Amor necesitó sólo 26 días para ponerse a punto

El defensor ganó la confianza y rinde con creces.

11 Oct 2019
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VA POR MÁS. Amor llegó en silencio, trabajó arduamente y, rápidamente, se ganó un lugar en el equipo titular. Pero no se conforma: “quiero seguir creciendo”, dijo. prensa casm

Es cierto que le tocó debutar como titular debido a que Rodrigo Moreira estaba con anginas. Pero Emiliano Amor necesitó menos de un mes para ganarse un lugar en el equipo titular y para demostrar que puede ser una pieza clave en la estructura de San Martín.

El miércoles 4 de septiembre, arribó a Tucumán para incorporarse a un plantel que estaba dando sus primeros pasos en la Primera Nacional. Sin lugar en Vélez, y con su último partido oficial jugado el 7 de abril con la camiseta de Aldosivi, el defensor decidió buscar rodaje en el “Santo”. Y tras sólo 26 días de entrenamiento junto a sus nuevos compañeros, le tocó saltar al campo en la cancha de Tigre y seis días después, debutar de manera oficial en La Ciudadela. No se notó que la sociedad con Abel Luciatti era nueva; hubo mucho feeling, coordinación y fue tan bueno el acople que ayudaron a que San Martín sume dos juegos más sin recibir goles en contra. “La verdad es que Abel me hizo mucho más fácil la adaptación. Venía sin ritmo futbolístico porque no jugaba desde el último partido de la Superliga pasada y realmente me sentí muy bien”, explica Amor en diálogo con LG Deportiva.

Está feliz y lo hace saber. “Estoy bien, cómodo y con muchas ganas de seguir ayudando al equipo”, dice apuntando que todavía resta conocer más aún a sus nuevos compañeros. “Desde el día que llegué me puse a trabajar para tratar de acoplarme rápidamente al equipo. De a poco voy aprendiendo cómo dársela a cada compañero; a quién se la tengo que entregar corta, o al pecho o larga para la carrera. Todo eso lo vas viendo de acuerdo a las características de cada jugador. Pero debo seguir mejorando. Por ejemplo, con Abel me entendí muy bien porque con una mirada basta para saber qué hacer”, agrega.

Pasaron unos cuantos días de su debut oficial en La Ciudadela, pero a él le dura el impacto. “Me sorprendió muchísimo”, frena en seco admitiendo que había recibido una y mil versiones de lo que significaba jugar en ese escenario, pero que nada se compara con vivirlo en primera persona. “Me habían hablado un montón, pero vivirlo es mucho más impactante. Es hermoso jugar con ese marco y con el aliento de tanta gente que no para de gritar ni un segundo. Ese es un plus que tenemos y que debemos hacerlo valer”, asegura.

Amor cree que el nuevo San Martín va por buen camino y que el empate del pasado domingo contra Defensores de Belgrano no debe tomarse como un paso atrás. “El equipo va creciendo y lo importante es que nunca negociamos nuestra idea. Trabajamos para ser protagonistas en todos lados y lo estamos logrando. Acá todos vienen a meterse atrás y es válido, obvio. Por eso debemos trabajar para encontrarle la vuelta a esos sistemas cerrados”, afirma antes de explicar que la amplia variedad de opciones que tiene los entrenadores es otro punto a favor. “Tenemos jugadores de muy buen pie como Claudio (Mosca), Matías (Fissore) o Luis (Aguiar), mucha profundidad con ‘Turbo’ (Gonzalo Rodríguez) o Fernando (Brandán) y buenos delanteros. Debemos aprovechar esas armas. Hay mucho recambio y es importante, pero debemos seguir intentando que el equipo sea cada vez más sólido y efectivo”, remata.

El duelo con Quilmes pinta para alquilar balcones. Los dos escoltas del líder Sarmiento en la zona B, prometen un juego lindo para ver. Aunque claro, el ex Vélez y Aldosivi aclara que no será nada sencillo. “Será durísimo porque vienen muy bien. Creo que Quilmes intentará jugar y quizás de esa manera obtengamos más espacios. Pero, independientemente de cómo se dé el partido, nosotros debemos imponer nuestro juego. Es lo que queremos y lo que sentimos”, concluye Amor, que llegó hace poco, pero que poco a poco va dejando su marca en la defensa “santa”.

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