Carta de lectores

17 Nov 2019 Por LA GACETA

Motociclistas y accidentes

He leído en LA GACETA (13/11) el trabajo de Florencia Bringas donde nos hace saber que el 68% de los accidentes viales tiene como víctimas a los motociclistas. Aprovecho este espacio para ampliarlo. El hecho de que estos vehículos no posean una carrocería protectora del conductor y del pasajero permite que ante un choque o colisión sea el cuerpo de estas personas el que reciba el impacto o golpe (el cuerpo hace de carrocería). Según la accidentología vial, el 68% de las lesiones son en la cabeza y el 21,5% en las piernas. Tener en cuenta que un cuerpo humano lanzado al aire por impacto o vuelco, tiende a caer de cabeza. Para los especialistas, la clave para que un motociclista evite ser protagonista de un accidente vial, es practicar técnicas de conducción efectivas- defensivas, que le permitan transitar por la vía de manera responsable y segura. La bibliografía sobre accidentología vial señala que los 10  errores más comunes que cometen los motociclistas, son: 1) No usar el casco o hacerlo de modo inadecuado. 2) No conocer su motocicleta en profundidad (Ej. detalles de manejo, consejos de mantenimiento, etc.) 3) No realizarle mantenimiento al vehículo (frenos, dirección, suspensión, luces, etc.) 4) Conducir una moto de tamaño inadecuado a la talla del conductor. 5) No usar las luces o hacerlo en forma incorrecta (hay que procurar ver y ser visto) 6) Zigzaguear mientras se desplaza  7) Llevar sobrepeso o sobrecarga,  lo que afecta directamente el equilibrio dinámico en el desplazamiento. 8) Circular por zonas o en formas prohibidas (contramano, por aceras, etc.) 8) Exceso de velocidad, especialmente en las curvas e intersecciones 10) Adelantarse o sobrepasar de modo inadecuado. Quien conduce una  motocicleta debe tener en cuenta que los principales riesgos de accidentes se deben a las características propias de este vehículo respecto al tamaño, forma, potencia, superficie de contacto en el desplazamiento, etc. que pueden llevar al conductor a ignorar las leyes de la física, como las fuerzas de gravedad y centrífuga, la energía cinética, la estabilidad y la fricción. Resumiendo: El conductor identifica los riesgos o los riesgos lo identificaran a él, con consecuencias imprevisibles.

Juan Francisco Segura

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Inundaciones

Jamás vi tanta polémica sobre inundaciones en una provincia que, lamentablemente, posee un índice millonario en impuestos y nos llama a la reflexión. Si existe un pensamiento coherente sobre las fortunas derrochadas en sueldos de políticos nefastos y seguimos padeciendo castigos que nunca se resuelven, que las aguas cubren y dañan familias y pierden sus pertenencias, sin solución.

Carlos Rubén Ávila

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El general roca y monteros

Es conocida la mutua relación de amistad y aún de cariño que hubo entre el dos veces presidente Julio A. Roca (1843-1914) y el pueblo de Monteros. Varias fueron las razones por las cuales, con el paso del tiempo, se fue consolidando este vínculo que naciera gracias a la residencia de su tío Pedro Roca y su familia en nuestro pueblo. A partir de la relación con el coronel Segundo Roca, padre de Julio Argentino, permitió que Monteros pasara a ser el lugar de vacaciones de la familia Roca-Paz. Mientras el niño Alejo (su primer nombre) jugaba plácidamente con sus hermanos y primos en este pueblo y concurría a una escuela de una orden religiosa en San Miguel, a nadie le interesó saber dónde había nacido. Son hitos de su vida el Colegio del Uruguay, la Guerra del Paraguay y la Conquista del Desierto. El futuro constructor de la Nación, con una carrera militar brillante, que fue ganando sus ascensos en los campos de batalla, hasta convertirse en un político como pocos hubo en el país, sirviendo en el Congreso de la Nación, sea como diputado o como senador representando a su provincia de origen o Buenos Aires, y en el Poder Ejecutivo como ministro bajo varios presidentes, hasta llegar a la más alta magistratura. ¿Cuándo surgió la imperiosa necesidad de conocer acerca de su nacimiento? Fue hacia 1940, cuando el Ejecutivo Nacional, donde revistaba su hijo Julio como vicepresidente, decidió conformar una comisión nacional que se ocuparía  de la conmemoración del centenario de nacimiento del prócer. Seguidamente se formó una comisión provincial y una subcomisión en Monteros, integrada mayoritariamente por miembros de la Biblioteca Mitre y presidida por el Dr. Maximiliano Márquez Alurralde, que ya se había formado en 1938, gestionando y consiguiendo conjuntamente con la Municipalidad, la cooperadora, otras instituciones y “fuerzas vivas”, que la Nación autorizara el bautismo de la Escuela Normal con el nombre de “Tte. Gral. Julio A. Roca”, que se llevó a cabo el 23/05/1939. En aquella oportunidad se estrenó el “Himno a Roca” con letra de Márquez Alurralde y música de Luis Gianneo. En cuanto al lugar de nacimiento, la Comisión Nacional determinó que fue en la casa de los padres de Agustina Paz, la madre  del ilustre, en San Miguel de Tucumán, ubicada a la par del hogar de los Domínguez; el cura de Monteros, Zoilo, por la cercanía, lo bautizó de socorro. Esta acción confundió a quienes interpretan que el sacerdote en la ocasión se encontraba en su parroquia y no en la casa de sus padres, por ejercer en forma simultánea el cargo de legislador provincial. Sobre el tema hay documentos que así lo atestiguan.

Arturo D. Zelaya

Congreso 122

Monteros

SAT

Desde el 28 de octubre reclamo sin respuesta mi pedido 346481/8 por importante disminución del flujo de agua en mi domicilio más la perdida en la calzada que ya está deteriorando el pavimento y molesta a los peatones pues el paso vehicular los moja . Espero que la empresa al leer esta carta me preste más atención que a mis diarios reclamos y solucione mi problema.

Guillermo Fonseca

Marcos Paz 762

San Miguel de Tucumán

Narcomenudeo

Ávidamente leemos LA GACETA todos los días, en especial las opiniones y comentarios de los periodistas que sin tapujos escriben la verdad de los hechos. Queremos conocer la verdad de por qué la Legislatura sancionó la ley para combatir el narcomenudeo. El motivo de nuestro pedido es que los jubilados y pensionados provinciales y municipales transferidos a la Nación, que dos días a la semana nos juntamos a tomar un café y analizar las últimas noticias, no entendemos la actuación en la sesión que sancionó la ley, de tres legisladores que, sin ponerse colorados, levantaron la mano votando afirmativamente. Nos referimos a dos de ellos que tenían en sus oficinas como empleados a un par de sujetos que fueron detenidos y juzgados por comercializar drogas; y otro fue detenido por la Policía de Santiago del Estero en el límite con Tucumán y se le secuestró gramos de droga, confesando que los tenía “para consumo personal”. ¿Nadie de los legisladores restantes, mucho menos su presidencia, al menos para salvar el prestigio de la honorable Legislatura, les exigió declarar en la Justicia e informar todo lo que era de sus conocimiento y así, ser los primeros en combatir el narcomenudeo?

Ángel Ricardo Salguero

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Ruleta rusa de los accidentes

A propósito del panorama “Dolo eventual, o la ruleta rusa del tránsito”, de Roberto Delgado (15/11), desde el primer día se centró en el caso de Dante Juárez (causante de la tragedia de la autopista), puntualmente, en el único responsable. Como arquitecto siempre lo comenté en las redes y no me entendieron. El Estado es en parte responsable directo de que muchos accidentes ocurran. No digo que el dolo por velocidad o alcoholismo no sean la principal causa. En el caso concreto del conductor borracho, el tipo se cruzó de carril para evitar un control, según entiendo. Su incapacidad le impidió medir consecuencias. Y aun cuando se hubiera cruzado por dormirse, no hay que sacar la responsabilidad del Estado ausente e indolente de siempre. Una autopista está diseñada para una conducción más segura y relajada en un sentido. Los del otro sentido, circulan por otra ruta. Entonces uno no espera jamás que aparezca un vehículo de frente. Ocurre. Pero por lo general, conductores que equivocaron el acceso por la causa que sea. Pero un Estado que mira para otro lado cuando las pocas autopistas que tenemos no funcionan como tales y que debieran tener carteles “¡No se relaje! ¡Vehículos retornando y cruzando; cortando camino; motos; carros peatones, animales, borrachos en contramano, etcétera!” ¿Dónde está el Estado ausente? No es capaz, con muy bajo presupuesto, de evitar esto, profundizando las cunetas. Cavando una grieta que dejará el vehículo clavado en el medio. Y evitará las infracciones mencionadas. Poner un guardrrail separando sería muy lujoso para una provincia donde los recursos tienen prioridad política antes que ser volcados como para evitar tres muertes. Y tantas más. En rutas destrozadas. Que obligan a maniobras desafortunadas. Sólo una observación profesional desde otra óptica. ¡Porque los borrachos y desaprensivos no se acabarán nunca! Pero el Estado y sus funcionarios cobran para manejar su incapacidad.

Daniel Mas

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