Argentina, sinfonía de goles y buen fútbol ante una débil Ecuador

Alario, Espinoza, en contra, Paredes, Pezzella, Domínguez y Ocampos aportaron las alegrías a una Selección que jugó a voluntad.

13 Oct 2019

Todo lo que podía suponerse como una prueba de fuego, para quienes recién están entrando en la órbita de Lionel Scanoli, fue algo mucho más descontracturado y feliz. La Selección, que hoy no extrañó a Lionel Messi, fue una verdadera sinfonía de goles ante un desconocido y débil Ecuador: 6-1.

La ciudad española de Elche fue testigo de una gran presentación de la Selección, por su fútbol, por la simpleza con la que demolió a los ecuatorianos y, por supuesto, por la contundencia demostrada en el arco contrario. 

Lucas Alario, delantero de Bayer Leverkusen, quien fue fundamental en el empate 2-2, entre semana, ante Alemania, abrió el grifo de goles argentinos. Cada vez que vistió la celeste y blanca Alario dejó su marca. Bien por él, y bien por una Argentina que se fue al descanso siendo dueña de un resultado comodísimo, 3-0, gracias a Alario, a un gol en contra de Jhon Espinoza y un penal de Leandro Paredes.

"Estamos armando un equipo muy bueno y con muchas ganas. Vamos por el buen camino", dijo Paredes a la televisión tras la victoria.

Entonces lo que vino después fue incluso más sereno que en el inicio del primer tiempo, cuando Ecuador hacía fuerza y el 0-0 seguía en curso pasado el cuarto de hora. Fue mover y trasladar la pelota; fue presionar arriba sin descuidarse atrás; y fue seguir castigando a este débil Ecuador con la pelota parada.

 Germán Pezzella, Nicolás Domínguez y Lucas Ocampos sellaron una goleada que le vino muy bien al equipo, un equipo con muchas caras nuevas, pero que a partir de ahora no seguirá en modo prueba. Scaloni vio todo lo que tenía que ver y lo que sigue ahora es buscar la consolidación del equipo.

Comentarios