Un taxista está grave tras ser apuñalado por sus propios familiares en una pelea

La esposa de la víctima denunció que su tío y sus dos primos lo habían atacado en una parada de zona sur. La mujer identificó a uno de los parientes como el autor del puntazo. No se conocieron los motivos del violento ataque.

09 Ene 2020
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LUGAR DEL ENFRENTAMIENTO. El chofer fue atacado en la estación de servicio de Lavaisse y Alem. De allí lo llevaron a un CAPS y luego al Padilla. la gaceta / foto de franco vera

Cristian Santillán, un taxista de 30 años, fue apuñalado por la espalda el domingo a la tarde. La esposa, Andrea Aguirre, denunció que el ataque se produjo cuando su marido se encontraba junto con otros choferes en la estación de servicio de la esquina de Lavaisse y avenida Alem, en la capital. En particular, la mujer señaló a su propio primo de haber herido con un arma blanca a su pareja. Ayer, Santillán estaba en coma inducido, internado en el hospital Padilla.

Según el testimonio de los taxistas que se encontraban en el lugar, primero se produjo una pelea entre la víctima y uno de los agresores. Los protagonistas fueron separados por los choferes, que buscaban no tener problemas por el incidente entre los parientes.

Una vez separados, Santillán fue a sentarse nuevamente en la esquina, donde se ubicaba habitualmente con el resto de sus compañeros. “Le decíamos que se vaya para que no haya más problemas”, señaló Miguel Díaz, un taxista que presenció parte del hecho. Relató que, sin embargo, la víctima decidio permanecer en el lugar, pese a las advertencias.

Minutos después, conforme a lo que relataron los testigos, arribaron a la zona varias personas que se reunieron en la estación de servicio con el primer agresor. Luego, ese mismo grupo avanzó contra la víctima.

En medio de la segunda pelea, se presentó otro hombre con un cuchillo tipo “sierrita” y atacó por la espalda a Santillán.

“Apareció de la nada el tipo que le aplicó el puntazo. No nos dimos cuenta de que había sacado un cuchillo. Y entonces vimos a Cristian, que tenía la espalda llena de sangre”, describió Pablo Pereyra, otro de los trabajadores que había estado en el momento del incidente.

Al ver la herida, un hombre que se encontraba casualmente en la estación de servicios llevó en moto Santillán hasta el CAPS Villalonga. Instantes después, trasladaron al lesionado en ambulancia al hospital Padilla.

Según la denuncia que realizó Aguirre, los atacantes serían un tío y dos primos de ella. “El domingo, entre las 20 y las 22, me llamaron para avisarme que a mi esposo lo habían herido con un arma blanca. Fui a verlo, y en la ambulancia me dijo quiénes lo habían atacado”, afirmó la mujer, que además aseguró que uno de los primos había sido el autor del puntazo.

Aguirre aseveró que, a pesar de que hace tiempo no veían a sus parientes, solían frecuentarse tiempo atrás, cuando había cierta amistad entre ellos.

“Mi esposo, de vez en cuando, pasaba por el local comercial que ellos tienen”, indicó. La esposa de Santillán se mostró sorprendida por la noticia, ya que confirmó que su marido nunca había tenido problemas con los sospechosos.

La familia de la víctima confirmó ayer que ratificaron la denuncia en la fiscalía que conduce Adriana Reinoso Cuello. “Queremos saber si habrá detenciones, porque no pueden seguir en libertad. Después de atacar a mi esposo, estuvieron atendiendo el negocio como si nada”, manifestó Aguirre, al abandonar los tribunales penales de avenida Sarmiento al 400. “Son amigos de los policías de la Seccional 13°”, acusó, con indignación.

Con respecto al estado de salud de su pareja, Aguirre contó que según los médicos tiene los pulmones con sangre y que había que seguir su evolución.

Hasta ayer, el hombre había sido operado dos veces y se analizaba una tercera intervención. “Está grave, y los informes médicos son más desalentadores día tras día”, manifestó la abogada Estela Oviedo Ibáñez.

Los conductores de taxi de la zona no descartaron que Santillán pudiera haber tenido algún problema particular. “Cuando ganaba plata en sus horas de trabajo, era una persona. Cuando no conseguía dinero, mostraba otra conducta, se comportaba intranquilo”, explicó Díaz. Y finalizó: “en nuestro rubro, nos damos cuenta cuando alguno de los compañeros tiene problemas”.

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