Cartas de lectores

23 Abr 2019
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“VAMOS POR ACÁ“

“Es por acá” , “Este es el camino”, “No hay plan B”, manifiestan Mauricio Macri y sus funcionarios. Lo que no dicen es hacia dónde conduce ese camino. Con una inflación del 50%, con el país endeudado en cifras astronómicas y por muchos años, con millones de argentinos que perdieron su empleo, con miles y miles de comercios, industrias y empresas que “bajaron sus persianas”, con millones de personas hundidas en la pobreza y la indigencia y con una sociedad mayormente desesperanzada y angustiada, me parece que el camino de Macri conduce inexorablemente al abismo. Si algún macrista piensa lo contrario, le agradeceré que me lo haga saber, que me diga cuál es el destino al que nos lleva este Gobierno, sin dudas el peor y el más dañino de la historia de nuestra patria. No creo que nadie me conteste. No soy optimista al respecto, ya que los pocos que quedan que apoyan a Macri sólo saben replicar lo que siempre dijeron algunos comunicadores, y esos comunicadores, cada vez en mayor número, comenzaron a criticar a Macri y lo están “abandonando”, al igual que muchos dirigentes políticos, sobre todo los de “esta comarca”, que se están “despegando” rápidamente del pesado lastre llamado Mauricio.

Oscar Alberto Beltrán

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MALA MEMORIA

Es indudable la conmoción que significó el inesperado final del ex presidente de Perú Alan García. Sin embargo, al leer la crónica sobre su pasado, es fácil observar que la misma adolece de falta de fidelidad en cuanto a la pasada trayectoria del ex mandatario durante su primer mandato. Los que tengan buena memoria, con seguridad, podrán recordar que, además de la inflación galopante en la cual estaba sumergido ese país, también era objeto de innumerables ataques que efectuaba el denominado (grupo terrorista) Sendero Luminoso, el cual destruía con total impunidad torres de alta tensión del tendido eléctrico. También cabe recordar que con la llegada de Fujimori al poder, tuvo que huir para exiliarse en otro continente, precisamente por los procesos que debía haber soportado. Con todo, no me extraña que el péndulo de la memoria, manejado según la conveniencia de los países que dirigen nuestras políticas, termine tergiversando todo el pasado según convenga a sus intereses. En cuanto a esta forma de manipular los acontecimientos con discursos cargados de manifiesta intencionalidad, podemos decir que en la Argentina somos campeones en Sudamérica, ya que no pasó lo mismo en Uruguay ni en Chile, países que también sufrieron atentados, pero supieron sacudirse extrañas ideologías. Hoy en día, gracias a gobiernos idóneos y responsables, han desarrollado economías de envidiables resultados, para sociedades que poseen una significativa madurez política y un aceptable nivel de convivencia cívica.

Humberto Hugo D’Andrea

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LOS  POLÍTICOS Y "SU FUNCIÓN"

A los políticos, “sacha” políticos, futuros y viejos políticos, ¿saben ustedes acaso qué es ser político?, ¿saben, acaso, qué es hacer política? Hacer política es servir al pueblo, no servirse del pueblo; hacer política es cuidar a tu hermano conciudadano, es administrar honesta y correctamente los aportes que hace la ciudadanía para con los mismos poder tener salud, educación, justicia, trabajo. El político es el que dicta las leyes para beneficio de los ciudadanos, no para beneficio propio. El político es aquel ciudadano que tiene el honor de representar a todos los que confiaron en él para que sea el administrador de su futuro, del de sus hijos, de su familia, de su patria, etcétera. ¿Es acaso la intención de todos estos personajes que se postulan para los cargos políticos de gobierno y que gastan inmensas sumas de dinero vendiendo su imagen de buenas personas, de buenas intenciones? ¿Será creíble que quieren tomar el poder para mejorar la vida de otros o piensan solamente en mejorar las suyas?, ¿acaso no vemos, permanentemente, el uso inmoral que hacen de las personas humildes llevándolos como ganado en ómnibus, camiones y camionetas pagados por ellos, para asistir a sus mitines y prometer cosas que saben que no pueden cumplir? Es repugnante observar las inmensas sumas de dinero que se están gastando en propagandas de todo tipo que inundan las calles, las radios y la televisión en esta provincia. ¿Se pelean todos para obtener el privilegio de hacer mejor la vida de sus votantes? ¿No hemos visto acaso que la política y los malos políticos han llevado a este país hasta casi su bancarrota? ¿Cómo saldremos de este tembladeral, con más políticos?

Héctor René Terán

San Martín 980
San Miguel de Tucumán

A QUIÉN VOTAN LOS CATÓLICOS

Me gustaría saber qué pretende el padre Guillermo Marcó, ex vocero del cardenal Jorge Bergoglio antes que fuera ungido Papa, ya que, hace unos días, sin ningún tapujo expresó ante los medios que “los católicos no van a votar a Mauricio Macri”. O sea, se arrogó la potestad de decidir por todos los creyentes en un ámbito que no es de su dominio: la política. Actitud que me parece muy desagradable, porque él no sabe (ni debería interesarle) a quién quieren votar o no, los devotos de la Iglesia Católica. Su expresión no hace más que agitar las aguas de las ya tormentosas relaciones sociales e institucionales que dividen política y religiosamente a nuestra sufrida sociedad. Parece que olvida el padre Marcó que él es un hombre público y que representa a una institución de Dios, llamada Iglesia Católica, de la cual no es más que un servidor.

Daniel E. Chávez

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LOS ATAQUES DE MOTOCHORROS

El mapa de los “Ataques de motochorros” laboriosamente diagramado y publicado por LA GACETA a página completa en su edición del domingo 21 pasado, sobrepasa, por lejos, la simple noticia e intenta -se percibe- despertar y zamarrear a los legisladores, que debieran sentirse tocados por la negligencia manifiesta al no tratar los proyectos en carpeta -serían tres, según el diario- para solucionar o al menos intentar acabar con esta plaga que debemos soportar a costa de angustias, nervios e intranquilidad. ¿Se merece esto el noble pueblo tucumano? Decididamente, no. Espero que los legisladores no estén jugando con la seguridad de su gente. Pero algo anda mal y está afectando seriamente a quienes confiaron su seguridad y bienestar. No deben permitir que el delito continúe creciendo, porque entrarían en un moroso incumplimiento de lo que ellos mismos juraron hacer. Y los votantes los están mirando.

Darío Albornoz

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