Villa Quinteros, tapada por agua y con vecinos que exigen acciones y no mentiras

Los barrios 17 de Julio y Centro fueron los más afectados. "Esto pasa con las lluvias de verano, pero ahora el caos se adelantó", relató un vecino. Galería.

05 Nov 2019 Por Leo Noli

Como si la pesadilla de todos los veranos hubiera decidido adelantarse a los hechos, varias localidades del sur tucumano sufrieron lo que ya es una costumbre en la temporada estival: cada vez que llueve “fuerte”, el agua se queda con todo. “Eso es lo que nos pasa desde hace años. Gracias por darnos la posibilidad de mostrarle a la gente cómo vivimos”, el mensaje suena desesperante, y eso que son letras unidas, unas a otras en un ida y vuelta de WhatsApp.

Quien está del otro del celular es uno de tantos vecinos que no sabe cómo responder a cada ataque del agua. “El agua se desborda en la ciudad porque jamás se limpian los cauces del río ni tampoco se hacen trabajos de manutención donde deberían hacerse”, la voz indignada habla desde Villa Quinteros, que linda con la vieja traza de la ruta 38, y que no tiene un río que la corte o acompañe. Sin embargo, Villa Quinteros podría cambiar su nombre por "Villa Inundada", si así lo pidieran sus vecinos. Hay imágenes que suelen decir más que las palabras.

SIN SALIDA. Al lado del correo está el Juzgado de Villa Quinteros, también tapado por el agua.

“Llovió fuerte, sí, un rato. En total, fueron cuatro horas”, le cuenta a LA GACETA otro vecino de la zona sobre cómo se desarrolló el día pasado por agua en el pueblo vecino a Río Seco. Villa Quinteros amaneció mojada por la lluvia. Bastaron apenas 240 minutos para que el temporal borre del mapa los caminos. “Los barrios más afectados son el 17 de Julio y Centro”, explican.

Hay una foto elocuente. Frente al correo Argentino solo se ve desolación y lo que aparenta ser un lago. De la calle, ni señales. O sea que para ir al correo hoy se necesitó de un kayak. “Esto es algo que ocurre todos los años, en la época de enero, febrero y marzo”, sostiene un vecino y agrega otro dato que asusta aún más. 

“La gente está colocando bolsas de arena en las puertas de sus casas”, entonces vale la pregunta, ¿Quién ayuda a esta gente? ¿Hasta cuándo la rueda de la fortuna de la desagracia seguirá girando sin solución alguna? “El agua sigue corriendo. Es agua que busca cauce por falta de canalización y limpieza de los canales”, se quejan desde la ciudad sureña.

INUNDADOS. Los barrios 17 de julio y Centro fueron los más afectados.

Y como si fuera cuestión de resistir o reventar, pasado el mediodía hubo quienes decidieron salir a la calle, pero en kayak. Ese fue el único medio de transporte posible en Villa Quinteros. Da la casualidad que el agua dejó de caer a las 13, pero rozando las 20 todo sigue igual. Eso quiere decir que el agua no dejó de someter y preocupar a quienes viven allí.

Vale la pena insistir con el tema ¿Hasta cuándo se puede vivir así sin respuestas serias?

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