Graciela Chamut, psicóloga especialista en Recursos Humanos, sostiene que el estrés y la presión que sufrimos cuando no podemos cerrar algo a tiempo pueden afectar mucho la salud. Y usa esta frase para graficar: “correr detrás del tren que ya está en marcha no es una buena manera de vivir”.
“Todo lo que no hicimos hasta acá, se puede seguir haciendo después. Si es un proyecto personal, y de pronto vemos que no llegamos, que se transforme en un magnífico proyecto para el año que viene. Tomarlo en serio, o descartarlo para siempre. No hay nada que nos desgaste y consuma tanta energía como las cosas a medio terminar que no se terminan nunca. Si no sale a pesar de todos los esfuerzos, o no queremos hacer los esfuerzos, cambiar de plan es la mejor opción”, remarca. Y si nos desesperamos por algo, aconseja hacernos la siguiente pregunta: ¿cuánto me va a importar este asunto dentro de cinco años?
Otros consejos de la especialista son:
1- Date otra oportunidad. Si no lograste algo, podés conseguirlo el año que viene. Todos los cambios son posibles, pero no caigas en la trampa de llevar al nuevo lugar sus viejas malas emociones, la desconfianza, el enojo, el cansancio, las quejas, los prejuicios, la necesidad de ser reconocido, de tener razón… la lista es larga. Es bueno desarrollar la capacidad para darnos cuenta qué somos nosotros y qué podemos modificar.}
2- Apostá a las relaciones personales de buena calidad. Son las que aportan, las que construyen, las que mejoran. Tratá de mantener amistades positivas de largo plazo.
3- Tratá de hacer algo por los demás. Hacelo desinteresadamente, sin que eso redunde necesariamente en ventajas para uno. Aunque a veces cueste creerlo, hay personas que sufren dificultades, dolores y angustias mucho más grandes que las nuestras.
4- No te desesperes por las compras obligatorias. Hay una necesidad de pasarla bien, de divertirse, de tener muchos regalos y de cumplir. La verdadera esencia de estas fechas es compartir lo que se pueda, los afectos especialmente.







