con mucho turismo y una actividad volcada casi totalmente al vino”, describe Santiago. Justo él, que desde chico lleva consigo el apodo de “Porrón” (no por afición a la bebida, vale aclarar).

De todos modos, no fue el vino lo que lo trajo a Beaune, sino el rugby: Club Sportif Beaunois, el club de la ciudad, se hizo con sus servicios a mediados de 2018 para pelear el ascenso desde el Federal 1 (la tercera división del rugby galo) al Pro D2. “Desde que llegué mi objetivo fue agarrar ritmo, porque estuve casi ocho meses sin jugar a causa de una lesión en el hombro. Fue un primer año difícil, hasta que agarré confianza, que es clave para un primera línea. Y ahora que voy por mi segunda temporada en el club, mi intención es seguir subiendo el nivel lo máximo posible. Si se da en algún momento jugar en otro nivel, sería muy bueno también”, redondea el tucumano.

EN ACCIÓN. El hooker juega para el Sportif Beaunois de la ciudad de Beaune.

Objetivos colectivos también hay, por supuesto. “Las expectativas son buenas. Si bien es un club chico, nos propusimos clasificar a la fase final. Todavía falta, estamos en mitad del torneo, pero venimos haciendo un buen papel”, subraya. Por ahora, los números le dan la razón: Beaune está en zona de clasificación a playoffs de la Poule 1 (grupo) del Federal, pero con igual cantidad de puntos que uno que está fuera, así que no puede descuidarse.

Desde lejos

Aunque al principio fue difícil, “Porrón” ya está acostumbrado a su vida lejos del pago. “A esta altura ya estamos mucho mejor con el idioma, así que se disfruta más, porque eso nos permite desenvolvernos mejor”, comenta. En plural, porque no está solo: desde el principio vive con su novia, Marina. “Vivimos tranquilos, estudiamos francés juntos, nos divertimos y viajamos”, cuenta. Dado que el receso de fin de año es muy breve en Francia y los tucumanos no tienen tiempo de pegar la vuelta, juntos aprovecharon para darse una escapada a Italia a visitar amigos, entre ellos al ex Los Tarcos y Argentina XV, Joaquín Riera.

Iglesias Valdez admite que el desarraigo se siente, pero que no se arrepiente para nada de su decisión. “Se extraña la familia y los amigos, por supuesto, pero acá la estoy pasando muy bien. Soy feliz haciendo lo que me gusta. Además, tuve la suerte de recibir visitas de amigos, de mi mamá, de mis suegros. Eso ayuda mucho a sobrellevar la distancia”, asegura.

Aunque la inminente Superliga Americana abre la posibilidad de ser profesional en Sudamérica, “Porrón” se siente muy a gusto en Francia y su intención es permanecer allí. “De todos modos, la Superliga me parece una iniciativa tremenda, una gran proyecto para que muchos chicos puedan desempeñarse como profesionales sin tener que irse tan lejos. Me parece súper positivo”.

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