San Martín, el amo y señor del hockey masculino

Protagonistas opinan sobre la hegemonía del “Santo”.

11 Dic 2019
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SOLIDEZ. Una vez más, San Martín fue el rival a vencer. Ganó todos sus partidos en la fase regular, y sólo sufrió una caída, en la ida de playoffs ante Central Córdoba. En 2020 intentará extender su racha. la gaceta / foto de franco vera

El hockey masculino parece tener un solo dueño, al menos en los últimos seis años: San Martín, que el sábado se consagró campeón por sexta vez consecutiva. El conjunto “santo” perdió sólo un partido en el torneo, en la ida de la semifinal ante Central Córdoba, aunque terminaría dando vuelta la serie en su cancha por 5 a 1. Sin embargo, en la fase regular ganó todos los partidos que se le cruzaron por delante, dejando en claro todo su potencial.

Además, como si fuera poco ser campeón con la primera división, también se quedó con la gloria en intermedia, sub-18 y sub-15. Al respecto, opina Manuel Palacio, goleador del “Santo” en este campeonato. “Este año tiene el plus de que salimos las cuatro divisiones campeonas, la verdad que es increíble. Ver a los más chicos de 12 años fogueándose con los más grandes y que estén todos afuera viéndote. No sé si se lo puede explicar con palabras. Son sentimientos”, describió el delantero.

A lo que agregó: “lo que más disfruté fue ver cómo a la noche, después de la final, estábamos cuatro divisiones junto los papis hockey comiendo juntos en el quincho del club. Ver chicos de 9 o 10 años con el padre de 40 o 50, sentados en la misma mesa cantando ‘¡dale campeón!’ fue impagable”.

Para esta temporada, San Martín cambió de entrenador; no era alguien nuevo, sino un viejo conocido de la casa: Francisco Ruiz Hidalgo, quien dejó el banco en 2017 y tras un año de paréntesis, regresó para ser campeón otra vez. “Lo viví intensamente, hice un esfuerzo para mantener entereza en las finales. A este torneo lo tomo como lo que es: un inicio, una nueva etapa con un grupo súper competitivo. La clave estuvo en la paciencia, el esfuerzo y mucha voluntad. Fue un año deportivo muy largo. Nuestro nivel fue de menor a mayor, sobre todo porque este año San Martín volvió a ser campeón en Intermedia. Considero que fue un excelente y agotador año”, analizó “Pancho”.

Subir la vara

Sin embargo, pese a ser el amo y señor del hockey local, a San Martín todavía le cuesta medirse a nivel nacional. “Estamos en eso. Este año se nos escapó pasar a semifinal en el Argentino de Clubes “A” (el torneo más importante a nivel clubes). Ansío llegar a disputar una medalla. Esperemos que el trabajo desde juveniles, más lo realizado en mayores, nos encuentre pronto cumpliendo con ese objetivo”, expresó Ruiz Hidalgo.

Gianfranco Micieli fue el goleador del torneo en el 2018, pero este año quedó por debajo de esa marca. Sin embargo, al parecer el delantero “santo” se guardó sus mejores cartuchos para sacarlos en la final, marcando goles importantes. Hizo el del empate, para ir a tiempo suplementario, y los últimos dos para sellar el marcador. “Creo que nos merecíamos ser campeones. El secreto de todo está en el sacrificio y en las ganas que le ponemos durante todo el año. La unión del grupo también nos ayudó mucho a lograr el objetivo. Somos todos una familia y eso nos lleva a grandes cosas”, destacó “Gian”.

Leandro Micieli, hermano de Gianfranco, también fue clave, convirtiendo el 3-2 para encaminar el campeonato, aunque prefiere poner el foco en lo grupal. “Puede ser que fuimos claves, pero es mérito de todo el equipo. Saber que podés dar una mano al equipo es muy gratificante. Así que nos vamos con una sensación muy linda, la de haber aportado un granito de arena para poder salir campeones”, expresó.

“Se disfruta mucho jugar todos los domingos y dejarlo todo. Saber que el rival sale a ganarnos siempre y nosotros salir a ganarlo, sin importar quién esté al frente. Es muy lindo, más ahora que se sumaron más equipos al torneo. Ver que equipos como Gymnasium vienen levantando y salir a jugar contra ellos es muy lindo. Vale la pena ahora lo que está creciendo el hockey masculino en la provincia. Salir a jugar todos los domingos y saber que tenés un rival que te juega de igual a igual y no te podés confiar en ningún momento”, concluyó.

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