Forman un anillo de atención de adicciones con seis Cepla

“En todas las familias hay alguien con problemas de drogas”, comentó una madre del barrio ubicado al Sur de la capital. El Ministerio de Desarrollo Social inauguró otro centro para adictos en Villa Angelina.

LA FACHADA DEL NUEVO CENTRO. El espacio de atención de las adicciones inaugurado en Villa Angelina.  la gaceta / foto de franco vera
LA FACHADA DEL NUEVO CENTRO. El espacio de atención de las adicciones inaugurado en Villa Angelina. la gaceta / foto de franco vera
01 Octubre 2019

Madres de Villa Angelina celebraron la apertura de un centro público de prevención y asistencia a las adicciones en el barrio. “Es muy necesario para nosotros. Hay muchísimos chicos que desde muy tempranito, de muy chicos, empiezan a consumir drogas. Acá en el barrio la mayoría de los chicos están terriblemente perdidos. Terriblemente mal por las drogas”, comentó Margarita Nieto mientras funcionarios provinciales inauguraban el Centro de Atención Primaria en Adicciones (Cepla) en el sur de la ciudad.

Constanza Martinenghi, coordinadora de los Cepla del Ministerio de Desarrollo Social, explicó que el de Villa Angelina es el sexto establecimiento puesto en marcha en la capital. “Las prestaciones aquí son las mismas que en los otros centros: actividades de promoción y prevención de adicciones; tratamiento ambulatorio; derivación y actividades de reinserción social. Atendemos de 8 a 18 con psicólogos, trabajadoras sociales y operadores socioterapéuticos”, agregó Martinenghi. “Los seis Cepla forman un anillo de contención en la capital. Trabajamos para derribar mitos. No es que todo el que consume es un adicto, como tampoco los adictos son delincuentes. Delincuentes son quienes venden droga. El que consume es una persona enferma”, afirmó Matías Tolosa, secretario de Prevención y Asistencia de las Adicciones (ver nota aparte).

Preocupación

“Mis hijos no tuvieron problemas de adicción, pero hablo por muchos chicos del barrio que los vi nacer, crecer y desde los 10 años ya están ‘idos’. Algunos padres se ocupan mucho para ayudarlos e intentar sacarlos de la droga, pero otros no pueden, quizás porque no entienden cómo. A lo mejor este centro ayuda a que se sepa que este es un problema real, que ocurre aquí y no es un tabú”, continuó Nieto, que vive a algunas cuadras del Cepla -pasaje De la Madrid al 800, altura Jujuy 3.200-.

“Hace mucha falta que haya centros como este en los barrios”, afirmó Magdalena Balderrama. “Hace falta que la Policía saque a quienes venden. Y que también haya un lugar como este Cepla, pero que funcione los fines de semana. Un hospital sigue funcionando los fines de semana, así que estaría bueno que pase lo mismo para hacer actividades, y que los chicos tengan la mente ocupada el sábado y el domingo: son los días que más se drogan”, comentó la mujer. Contó que tiene un hijo de 21 años en tratamiento por las adicciones. “Tratamos de sacarlo (de su problema). Somos evangélicos así que pudimos llevarlo a un centro de nuestro culto donde se recupera. Espero venir con él al Cepla para que aproveche la ayuda de aquí y esté contenido. La droga es como que le ha matado el espíritu, entonces anda drogado o deprimido. Ahora recuperó la fe y está mejorando poco a poco”, contó angustiada Balderrama.

Carmen Ponce estaba entusiasmada por su nieto. “Tiene 22 años y estuvo internado en Las Moritas, entre otros lugares, y no ha tenido suerte. Gracias al Señor está sosteniéndose en un grupo evangélico. Pasa que a veces se pone bien los meses que está afuera mientras hace un tratamiento, pero, después, vuelve y empieza con recaídas. Sé que depende de cada caso, pero sí se puede salir. No sé si fallamos con la contención, si es porque andan en la calle... supongo que hay muchos motivos. Sólo espero que se ponga mejor”, dijo. Ponce y otras madres contaron que varias veces enfrentaron a los transas que venden droga para pedir que al menos no le vendan a sus hijos.

Al otro lado de la avenida Jujuy, en el barrio Las Palmeras, Gabriela Romano también se alegró con la inauguración del Cepla. “Es para dar contención a los chicos. Me parece muy bien. Cuando andan en la calle, los chicos adictos son juzgados, los tratan mal, los corren y nadie se acerca a ayudarlos. Así que espero que este espacio les permita entender que están con un problema, empiecen un tratamiento y puedan mantenerse”, explicó. “Se ven muchos chicos drogándose en las esquinas. Hay vecinos míos que los conozco de chicos y ahora están mal. Me preocupa que mi hijo de 20 pueda agarrar esa porquería, pero creo que anda bien”, opinó.

“En todas las familias hay alguien que tiene un problema de adicción. Espero que comiencen a acercarse las familias y, luego, los chicos porque les cuesta asumir que necesitan ayuda. Acá el tema de drogadicción está tremendo”, consideró Cinthia Lavaisse.

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