02 Noviembre 2019

PAMI (I)

Tengo la desgracia de pertenecer al PAMI. Desde hace meses y por síntomas importantes debí concurrir a un Sanatorio que se dedica a estudios por imágenes. Entre otros, me indicaron un resonancia magnética desde la quinta vértebra hasta la cadera; en esos momentos me dieron turno para 45 días. Debí pedir la intervención de un funcionario del PAMI y me acortaron a 15 días la espera. Concluidos los estudios, mi médico oncólogo hizo una carpeta con todos los estudios integrales; sin que faltase nada, para así solicitar dos remedios oncológicos. Si para temas como éstos hay exigencias, que bien se justifican, ¿por qué desde el comienzo no se tiene un listado de lo que es necesario para no caer en la opinión de cada empleado, que nos atiende cada día y que nos exige cada día algo más? Yo no rechazo las medidas internas que tiene el PAMI, pero un listado por escrito y no opiniones verbales que cambian, según sea el humor del que nos atiende. Médicos del PAMI (sin dejar de lado casos excepcionales), ustedes cumplen tareas médicas que conjugan sus profesiones, con el grado de humanidad que necesita todo enfermo, sin pensar si su enfermedad es grave o no. Ustedes, desde sus comportamientos, pueden aliviar a los enfermos o empeorar sus patologías, yo les sugiero que traten a los enfermos de una manera más humana y no con respuestas o palabras subidas de tono a veces fuera de contexto, o soeces. No se conviertan en su verdugos por una sola vez piensen que la calidad de sus profesiones comienzan en un grado de calidez, que desinhiben al enfermo alivian sus cuerpos y alivian sus almas, sujetas a lo que sufren. Todos y cada unos de los que allí trabajan deben comprender que cada viejo que llega tiene daños corporales pero los mas terribles, son sus atormentadas almas. No lleguemos a la conclusión de que el juramento Hipocrático debe tener la importancia merecida y en ningún momento olvidar nuestro juramento. Otro tanto pasa en el PAMI, el olor a desconfianza, al miedo a los malos tratos, flota en el ambiente, donde el dolor, la angustia, hasta de lo imposible, es el denominador común de los que obligadamente tenemos que ir.

Héctor Leonardo Bravo 

hectorbravo1940@hotmail.com

PAMI (II)

Este es un pedido al PAMI. Mi esposo necesita con carácter de urgente la entrega de materiales para la operación de un aneurisma aórtico abdominal, pedido que se realizó mediante expediente presentado en la delegación de Córdoba el 900 el 3 de octubre. Hasta este momento, y ante reiteradas consultas, el mismo se encuentra todavía estancado, sin ninguna resolución, ya que no tienen autorización para efectuar la compra. Eso va en deterioro de la salud de mi esposo, que se encuentra en situación de riesgo por la complejidad de dicho aneurisma, próximo estallar por su tamaño (estudios presentados en expediente). Apelo a quien corresponda su intervención para la solución inmediata. A mi criterio, la obra social PAMI está con fallas en su sistema, ya que sus directivos no parecen estar enterados de los problemas de sus afiliados, olvidándose de que se trata de personas de la tercera edad.

Ramona Flores de Alderete

calle 4 número 517, Villa Mariano Moreno

La grieta

Las urnas hablaron. Los protagonistas de manejar los destinos del país los próximos cuatro años y los de controlarlos ya están electos. Sin entrar en consideraciones sobre el triunfo y la derrota de los mismos, quiero hacer foco en una resultante de esta elección: la nunca bien analizada grieta. No es la primera vez que los argentinos estamos divididos en nuestras posturas políticas, pero nunca como esta vez esas diferencias son tan profundas. En algún oscuro momento de nuestra historia el grito de guerra era “viva el cáncer” para marcar una clara posición ante la desgracia ajena del adversario político. La zozobrante actualidad coloca de un lado a los partidarios del sector que retoma el poder después de haberlo perdido en 2015, y en la vereda de enfrente se ubican los simpatizantes del frente derrotado en esta elección. Ambos conforman el 89% del padrón electoral. Prácticamente no existe otra alternativa de consideración, blanco o negro es la disyuntiva. Otra opción no mueve el amperímetro, como se dice ahora. Las posturas parecen irreductibles y da la impresión de que una elección sólo profundizará la susodicha grieta, y al fondo de ella fueron a parar parientes, amigos, vecinos, colegas y todo aquel que sostenga un pensamiento contrario al nuestro. Las palabras tolerancia, adversario, diálogo, coincidencias, consenso y tantas otras suenan huecas en la profundidad de esa división. Pero la misma, a nuestro humilde entender, no es ideológica, ni política, ni de clases, como algunos lo manifiestan, sino moral: unos piensan que robar no es un delito y no invalida para nada el ejercicio de la función pública, y otros sostienen la honestidad y la ética como pilares del desempeño político. Ningún argumento, parece, puede horadar las convicciones de cada facción; por el contrario, cada punto puesto en debate las consolida y potencia. No tiene sentido, sea debatir el origen ni buscar culpables de esta marca de división; más bien deberíamos comenzar a ocuparnos de ver como la cerramos. Pareciera que la voluntad de una sola de las partes no alcanzaría para llegar a ese objetivo, pero quizás, si las innumerables causa abiertas contra funcionarios de la anterior gestión (desde la ex presidenta para abajo) imparten juicio y castigo correspondiente, podríamos dar vuelta esta oscura página de nuestra historia. Los jueces de la Nación tienen la última palabra.

Ricardo A. Rearte

Congreso 395, Monteros

Riesgo de guerra

Los aprestos de los que se viene informando con profusión sobre un cuasi inminente enfrentamiento entre Irán e Israel y el muy difundido (sin sordinas) mensaje de los líderes iraníes sobre “la destrucción de Israel” tienen una semilla necesaria que parece germinar. Esa semilla es la decisión -una de las tantas imprudentes y repugnantes de Donald Trump-  de retirarse los Estadios Unidos de los acuerdos de 2015 que generó ese muy singular conjunto de países denominado P5+1. Un original conjunto de seis naciones y nunca antes conformado de ese modo. Objetivo: nada menos que acordar con Irán su desnuclearización bélica y la regulación de su potencial atómico para fines pacíficos. Piénsese que los cinco son exactamente los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -los únicos con derecho a veto (EEUU. Gran Bretaña, Francia, China y Rusia) y que el número 1 de la formula P5+1 es nada menos que la “locomotora de Europa”, Alemania. Todo iba bien encaminado hasta que Trump irrumpe borrando su anticipación en un acto de peligrosa imprudencia. Y de deslealtad con los otros estados. A partir de este salirse abrupto del acuerdo en junio de 2017, Irán se siente con derecho a no consentir cláusulas limitativas ya acordadas. La mecha de la guerra que puede sobrevenir tiene un sólo pirómano para acusar: Donald Trump.

Carlos Duguech

c.duguech@gmail.com

Comunidad educativa

Días  pasados se ha difundido por las redes sociales una resolución ministerial por la cual el mismísimo ministro de Educación de la Provincia nombra a 36 asesores en la Dirección de Asistencia Técnica y Pedagógica, otorgándole la máxima categoría; todo esto “ad referéndum” del Poder Ejecutivo. En medio de la lucha y del anhelo de los docentes por cobrar la prometida “cláusula gatillo”, la comunidad educativa se siente abatida y humillada ante un afán sin tregua, cuya contrapartida es la situación de privilegio de allegados al Gobierno y al poder. Como representante de esta comunidad, y en el caso de que esta resolución fuese fidedigna, imploramos al ministro rever esta situación y contener el malestar general. Ponemos en su conocimiento que existen en la provincia, por ejemplo, escuelas que ya tienen más de 30 años y a las que no se les puede nombrar un conserje por falta de presupuesto; esto conlleva a una mugre estructural que obliga a docentes y a alumnos a tener que limpiar ellos mismos las aulas antes de ingresar a las mismas. Con el sueldo de uno de los asesores se podría pagar a cinco o seis conserjes y lograr que la dignidad y la educación se conviertan en aliadas del bien común y en símbolos de la unión de toda una provincia para desterrar la ignorancia y la inmoralidad. “Hace falta toda una aldea para educar a un niño”. Ministro, confiamos en su sentido de justicia y de verdad.

Graciela Jatib

gachi_j@hotmail.com

Asterix, el galo

René Goscinny (guionista) y Albert Uderzo (dibujante), fueron los realizadores de la excepcional historieta “Asterix, el galo”, clásico francés por antonomasia, y uno de los tres de Europa, siendo los otros “Tintín” de Hergé y “Lucky Luke”, también guionado por Goscinny. Se conocieron en París en 1950 y desarrollaron una ascendente carrera historietística cuyo culmen fue “Asterix“. Esta ascensión, este incremento en la calidad de los dibujos y en la genialidad de los guiones que se sintetizaban en la sostenida superación de esa historieta, fue ostensible, álbum tras álbum, y parecía no tener techo. Hasta la muerte de Goscinny, en 1977. Uderzo continuó haciendo “Asterix” con dibujos cada vez más hermosos y expresivos, elaborados “gags” visuales y atractivos personajes nuevos. Pero, ya nunca sería lo mismo. La historieta fue perdiendo su alma a pesar de los evidentes esfuerzos con que Uderzo, escribiendo los guiones, pretendió mantener el nivel de la colosal tira. Y ese “alma” estaba en los irremplazables guiones de Goscinny, ante cuya pérdida muy poco o nada podían hacer los cada vez más maravillosos dibujos de Uderzo. En la vida y la formación del talento artístico de Goscinny, el “padre” de “Asterix”, se patentiza la influencia del medio cultural sobre el espíritu de los creadores. La poderosa influencia de una determinada cultura -aún muy debilitada- que penetra hasta los huesos y de la cual ya nunca más podrá alguien desentenderse del todo. Goscinny nace en Francia, pero a los dos años su familia se traslada a Buenos Aires tras un trabajo del padre, y vive aquí hasta que cumple 20, cuando regresa a su país natal. Son dieciocho los años que ha vivido entre nosotros y no son años cualesquiera, son los que definen a una persona. Y, cuando Goscinny crea los personajes que lo inmortalizarían, aparecen aquellos que lo habían impresionado tanto en su infancia porteña, y entonces el pequeño galo tendrá una resonancia del carisma, la nobleza y la misteriosa superfuerza de Patoruzú, y Obelix, la ingenua bonhomía y el corpachón de Upa, y ambos provendrán de una lejana tribu. De ese modo, los personajes de historieta más famosos de Francia tendrán una raigambre argentina, lo que no los inhabilitará para representar, con orgullo nacional, los caracteres más destacados de su propia cultura. Y si algo le faltase a este singular fenómeno, las franjas verticales celestes y blancas en los inmensos pantalones de Obelix refieren directamente a las de la camiseta del Racing de Avellaneda, el club de los amores del joven René. Ojalá que ese poder de la cultura criolla tuviese el mismo efecto de filialidad en los artistas argentinos, siempre hipnotizados por las luces extranjeras y sometidos a íconos ideológicos hostiles a nuestra identidad nacional.

Arturo Arroyo

Las Heras 673, San Miguel de Tucumán

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