La campaña encontró a Juan Manzur otra vez lejos de Tucumán. El gobernador tucumano acompañó a Alberto Fernández en el cierre de los actos en el Noreste. Fue en el club Sarmiento de Chaco. Hoy volverá a la provincia para intentar llenar la plaza Independencia en lo que será el último acto, previo a las elecciones del próximo domingo. Dos días después, Manzur espera que el candidato a presidente por el Frente de Todos devuelva gentilezas. En la Casa de Gobierno dicen que su presencia al acto de asunción para un nuevo período de Manzur al frente del Poder Ejecutivo no dependerá del resultado electoral.
Aún más, los funcionarios del Palacio de Gobierno están convencidos de que el peronismo volverá al poder y sin recurrir al balotaje. La confianza está dada en función de las encuestas que ha encargado el kirchnerismo y que posicionan al Frente de Todos, como en las PASO. “No habrá segunda vuelta, pero la diferencia será un poco menos a la que se registró en las primarias”, admite un vocero cercano a Manzur. La campaña “30/30” con la que Mauricio Macri ha intentado torcer aquella diferencia de 15 puntos ha dado un vuelco desde el momento en que el actual jefe de Estado llenó el Obelisco. “Es un síntoma, pero no hay que perder de vista que el electorado porteño siempre ha sido la principal fortaleza de Cambiemos”, puntualiza otro referente peronista con varias elecciones a cuestas.
El cuadro electoral en Tucumán no es de extrema confianza para obtener cuatro de las cinco bancas en juego para la Cámara de Diputados de la Nación. Si bien esa es la aspiración máxima del oficialismo tucumano, algunos dirigentes consideran que el resultado será finito en esa orientación. Creen que el acuerdo entre el Partido Justicialista y Fuerza Republicana, que convirtió a Fernando Juri como presidente del Concejo Deliberante capitalino puede tener cierta incidencia contraria a aquella aspiración. Lo peor que le puede suceder a ese acuerdo es que el desencanto se vuelque a Juntos por el Cambio en desmedro del caudal electoral que cosechó Ricardo Bussi en las PASO. Los peronistas de la Casa de Gobierno le recuerdan al intendente Germán Alfaro que ellos no se escandalizaron cuando el concejal Javier Aybar se cruzó de vereda para convertirse en presidente de ese cuerpo.
La historia de acuerdos puede repetirse en la nueva conformación de la Legislatura. Este fin de semana alumbrará la composición de la mesa chica del Poder Legislativo. Las referencias a las secciones electorales son primordiales a la hora de distribuir los cargos más importantes. En ese aspecto, se menciona al actual ministro de Gobierno y legislador electo Regino Amado como presidente subrogante de la Cámara, un cargo que no le resulta extraño porque ya lo conoce. En el edificio de Muñecas al 900 sostienen que el monterizo (sección Oeste) tiene una mayor afinidad con el vicegobernador Osvaldo Jaldo (sección Este) que otro de la misma zona: Juan Antonio Ruiz Olivares. De todas maneras, el líder de Acción Regional tiene aceitados contactos con el gobernador.
La vicepresidencia primera quedaría en manos de un dirigente de la Capital. Cuentan que el propio Manzur había sugerido el nombre de Gerónimo Vargas Aignasse para ese lugar. Este fue uno de los que integró la comitiva que acompañó al mandatario provincial en su última gira por los Estados Unidos. La cuarta pata de la mesa chica de la Legislatura sería una mujer: la republicana Nadima Pecci. Jaldo no estaría dispuesto a aceptar a Ricardo Bussi (ha obtenido ocho bancas en las últimas elecciones) en la mesa de conducción, pero sí a esa fuerza por su peso en el recinto. Así, Bussi quedaría como presidente de bloque y el acuerdo relegaría, otra vez, a Juntos por el Cambio.
El escenario muestra que el tándem Manzur-Jaldo no está dispuesto a resignar ni una cuota de poder. La página que sigue en esta historia es la conformación del gabinete que acompañará al gobernador en el segundo mandato. Algunos creen que, fiel a su estilo, Manzur no hará grandes cambios ni pondrá figuras rutilantes en su elenco gubernamental. Otros consideran que ha llegado la hora de la oxigenación. El titular del Poder Ejecutivo también se tomará este fin de semana para definir esta cuestión.







