El intendente Alfaro sostiene que Manzur debe llamar a la unidad social

“No comparto con un hombre que en elecciones está buscando cobrar peaje”, dijo de Bussi

29 Ago 2019
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LA GACETA / FOTO DE JUAN PABLO SÁNCHEZ NOLI.

El intendente de la Capital, Germán Alfaro, permanecerá en Cambiemos, a la vez que considera que en Tucumán debería haber un llamado a la unidad de todos los sectores. Autocrítico del macrismo, también tiene reparos respecto del kirchnerismo. Entrevistado anoche en “Panorama Tucumano”, el ciclo televisivo de LA GACETA, por Federico van Mameren y Carolina Servetto, dijo que no quiere volver a ser jefe municipal tras su segundo mandato. Y criticó ferozmente al edil Ricardo Bussi.

¿Alberto Fernández o Mauricio Macri?

El momento que atraviesa el país es muy dificil. Tenemos por una parte un presidente que quiere seguir siendo candidato; y por otro lado, un candidato que la gente colocó casi como presidente electo. La PASO fue un referendum no vinculante.

-Se lo ve en una encrucijada...

-Hay que actuar con madurez. En los últimos 80 o 90 años, la clase dirigente nacional llevó a este país a estas condiciones. Hay que tener la responsabilidad para sacar a la gente de esta situación. Se sigue este proceso como período electoral común. Pero la gente se expresó y esa expresión es tan fuerte que no hay análisis ni encuesta que valga. En democracia la gente nunca se equivoca. Esta situación por la que atravesamos bebe ser solucionada por dos personas: Macri y Fernández. Pero desde ambas partes no se actúa con responsabilidad. Hay un Presidente debilitado políticamente que toma medidas extemporáneas. Y hay un casi presidente electo que no quiere tomar responsabilidades. Y la gente no hace distinciones porque está en el día a día y responsabiliza a todos. Además, gane Macri o Fernández, eso no cambia nada. Ya no hay margen. Ya se gastó todo. Las propuestas no pueden diferir en este contexto. Hay que convocar a la unidad nacional: fuerzas vivas, la Iglesia, los empresarios, los sindicatos... Tucumán, en ese contexto, tiene una ventaja: la cuestión electoral está decidida. Debemos prepararnos para hacer frente a la situación que viene.

-¿Se siente en una encrucijada entre Macri o Fernpandez?

-No. No me arrepiento de nada de lo que hice en mi vida política. Yo seguiré en este espacio político. Hay que acabar con los oportunismos. Yo no le voy a fallar a la gente que me votó.

- ¿Y quiénes lo votaron?

- Los que valoraron mi gestión y mi persona. Trabajé para todos los vecinos. Conjugué (políticas para) los sectores vulnerables y también para los que tienen un mejor pasar. Por eso el Boleto Primario y Secundario, los subsidios a luz y el gas, el programa “El mercado en tu barrio”. Las redes sociales sirven para informarse. Pero el contacto personal, cuerpo a cuerpo, cara a cara, es irremplazable.

- Cuando habla de continuar en un espacio, ¿contiene al peronismo o no?

- Hay que separar la provincia de la cuestión nacional. Me fui de un peronismo, porque buscaba un peronismo más republicano y demócrata.

- Que no lo representaban Manzur y Alperovich.

- No me representaban. No me contenían. Hay sectores sociales que piensan igual. No hay que resignar nunca convicciones. Estoy convencido de lo que hago. Me podré equivocar, pero voy a morir en la mía.

-Si gana Fernández lo veo en problemas.

-No. Porque no hay margen. ¿Vamos a seguir peleándonos y llevándole zozobra e incertidumbre a la gente? El meollo de la cuestión pasa por el tipo de relación que tendrán el Presidente y el vicepresidente. Ojalá que el que gane sea en beneficio de la gente. No hay margen para hacer campaña.

- ¿Qué opina de la fórmula Fernández - Fernández?

- Que hoy, al sustento político, lo la vicepresidenta. Y nosotros hemos tenido un sistema presidencialista duro. Alberto Fernández es una incógnita. Y ojalá pueda ejercer como presidente (de ser electo). Yo admiraba su capacidad como jefe de Gabinete de Néstor Kirchner para estar en todos los temas. Un jefe de Gabinete tiene que saber todo y dar la cara por el Presidente en el parlamento. Él siempre fue un asesor político, un orientador, siempre trabajó desde atrás. Hoy debuta en la primera línea.

- En Cambiemos, tiene mejor diálogo con el ministro del Interior (Rogelio Frigerio) que con el jefe de Gabinete (Marcos Peña).

- Así es. Nunca hablé con el jefe de Gabinete... Este gobierno tuvo todo. Incluso apoyo de la gente. Pero se cerró mucho. Y no escuchó.

-Y en el último pedido, Frigerio le dijo “no” (a que el Partido por la Justicia Social presentara precandidatos en las PASO).

-Dijo “no”. Y yo acababa de ganar las elecciones (del 9 de junio). Pero no quiero renegar de esto, porque yo estuve y estoy en ese espacio no por un hombre sino por lo que expresa el espacio: mayor institucionalidad, mayor respeto, prudencia.

- Eso no se valoró en las PASO.

- Es como decía Bill Clinton: es la eonomía, estúpido.

- ¿Se puede revertir las PASO?

- Si yo fuese adivino... Lo que no puede hacerse es mantener a la gente en la zozobra con el dólar, la inflación y la bolsa. El problema de nosotros, los argentinos, es que nos creemos más de lo que somos. Y el que mejor nos definió fue el Papa al asumir: me fueron a buscar al fin del mundo. Estamos geopolíticamente en el fin del mundo, del que no reniego: estoy orgulloso de vvir acá. Pero nos creemos el ómbligo del mundo. Y nos creemos desestabilizantes. No lo somos. Venimos involucionando. Hay que darle previsibilidad a la gente.

-¿Tiene el teléfono descompuesto con Manzur?

-No lo conozco personalmente. No somos amigos. Tampoco intento serlo. Tampoco hace falta. Los vecinos me dieron una responsabilidad por encima de cualquier cuestión personal. Si no entiendo eso, no puedo estar en este lugar.

-¿Manzur lo entiende?

-Hay que preguntarle a él

-¿Qué opina del rol que le da Alberto Fernández a Manzur?

-Manzur apostó pleno y ganó. Ojalá que eso sea en beneficio de los tucumanos. Creo hasta en la convocatoria de una unidad provincial de los distintos sectores. El primer magistrado debe ponerse en esa situación y convocar a la Iglesia, los sindicatos y todos los partidos políticos. Acá no se salva nadie solo. Hay que parar la pelota. Ya la gente no te escucha. Y con todo esto que pasa, se pierde empleo y se genera más pobreza.

-¿Cómo lee el voto a Bussi?

-No tengo buena relación con (Ricardo) Bussi porque no lo respeto como dirigente. La política tiene que estar al servicio de la gente y no comparto con un hombre que en los períodos electorales está buscando cobrar peaje. Hasta el punto de que Bussi se reunió con Frigerio. Hay que tener convicciones e ideas y de la política no se vive. Yo te puedo decir que yo no quiero volver a ser intendente. Si mi carrera se termina aquí, aquí se termina.

-¿Aspira al algo superior?

- Soy un agradecido de la vida. Dios y la Virgen me dierono más de lo que merezco. Estoy orgulloso de que los vecinos de San Miguel de Tucumán me dieran esta oportunidad. Políticamente no quiere decir que no aspire a más, pero yo ya estoy pagado. La Constitución fija dos períodos y así debe ser. Y si debo irme a la casa, me voy a mi casa.  Y si Dios y el destino me dicen que debo estar un pasito más adelante, asumiré la responsabilidad.

- ¿Si te llama Osvaldo Jaldo o el peronismo?

- No podemos hacer futurología. No terminé aún la primera gestión y tengo que prepararme para la segunda.

- ¿Con otro gabinete?

- Sí. Voy a hacer un cambio muy grande. Un profundo cambio. Se necesita oxigenación. En estos momentos difíciles hay que tener gente con motivación, que persiga objetivos y que tenga desafíos en la vida personal y en la política.

- ¿Tiene personas en vista?

- Sí. Daré los nombres después de septiembre.

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