En la Selección, consuelo se busca

El equipo argentino, aún golpeado, juega un partido “singular” con los chilenos.

06 Jul 2019
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ANTE LA DESPEDIDA. Lionel Messi y sus compañeros efectuaron ayer, a las órdenes de Lionel Scaloni, la última práctica en el estadio Pacaembú; reinó la buena onda. [email protected]

Eterna cuestión de análisis de toda competencia internacional de largo aliento de selecciones, la pregunta ¿sirve de algo el partido de hoy? (por caso, Argentina vs. Chile, para definir el último ocupante del podio de la Copa América 2019) adquiere vigencia, con protagonistas que según el caso, podrían verse más afectados que otros en caso de una derrota.

Reinaldo Rueda, el DT de Chile, dejó su opinión: “El partido con Argentina es interesantísimo”. Y puso en contexto las declaraciones de Arturo Vidal, que le había quitado valor al juego que comienza hoy a las 16 en San Pablo. “Lo que él dijo fue producto de la inmediatez de haber perdido la chance de ir a la final”, aseveró.

Para los chilenos, el partido de hoy tiene relevancia: defienden el honor, tras quedar afuera de la pelea por un título que defendían por partida doble, debido a sus consagraciones en 2015 y 2016. Pero también es cierto que una derrota no les dolerá tanto, como si eso le ocurriera a la Argentina.

¿Por qué parece ser un partido más importante para la Selección? Porque necesita sacarse de encima la mufa de la polémica eliminación en semifinales a manos de Brasil (con una ayuda de las ternas arbitrales del campo del juego y los apostados en el VAR). Porque jugadores como Lionel Messi y Sergio Agüero también se juegan el honor tras haberse quedado una vez más con las manos vacías de logros con la Selección mayor; porque el rival será Chile, el verdugo de las últimas dos ediciones del certamen. Y porque Lionel Scaloni tendrá, en caso de triunfo, un mejor sustento para poder seguir como DT hasta fin de año, tal cual él mismo lo confirmó ante la prensa.

Según el entrenador, mantuvo una charla con el presidente de AFA, Claudio Tapia. “Vamos a seguir hasta el 30 de diciembre, cuando termina mi contrato. Más allá no se habló. Los próximos seis partidos que se vienen voy a estar”, dijo. Pero hubo más definiciones. A saber, una cargada de firmeza: “Fue un reto difícil hacernos cargo de la Selección. Creo que lo sacamos adelante. Quiero remarcar que nuestro trabajo era lo que conseguimos: que estos chicos compitieran como lo hicieron; eso ya es un triunfo. Nuestro primer paso, lo dimos”. Y hubo otra de suma frontalidad: “Se cansaron de decir que no tengo experiencia y yo lo confirmo. En cualquier charla estaba el tema de la experiencia y es verdad. A futuro, no me siento a prueba. La prueba mía, pasó. Hacer competir a estos chicos fue mi prueba.Ahora soy otro entrenador, pero no me las sé todas”. O una frase contemplativa: “Nunca se sabe si lo mejor es que yo siga o no. En lo que estoy de acuerdo es en que estos jugadores, esté quien esté a cargo, serán el futuro de la Selección. Si no seguimos, al entrenador que venga le dimos una buena mano porque tiene de dónde tirar”.

Scaloni habló, pero Tapia no. Visitó al plantel en el último entrenamiento en el estadio Pacaembú, se sacó fotos, pero sólo expresó opiniones por redes sociales. Aunque sólo se trató de mensajes de aliento y pedidos de unidad al equipo. Nada de polémicas, nada de pasos en falso. Para él también, hoy el partido ante los chilenos despierta la posibilidad de desquite.

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