La estabilidad del programa de orquestas y coros - LA GACETA Tucumán

La estabilidad del programa de orquestas y coros

15 Ago 2019

En tiempos difíciles, plagados de malas noticias económicas que llevan aflicción a la sociedad, afortunadamente hay algunas buenas que llevan oxígeno a un sector de la ciudadanía. El Ministerio de Educación de la provincia ha anunciado que el Estado se hará cargo del sostenimiento del programa Coros y Orquestas del Bicentenario, que fue creado en 2008 en el país y se implementó en Tucumán en 2009.

El responsable de la cartera educativa dijo que se destinará un presupuesto anual de $30 millones para sostener los sueldos de alrededor de 150 directores, preparadores musicales y vocales, entre otros profesionales, que brindan un servicio al programa, que nuclea a 11 orquestas y nueve coros de niños y adolescentes, que viven en zonas en riesgo. Entre docentes y alumnos suman más de un millar de personas. La mayoría de los docentes se integrará como personal de una dependencia de la Provincia creada para tal fin, de manera que tendrán estabilidad laboral.

El director coral Enrique Cáceres, hasta el año pasado el referente del programa en Tucumán, afirmó que desde su inicio, el emprendimiento fue muy exitoso porque permitió un gran avance en la calidad educativa de los chicos. “Participar en un coro o en una orquesta les cambia la vida, sigan o no la profesión”, dijo.

Entre 2009 y 2012, la provincia aportó casi un 60% del presupuesto destinado a los salarios; a partir de ese año, la Nación decidió que el programa pasara a ser solventado totalmente por el Estado nacional; se ocupaba además de enviar instrumentos para los chicos, así como de su mantenimiento, y de la capacitación.

El director contó que muchos de los chicos que pasaron por las orquestas siguen estudiando música e integran agrupaciones; hay otros que ingresaron al Conservatorio o han entrado por concurso a desempeñarse como docentes en el mismo programa.

En 2015, el programa entró en un período de desfinanciamiento. Desde entonces, todos los años se repitieron las protestas de los docentes que se debatían entre el atraso salarial (llegó a cinco meses), la precariedad económica y la falta de contratos, saliendo a la calle con las orquestas porque no eran escuchados por las autoridades. Hace dos años, les propusieron renovar contratos por el mismo monto que venían cobrando desde tiempo atrás, que en promedio era de apenas $3.000 mensuales, y varios de ellos renunciaron. A partir de la decisión del gobierno provincial, el promedio salarial será ahora de $15.000 mensuales.

“Aquí vemos todo tipo de casos: abusos, maltratos, padres que se desentienden de sus hijos, que no los alientan o que no van nunca a los conciertos. En medio de eso, nuestro trabajo es hacerles ver que lo que los rodea es simplemente eso, lo que les rodea, no ellos mismos. Que son importantes y que valen mucho”, dijo en una ocasión la directora de la orquesta de la escuela “Maestro Arancibia”, surgida en el barrio 260 Viviendas, de El Manantial.

El surgimiento de orquestas y coros en escuelas insertas en barriadas con situaciones en conflicto ha mostrado que la música es un vehículo que contribuye a la socialización de los chicos. Ha posibilitado a muchos chicos alejarse de la droga, de la delincuencia, para elevar su autoestima, así como el de su familia. Sin duda, es todo un acierto darles estabilidad laboral a estos docentes y sostener este programa de inclusión social a través de la música.

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