La Facultad de Medicina suspende los programas de inclusión de jóvenes de fuera del Gran Tucumán

La reorientación de fondos hacia las cátedras de primer año que exigirá el incremento de ingresantes obligó al Decanato a suspender varias actividades.

12 Ene 2020 Por Hernán Miranda
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SALUD PÚBLICA. Mateo Martínez (segundo desde la izquierda) junto a Ginés González García y los integrantes del Foro de Facultades de Medicina Públicas.

Aunque la Facultad de Medicina esquivó el jaque, el último movimiento del Consejo Superior de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) se cobró varios peones. Así, un mes después de la aprobación del ingreso irrestricto a la carrera de médico, sus piezas ya dominan el tablero: se han comido, antes que nada, las oportunidades de los jóvenes del interior tucumano, el Valle Calchaquí, la Quebrada de Humahuaca y la Puna.

En un comunicado donde insiste, antes que nada, en calificar de “decisión política” la resolución de la UNT, el Decanato anuncia también el recorte de metas y programas institucionales que sufrirá la Facultad en 2020-21. Entre otras cosas, suspenderá los nuevos ingresos a la carrera de Medicina de los jóvenes del Valle Calchaquí, la Quebrada de Humahuaca y la Puna, y dejará de dictar el Curso de Nivelación para Aspirantes en las otras provincias del Noroeste. “Culmina de este modo -expone el documento- el innovador programa de inclusión responsable sustentado en un cupo protegido, como mecanismo natural de ingreso a una carrera protegida, para que ingresen, permanezcan y se gradúen los jóvenes provenientes de pueblos originarios y comunidades deprimidas”.

Frente a esto, la reacción de la comunidad de la Facultad de Medicina ha sido de una enorme tristeza, según describió su decano, Mateo Martínez. “La inclusión responsable -aseveró- no consiste en abrir las puertas en forma ilimitada, porque un ingreso irrestricto debería tener como correlato un presupuesto infinito. Entonces, para nosotros esta es una decisión absolutamente dura, sobre todo con relación a los cupos protegidos de la Quebrada, la Puna y el Valle, que estaban atados al ingreso restricto porque este nos permitía regular el número de alumnos y, por tanto, las becas para prepararlos y ofrecerles manutención y apoyo. Pero esto nos tira todo abajo”.

Sin embargo, el rector de la UNT, José García, consideró que el ingreso irrestricto posibilitará que la Facultad de Medicina sea más inclusiva y se quejó porque el Decanato no ha hecho una propuesta sobre cuál será el nuevo sistema de nivelación. “Aunque ellos tengan su visión y tengan alguna razón, en función de la ley que existe no quedaba otra alternativa. Cuando la Facultad de Medicina, en lugar de pedir plata para financiamiento y poner en duda programas como el de los Valles Calchaquíes, diga cómo va a hacer, nosotros analizaremos la propuesta y veremos cómo podemos apoyar a esa facultad y a las demás para garantizar el ingreso irrestricto, porque ese es un desafío que tenemos dentro de la Universidad para que sea más inclusiva”, transmitió.

Pequeña subcomunidad

Martínez exceptúo de la suspensión a los 93 alumnos que ya cursan la carrera y a los 15 ya inscriptos en el cupo protegido de este año. “Uno de los problemas sanitarios más graves que tiene el país es de distribución -alertó-. A los chicos que nacen, se crían y estudian en las ciudades es muy difícil radicarlos en el interior. Con la carrera protegida para los chicos del Valle, la Quebrada y la Puna, y con la extensión a Jujuy, Salta, Catamarca y Santiago, nosotros buscábamos desconcentrar la población médica desde la ciudad de Tucumán hacia las zonas rurales y el resto del Noroeste”.

El programa de inclusión para jóvenes de zonas relegadas funciona desde 2011 y les brinda una beca, apoyo emocional (a través de una psicopedagoga y un espacio de tutoría) y académico (con, por ejemplo, una profesora de inglés particular y bibliografía costeada por la Facultad). “Ellos forman una pequeña y mimada subcomunidad dentro de nuestra comunidad educativa y son como hijos para mí”, expresó Martínez.

Solo en Tucumán

El 29 de octubre de 2015 el Senado nacional aprobó una reforma de la Ley de Educación Superior que establece el acceso a la universidad pública como libre e irrestricto para todas las personas que aprueben la educación secundaria. El proyecto había sido impulsado por la actual secretaria de Educación de la Nación, Adriana Puiggrós, que era entonces diputada nacional por el kirchnerismo.

Cuatro años después, el 10 de diciembre del 2019, el Consejo Superior de la UNT se apoyó en esa reforma para prohibir el cupo de ingreso a la carrera de Medicina en 2020; y el examen, a partir de 2021. Ahora, además de la suspensión del programa de cupos restringidos y apoyo económico-académico para jóvenes de comunidades originarias, el Decanato anunció la cancelación del dictado del Curso de Nivelación para Aspirantes en Jujuy y Salta a partir de 2021.

Hasta el año pasado, la facultad recibía un bono contribución de los aspirantes para sostener el cursillo, pero la resolución del Consejo Superior prohibió hacerlo. En consecuencia, las clases niveladoras ya no ocurrirán fuera de Tucumán por falta de presupuesto.

“Nosotros cobrábamos un pequeño monto que nos permitía pagarles a los profesores y llevar ese curso preparatorio de muy bajo costo a Salta, Jujuy y los lugares donde había cupo restringido. Ahora nos tendremos que conformar con subir los documentos a la página web, con lo que habrá una pérdida de calidad y equidad, porque la educación a distancia y la presencial no son iguales con relación a esos dos valores morales”, lamentó Martínez.

¿Política única?

Por su parte, García explicó que la pretensión del Consejo Superior y el Rectorado fue acordar una sola política de ingreso para toda la UNT: “no queríamos continuar en una situación donde cada unidad académica tenga la autonomía y la autarquía para fijar la propia, porque los alumnos de cada facultad son, en definitiva, alumnos de la misma universidad”.

Las facultades de Ciencias Económicas y de Ciencias Exactas y Tecnología (Facet) de la UNT exigen la aprobación de un curso de nivelación para habilitar a cursar todas las asignaturas de primer año. Y para rendir el examen de suficiencia de la Facet, los alumnos deben pagar $ 200. “A veces -manifestó Martínez- resulta un poco incómoda la dureza con la que se ha tomado el caso de la carrera de Medicina, cuando la realidad es que hay otras facultades que tienen y cobran cursillos o exámenes de ingreso. El Rectorado debería revisar su visión sobre el tema y fijar otra política”.

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