El GPS de la Feria Abasto Gourmet

En su sexta edición, la feria gastronómica más concurrida de Tucumán promete revalorizar los platos tradicionales y darles una impronta de diseño. Como alternativa hay productos veganos.

19 Oct 2019

En estos siglos de vida sobre la tierra el hombre podrá haber evolucionado, pero existe un instinto básico que todavía se escapa de control: que se haga agua la bocar al ver comida. Una vez más, la Feria Abasto Gourmet (Camino del Perú 1.050) es sinónimo de panzas contentas y, hasta mañana -último día de la feria-, cualquier exceso gastronómico está permitido.

Eso sí, para optimizar recursos se requiere de cierta organización y estrategias en conjunto. Para Silvina Soria, Karina Iñigo y Karina Tartán lo principal es dividirse los platos y planear de antemano las alternativas que se van a consumir. “Nos encanta venir porque siempre descubrís nuevos sabores y terminás llevándote algo para la casa”, resume el grupo de amigas. Junto a otros comensales, en su mesa los restos del “crimen” evidencian un mechadito de carne a la cerveza, un apretado de carne y algunas botellas de vino para la posterior cata.

CALÓRICO. En el sector de Dulces hay desde tortas a postres en vasos.

Por suerte siempre hay espacio para un postre. Con un nombre que parece trabalenguas, los “Waffle Bubblewrap” -tendencia en redes sociales- también llegaron a La Rural. El dulce manjar es una comida típica de Hong Kong y su mayor atractivo es estético. Dentro de una masa con burbujas, dos bochas de helado, frutillas, malvaviscos y granola pelean para no rebalsar del cono.

BARRA. Sin importar la mezcla, los cocktails también son parte del menú. credito

“Me parece que la diferencia con otras ediciones es que esta vez hay más propuestas arriesgadas y que tienen en cuenta no sólo la cultura local sino también los productos que son furor en otros países”, reflexiona Carlos Peralta luego de probar un mix de pochoclos saborizados con panceta, finas hierbas y mandarina.

BEBIDAS. La marca “Bifrost” está dedicado a la cultura y tradiciones vikingas.

En cambio, el impacto de la combinación fue demasiado para su hijo Gustavo y en su lugar, el más pequeño de la familia, intenta devorar una bomba de papa servida en palito brochette. En su intento, la mitad de la comida se cae al piso y gana como insignia una mancha (bastante grande) en su remera blanca. “No hay por qué avergonzarse -comenta Carlos mientras intenta que el resto de salsa no se extienda en los pantalones-. Eso también forma parte de la experiencia”.

FUSIÓN. El cocinero japonés Takehiro Ohno prepara una hamburguesa atípica.

Además, un extra es “Vinoteca Paradiso”, un sector donde -nuevamente bajo un sistema de tickets que oscila entre $ 400 y $ 1.100 -los visitantes pueden degustar cinco vinos premium de la bodega Catena Zapata. Esto sumado al precio de la entrada general ($ 200) y el reintegro de su valor en descuentos. “Seguí a tu estómago, él nunca se equivoca”, sugiere una de las frases que cuelgan por el predio.

Zona dulce: nunca es demasiado chocolate

Pensar en la palabra “dulce” hace que automáticamente nuestra imaginación vuele hasta abundantes porciones de torta, tartas decoradas y helados (de más de una bocha). Para los soñadores, Feria Abasto Gourmet tiene el sector de postres con el debut de una de las comidas favoritas de Homero Simpson: las donas rosadas. Con agregados de dulce de leche, nutella, crema pastelera y crema chantilly este producto no tiene nada que envidiar a los individuales de brownie y cupcakes con frosting de Nugatón y Bon o Bon. ¿Demasiado? Por suerte, automáticamente al acabar con las recetas azucaradas le sigue el área de panes, aceites, fiambres y emvasados delicatessen.

Festibirra: pintas artesanales para todos

Si creías que con la comida bastaba, a la lista de desafíos se suma encontrar la mejor birra de la noche. Con la compra de un ticket ($ 350) estás habilitado a pasarte por cinco cervecerías y pedir una recarga de pinta. El placer radica en la diversidad y, para darle un poco más de gusto al asunto, la propuesta de cervecería artesanal cuenta con más de siete negocios. En ellos podés decantarte por una cerveza con tonos dulces -como la honey, a base de miel- la clásica India Pale Ale (IPA) o alternativas de autor que nos dejan en el paladar un dejo a naranja, chocolate o frutos rojos. Algunas de las marcas participantes del “Festibirra” son “Andes”, “Pal’ Rancho”, “Berlina” y “Wallnuss”.

Vuelta al mundo: una escapada con platos típicos

En la feria, cada país tiene su espacio en la ruleta viajera. Italia, con sus paellas y pizzas (con la masa finita), Colombia con la bandeja de arepas de cerdo y ají picante o el ceviche de Perú... el destino depende del plato que querramos probar. Además, se suman los shawarmas árabes, las recetas kosher y fusiones con milanesa y masa madre. Sí, al visitar Abasto Gourmet podemos llegar a cualquier territorio,  incluso a las fantásticas tierras de Noruega para probar la bebida que consumían los vikingos. “Se llama hidromiel y es un fermento propio de la cultura nórdica”, explica Luis Coronel, uno de los creadores de “Bifrost”. Suma puntos por la decoración y los trajes temáticos con que atienden a los clientes.

Burgerlandia: la competencia del sabor

No hay mejor plan para el fin de semana que ser jurado de un concurso de hamburguesas. Sólo necesitás comprar un ticket ($ 200) y elegir el stand que más te llame la atención. El cupón tiene una encuesta para calificar la presentación, la originalidad y el sabor de la hamburguesa que comiste. La decisión no es nada fácil ya que cada puesto le da un toque gourmet y hay opciones como la “Black label burger”: un gigante cárnico con quesillo, salame artesanal, albahaca fresca y tomates confitados. Y atención, porque también ganan canchas las “burger” veganas y sin TACC. La de “Vegetarian Vegan” tiene champiñones, lentejas, rúcula y seitán (soja). El stand ganador se conocerá mañana.

Comentarios