Messi, fiel al éxito catalán

“Leo” volverá a jugar semifinales con Barcelona.

17 Abr 2019
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LOCURA. Messi celebra con sus brazos abiertos y ante la llegada de Coutinho, el primer gol del partido ante Manchester. reuters

BARCELONA.- ¿Es acaso todo cuestión de fidelidad? Cuesta creer que sí, pero jornadas como la de ayer en la Liga de Campeones, invitan aunque sea a planteárselo.

Lionel Messi lideró a Barcelona, el mismo Barcelona en donde juega desde hace 19 años (en infantiles) a las semifinales tras anotar dos goles en el triunfo por 3 a 0 sobre Manchester United.

“A Messi le podríamos poner un euro de cláusula de rescisión y no se iría del club”, dijo horas antes del partido de ayer Josep María Bartomeu, el presidente de Barcelona. Cualquiera podría aconsejarle que no se confíe tanto, que cualquier cosa puede pasar en el mundo del fútbol, pero la realidad es que su declaración parece ser cierta. “Leo” está comprometido con la causa “blaugrana” y no planea abandonarla.

“Dimos una imagen espectacular. Entramos fríos, pero mejoramos y lo logramos”, dijo Messi.

Lo cierto también es que durante el principado de Messi en Barcelona, el único que lo opacó por momentos fue el de Cristiano Ronaldo, en Madrid. El mismo Cristiano que este año decidió partir de Madrid, donde también estuvo muchísimos años y de donde -decían- jamás se iba ir.

El portugués se fue a Juventus. Una Juventus que ayer quedó eliminada de la misma Liga de Campeones, poniendo fin a la fantasía de que ambos astros se encontrarían en la final. El victimario fue el Ajax holandés, de Nicolás Tagliafico y Lisandro Magallán, que le ganó 2 a 1 en Turín.

Así, las cosas, Cristiano se quedó fuera de las semifinales de la Liga de Campeones por primera vez desde 2010. Real Madrid, eliminado también por Ajax pero en octavos, también se quedó fuera de las semifinales de la Liga de Campeones por primera vez desde 2010. “Típico matrimonio que se divorcia y acaban los dos llorando por los bares de la ciudad cada noche”, dice el estadígrafo madrileño Alexis Tamayo y la metáfora parece más acertada que nunca.

Neymar Jr. también podría dar su testimonio en todo este caso. El brasileño se fue de Barcelona hace unos años con la intención de ganar más protagonismo. Quizás lo haya ganado, pero del trofeo de la Liga de Campeones está lejos. PSG quedó afuera en octavos.

La cuestión es que Messi está en semifinales con Barcelona. Difícilmente se vaya, como dijo su presidente. Sólo resta confirmar si el éxito se basa en esa fidelidad. (Especial)

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