Revendía entradas de cine que compró usando una tarjeta robada

Fingieron una compra y fue atrapada.

23 Jul 2019 Por Luciana Nadales

Conseguir una entrada para ver la película “El Rey León”, para muchos, se transformó en una odisea. La demanda fue tan grande en nuestra provincia que generó una situación inesperada: una mujer comenzó a revender en las redes sociales las entradas que había adquirido usando datos falsos de una tarjeta. Poco después, fue detenida.

El caso salió a la luz el viernes, cuando personal de las salas que están ubicadas en avenida Néstor Kirchner al 3.400 impidió el ingreso a una mujer y a su familia a la sala para disfrutar del filme porque tenían entradas que habían comprado a través de la página de internet de la cadena de cine, pero este sistema no es utilizado en la provincia. La damnificada dijo que las había adquirido a través de WhatsApp.

LAS PRUEBAS DE LA MANIOBRA. El aviso donde se ofrecían las entradas y el chat en el que se concretó la operación de compra.

A partir de esa denuncia, desde la oficina central de la empresa, que está ubicada en Buenos Aires, detectaron que había una persona que estaba operando con una tarjeta de crédito robada a través de un sitio web, en donde compraba varios tickets y luego los revendía en redes sociales a menor precio. La joven, de 20 años, fue descubierta por la Policía luego de que una empleada del cine comprara de manera ficticia un ticket y pactara un encuentro para la entrega.

Incremento

En los últimos años, las estafas vía internet se incrementaron, según informó la gerenta comercial de la empresa Cinemacenter, Gabriela Zamora. “La gente encontró un negocio con esto de la venta online y es lo que pasó con esta joven la semana pasada en el cine”, explicó.

Sobre esta estafa, la representante de la cadena de cine remarcó que este tipo de hechos también se da en Mendoza y en Mar del Plata. “Tuvimos un caso hace poco de un hombre en Mar del Plata que, además de que compraba entradas de cine para revenderlas en redes sociales, como esta joven tucumana, también se dedicaba a la venta de computadoras, videojuegos y además ofrecía un servicio de pago de impuestos en donde el cliente debía brindar sus datos personales”, contó Zamora.

La gerenta explicó cómo se dieron cuenta de la maniobra: “Vino una clienta a pedir las entradas que había comprado por WhatsApp, nos mostró el chat que había tenido con la estafadora y pudimos ver lo que estaba pasando. Se comenzó a investigar y se armó todo para agarrarla justo en el momento que iba a entregar los tickets a otra persona”.

Intervención policial

El jefe de la División Delitos Telemáticos, comisario Héctor Marín, indicó que los representantes de la empresa hicieron la denuncia correspondiente y eso permitió planear una compra para poder atrapar a la sospechosa.

La joven llegó al cine y los agentes, que estaban vestidos de civil para que no fueran reconocidos, según contó el comisario, la revisaron y encontraron los tickets que habían sido denunciados. “Secuestramos el celular de ella con los tickets y el teléfono de un amigo que justo la había acompañado. La chica quedó detenida, pero él no”, dijo. Fuentes judiciales confirmaron que al día siguiente recuperó la libertad porque ha sido acusada de un delito excarcelable.

Martín también explicó cómo hizo para conseguir las entradas. “Les robaron directamente los datos de la tarjeta a una persona y compraron varias entradas para la reventa. Todo esto fue descubierto desde Buenos Aires, que nos dio aviso y pudimos proceder. Una de las empleadas de Cinemacenter se hizo pasar por clienta y compró un ticket por WhatsApp. Como esta chica había dejado su número en las publicaciones de Facebook, le escribió y quedaron en encontrarse el mismo viernes a las 22”, relató.

La joven hizo la operación por internet y según informó la Policía, la página de venta ofrece un código y con esos números, la persona debe dirigirse a la ventanilla de la boletería o a través de un cajero imprimir las entradas para ver la película.

“Al momento de la compra, no se detectó que se trataba de una tarjeta robada. Se ve que cuando la empresa quiso cobrar a la tarjeta no pudo y comenzaron a investigar”, dijo. “Pedimos que la gente proteja sus datos y que sólo utilice los canales oficiales. Que se asegure el origen”, concluyó la gerenta comercial.

En Esta Nota

Inseguridad
Comentarios