Se desbarrancó en Garmendia: crónica de seis milagros en 20 minutos

El conductor de una camioneta se cayó al vacío en un tramo de la ruta 336, entre Burruyacu y Gobernador Garmendia. La odisea del rescate.

14 Oct 2019 Por Julio Marengo

Nadie muere en la víspera, dirán los que creen en el destino predeterminado e inevitable.

Las fotos son impactantes y la historia pone los pelos de punta. Esto pasó el sábado, en la ruta provincial 336, un camino poco transitado y menos mantenido que conecta Burruyacu con Gobernador Garmendia. En esa dirección iba Domingo Suárez, un contratista rural de 62 años, quien se salvó, al entender de su familia, por una secuencia de "milagros" que se sucedieron uno detrás de otro durante... 20 minutos.

Veinte minutos y seis milagros para salvar una vida.

1. Del lado del acompañante

Domingo Suárez saludó a todos, se subió a su camioneta y salió a la ruta 336. Podría hacerla con los ojos vendados, porque desde hace años que la transita para llegar a la finca en la que trabaja, en la localidad de Gobernador Garmendia. Fue el sábado, comenzaba el fin de semana largo y Domingo ya pensaba en el descanso. "Se lo comió la ruta", describe su hijo, Diego. "Se desbarrancó del lado del acompañante, porque de otra manera no la contaba. Sin siete metros hacia abajo en ese tramo. Si iba en la otra dirección...", insiste y se pone nervioso. Nadie en la familia puede dejar de pensar en los "y sí...". Hay un lapso que Domingo ha borrado de sus recuerdos: se acuerda de la ruta fagocitándolo sin previo aviso y después vuelve a la tierra de los mortales arriba de una ambulancia. Se tocó el corazón, y seguía en su lugar.

La Hilux quedó volcada de costado, del lado del acompañante. Gentileza Diego Suárez.

2. La segunda vida de Francisco

Francisco Saldaño es uno de los empleados de los Suárez. El hombre tenía un pie en el estribo de la camioneta, cuando le pidieron que se quedara en la finca para ayudar a arreglar una máquina para salir a trabajar. Él tuvo la voluntad -y la suerte infinita- de decir que sí y se bajó del vehículo. Domingo salió sólo a la ruta, y lo demás es lo que ya sabemos. "Francisco todavía está asustado de pensar que él podría haber estado del lado del acompañante, donde cayó todo el peso de la camioneta. Son esas cosas que no se pueden creer", dice Diego y suspira.

El lugar del incidente fue en el km 7,5 de la ruta 336, aproximadamente. Google Maps.

3. El "ángel protector"

Raro por el día y por la hora, en el momento en el que la Hilux de Suárez se desbarrancó, pasaba un camionero que clavó los frenos al ver lo que había pasado. Audaz y anónimo, se tiró al barranco a rescatar al accidentado. "Mi viejo estaba atrapado entre el volante y el techo de la camioneta. Nos cuenta el camionero, que todavía no podemos saber quién es para agradecerle, que estaba desesperado y le pedía que lo sacara, que se estaba ahogando porque tenía el pecho presionado. El camionero, un ángel protector en toda esta historia, le dijo que se calmara, que él lo iba a sacar", relata Suárez hijo.

4. Una barreta y un celular

Haciendo un doble esfuerzo para contener su propia desesperación y la de Domingo atrapado entre los hierros, el camionero comenzó a buscar algo para ayudarse y rescatarlo. Increíblemente, apareció, resplandeciente, una barreta en la caja de la camioneta. Con eso el camionero pudo abrir la puerta y socorrer al conductor. También encontró entre sus pertenencias el celular, y llamó al último número discado: el otro hijo de Domingo, Gustavo, que estaba a 500 metros del lugar y no se había enterado de lo ocurrido.

5. El corazón, sano y salvo

El barranco en el que cayó la camioneta tiene siete metros de profundidad. Gentileza Diego Suárez.

Cuando llegaron Gustavo y otros ayudantes, desplegaron una soga para rescatar a Domingo de los siete profundos metros. "Estaban desconfiados, porque mi viejo tuvo una operación grande del corazón y estos sobresaltos no le vienen nada bien. Mi hermano Gustavo se tiró sin pensar al barranco y no sé cómo hicieron, pero con la soga lo sacaron a la ruta", describe Diego. Domingo estaba golpeado, pero vivo. 

6. La ambulancia

Una vez que lograron sacarlo hasta la ruta, una ambulancia cayó del cielo. "No sé, pasaba por ahí", dice Diego. Se abalanzaron y le suplicaron al chofer que lo trasladaran a su padre. "En principio no quería hacerlo, quizás por protocolo, pero mi hermano con su desesperación terminó convenciéndolo. Entre el accidente y el momento en el que yo me enteré pasaron 40 minutos, y mi viejo ya estaba en el hospital de Burruyacu. Fue todo milagroso, cada momento de este accidente. Pasaron 20 minutos entre que se desbarrancó y lo subieron a la ambulancia", dice Diego.

Festejan, pero piden que hagan algo

Según Diego Suárez, no es la primera vez que alguien se desbarranca en esa zona. "En algunos tramos el zanjón tiene hasta 10 metros de profundidad y cada año que pasa se come más la ruta. Pasamos todos los días por ahí y debe ser que la comió por debajo, porque no había indicios. No pasan dos vehículos ya por ese tramo, por lo angosto. Pero no había manera de sabe", asegura.

Recién el domingo lograron retirar el vehículo que había quedado en el barranco. Gentileza Diego Suárez.

Domingo está descansando y solamente tuvo golpes leves en la cabeza y un golpe en el pulmón, pero se está recuperando. Los Suárez agradecen al cielo, pero también apelarán a la Justicia terrenal: "esto no puede quedar así -dice sin rencores, pero convencido- porque no es la primera vez que pasa. Se hartaron de venir a medir, a hacer toda clase de mediciones, pero nunca lo arreglan. Es casi seguro que iniciaremos acciones legales, porque esto no es un accidente", finalizó.

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