La UAR decidió darle de alta nuevamente al scrum

Desde junio se volverá a la regla de empuje libre en lugar de la actual, que lo limita a un metro y medio.

26 Mar 2019 Por Federico Espósito
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De las varias particularidades que el rugby no comparte con ningún otro deporte, sin dudas la más representativa de todas es el scrum. La pulseada de los 16 forwards es una imagen emblemática y tradicional, por lo que se trata de uno de los aspectos que menos se ha visto afectado por los cambios en la transición del rugby clásico al moderno, mucho más dinámico y de destrezas. Justamente por eso, si la veta a los “europeos” lidera el ranking de medidas impopulares de la UAR en los últimos años, la de reducir el empuje en el scrum a sólo un metro y medio a nivel nacional -implementada en 2016 a causa de una serie de casos de lesiones cervicales graves que se habían producido en diferentes puntos del país- pelea sin dudas el segundo lugar.

La norma, que formó parte de un paquete de medidas que ordenó la entidad madre del rugby argentino con el aval de World Rugby para intentar minimizar el riesgo de lesiones graves, fue muy criticada en su momento por el sector más conservador, por entender que desnaturalizaba el objetivo del scrum y lo reducía a una expresión simbólica de relanzamiento de juego, perjudicando así a los equipos que lo utilizaban como arma de ataque y sometimiento psicológico. No es exagerado decir que es un partido adentro de otro.

Finalmente, y sobre la base de resultados que calificó como “positivos” tras dos años de ensayo, la UAR resolvió que a partir de junio se vuelva al empuje libre. Es decir, sin restricción de avance. Decisión que, dicho sea de paso, también cuenta con el acuerdo de World Rugby, cuyo vicepresidente, Agustín Pichot, señaló: “estas pruebas que se realizaron en Argentina demuestran compromiso y colaboración para proteger a los jugadores, y son un ejemplo que otras Uniones pueden implementar”.

De acuerdo a las cifras que maneja la UAR a través del programa “Rugby Seguro”, creado como parte de ese paquete de medidas en 2016, la aplicación de estas ayudó a reducir en un 50% el número de scrums colapsados a nivel país. En el fondo, se apuntó a generar conciencia sobre la importancia de disputar la formación con lealtad y desterrar las malas “mañas” que le quitan estabilidad y ponen en riesgo la integridad de los jugadores. El presidente de la UAR, Marcelo Rodríguez, entiende que se ha obrado con éxito en ese sentido. “Se está empezando a producir el cambio cultural que nos planteamos y todos han tomado conciencia del significado de la palabra seguridad. Hemos vuelto a las bases de nuestro juego hablando de honestidad y lealtad”, aseguró Rodríguez.

¿Quiere decir eso que los partidos del Regional NOA volverán a disputarse con empuje libre en las próximas semanas? No todavía. La UAR dejó a criterio de la Uniones la opción de volver al empuje libre o continuar con la regla actual hasta 2020, y cada una deberá notificar su decisión hasta el 31 de mayo. Sin embargo, quienes pretendan volver al empuje libre, deberán acreditar que han cumplido con la capacitación de carácter obligatorio a cargo del Entrenador Nacional de Scrum, Alto Rendimiento y Rugby Seguro. Dado que la cuestión recién tomó carácter oficial ayer, la URT todavía no ha tomado una postura al respecto.

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