Promesa incumplida para el ciclismo: la pista es una necesidad

Tucumán carece de un lugar apropiado para que los chicos practiquen el deporte del pedal.

19 Jun 2019 Por Miguel Eduardo Décima
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UN RUEGO. Bruno y Valentina Salinas, Martina y Joaquín Iglesias, Luca Ledesma y el pequeño Santino Montivero se desviven por tener una pista para entrenarse.

Uno de los grandes inconvenientes que se les presenta a los ciclistas tucumanos en la actualidad es poder contar con un escenario adecuado para practicar el deporte que los apasiona. Esta es una de las principales causas para que el ciclismo del “Jardín de la República” no pueda tener el semillero esperado que permita crecer en esta parte del país.

Para saber más sobre este tema, LG Deportiva charló con los padres de algunos chicos que participan en los torneos de la región de Infanto Juvenil, quienes hicieron conocer su disconformidad ante la falta de respuesta por parte del Estado al pedido de los dirigentes de la Asociación Ciclista Tucumana para la construcción de una pista para practicar y competir.

Sebastián Salinas, que habitualmente corre en la Master B en las competencias locales, tiene dos hijos: Valentina (13 años) y Bruno (9). Ellos heredaron su pasión por el deporte del pedal. “Si este tema no se revierte en lo inmediato será imposible que los chicos puedan seguir practicando el ciclismo. No tener un lugar apropiado para que practiquen, los obliga a hacerlo en lugares inapropiados y eso significa poner en riesgos sus vidas. En lo personal, no estoy dispuesto a que ello ocurra con mis hijos”, señaló el experimentado pedalista.

Pero a pesar de los inconvenientes que deben superar, no bajan los brazos. “En lo personal, cuando voy a entrenarme en la autopista a Famaillá, sólo llevo a Valentina y la cuido mucho porque el tránsito pesado en ese sector, es intenso. A Bruno decidí no llevarlo más, porque cuando pasan los camiones, con el viento que despiden a su paso, más de una vez lo tiraron fuera de la carpeta asfaltica”, dijo Salinas.

A su turno, Jorge Iglesias, que compite en la categoría Master A, tiene también dos hijos compitiendo en las categorías formativas: Martina (13) y Joaquín (9). Él coincide con las apreciaciones de Salinas. “A mis chicos les encanta el ciclismo, pero como no los puedo preparar convenientemente, no los llevo a competir en los torneos Infanto Juveniles que se disputan fuera de la provincia. Acá no hay un circuito para que practiquen, no estoy dispuesto a que corra riesgo sus vidas llevando a las rutas” señaló Iglesias.

Por su parte, Marcos Montivero tiene un hijo -Santino, de 2 años y medio- que heredó la pasión familiar por las dos ruedas y anhela que el Estado cumpla con la promesa de construir una pista para el ciclismo. “Es una lástima observar que chicos a los que le gusta este deporte terminen inclinándose por otras disciplinas, por el peligro que significa salir a las rutas a practicar o correr. En mi caso, Santino ya tiene su bicicleta y le encanta que lo lleve a la pista del Palacio de los Deportes. Es impresionante la felicidad que muestra cuando lo llevo a pedalear. Me gustaría que sea ciclista, pero eso se concretará en la medida que tenga dónde pueda practicar sin que su integridad física esté en peligro”, dijo Montivero, que corre en Élite.

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