La plaza que le cambió la cara a la calle Suipacha

La zona de los túneles, ubicada entre Mendoza y Córdoba, era desolada y oscura. Daba miedo caminar por allí. El municipio niveló el terreno, colocó flores, juegos y ejercitadores. Los vecinos dicen que han “vuelto a vivir”

13 Jun 2019 Por Florencia Bringas
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LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO.-

Unos 40 años de oscuridad. De no salir de noche por temor a ser asaltada. De caminar mucho para llegar al próximo espacio verde. Silvia de Hamada tiene 66 años y vive en Suipacha al 200 desde los 26. Hace unos días el paisaje que tiene enfrente, y que ve desde su ventana, cambió por completo: crearon una nueva plaza en el entorno que rodea los túneles que cruzan las vías del ferrocarril, entre Mendoza y Córdoba. Tanto se ha transformado la zona, que la vecina reconoció: “hemos vuelto a vivir”.

Son 46 las luminarias led que se instalaron en esos casi 100 metros de largo por 40 de ancho. Por ello, de noche ya no está esa famosa “boca de lobo” de la que tanto se quejaban quienes viven en la Suipacha. Y de día se notan los canteros con petunias fucsias y moradas, los juegos para chicos de todas las edades y la pista de salud. “Los vecinos la cuidamos. No queremos volver atrás. Somos pocos y mucha gente grande que no sale mucho. De todas formas, no sé de dónde vienen, pero el fin de semana se llenó de niños. Sólo falta iluminación en el puente peatonal”, añadió Hamada.

Al cruzar por la plaza, que hasta ahora no tiene nombre, a Carolina Abregú se le ocurrió un nuevo plan de salida para la mujer con la que trabaja. “Es una anciana que está en sillas de ruedas. Antes no quería sacarla mucho porque nos daba miedo. Era una zona desolada. Ahora, cuando esté más tibio el sol, la voy a traer a la plaza. Le va a gustar ver niños y vamos a estar seguras”, se entusiasmó.

Tres meses

En el nuevo espacio verde la Municipalidad también realizó trabajos de parquizado y de forestación, construyó caminerías, instaló mobiliario urbano, cestos papeleros y un bebedero. Para crearlo tuvieron que nivelar el suelo durante tres meses, con camionadas de tierra y escombros.

“Fue difícil, porque teníamos un desnivel de 1.50 metro. En la Marco Avellaneda fue fácil, porque estaba a la misma altura la vereda de la calle. Entonces, fueron muchas las semanas que trabajamos con material de relleno, que no es fácil conseguir. Y como teníamos que hacer una plaza, no todo podía ser escombros. Luego compactamos y nivelamos. Fue un trabajo importante. La caminería y los bancos fueron hechos por una empresa constructora”, describió Jorge Pérez Musacchia, director de Higiene Urbana. Luego apuntó al Estado provincial, y resaltó que la zona de los túneles, una vez inaugurada la obra, quedó abandonada. “No estaba pensado recuperar ese espacio verde, porque no era apto para ello. Lo hemos resuelto, y con el reconocimiento de los vecinos”, agregó.

Hasta el momento las autoridades municipales confirmaron que no se ha vandalizado la nueva plaza y anunciaron que ya tienen en vista comenzar a trabajar en la platabanda de la avenida América, entre Santa Fe y avenida Belgrano, para crear otro paseo público.

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