El CV del vice

19 Mar 2019 Por Gabriela Baigorrí

Que sea conocido y tenga buena imagen. Que tenga buena relación con el candidato. Que tenga aspiraciones, pero no demasiadas. Que atraiga a un sector al que su compañero o compañera no llegue demasiado. Que tenga capacidad de negociación con fuerzas rivales. Estos y otros son algunos de los requisitos que deberán incluir los currículum de los pretendientes a pelear por la vicegobernación.

Dar con la persona adecuada es clave para -en el caso de ganar las elecciones- no terminar gobernando con el enemigo en casa.

Los tiempos se acortan: quedan 48 días para registrar en la Junta Electoral los candidatos oficializados. Tachando los días en el cronograma, las identidades de los compañeros de fórmula desvelan a los postulantes a la gobernación, a los dirigentes que se mencionan como posibilidades, a los armadores políticos y a los asesores. También a los rivales.

No sólo juegan los acuerdos (en el caso de las coaliciones) sino también la necesidad de dar con un perfil adecuado.

De los cuatro frentes o partidos que más votos lograron en 2015, la mitad ya tiene a los posibles vice definidos. Son los casos del oficialista Frente Justicialista por Tucumán, que irá por la reelección de Osvaldo Jaldo, y de Fuerza Republicana, que apuesta por el concejal Eduardo Verón Guerra. Mientras que Cambiemos y Hacemos Tucumán, que encabezan los senadores Silvia Elías y José Alperovich, respectivamente, aún están tomando exámenes.

Los asesores de uno y otro espacio dan cuenta de al menos tres condiciones que deben estar en los antecedentes y de otras dos, no obligatorias, que los hacen más atractivos.

1- Perfil bajo y aspiraciones medidas.

2- Lealtad, lealtad, lealtad.

3- Capacidad de negociación.

4- No estar entre los postulantes mencionados.

5- Ser un “outsider” (que viene de afuera de la política).

Dos que sí

En el caso del gobernador, Juan Manzur, la elección no fue compleja y primó la lógica futbolera que reza que equipo que gana, no se toca. De todas maneras, no es que ser vicegobernador sea el único mérito de Osvaldo Jaldo. El vicegobernador construyó -y consolidó- poder desde la Cámara y acercó al fogón oficialista a cuanto dirigente de otro espacio, sobre todo de Cambiemos, flaqueó. Fue un trabajo de hormiga que le llevó largas conversaciones, reuniones y ofertas irresistibles.

La relación con Manzur, que había comenzado con miradas desconfiadas, mejoró y se afianzó en la gestión. De hecho, fue uno de los vicegobernadores que más tiempo estuvo a cargo del Ejecutivo (por viajes oficiales y reuniones del gobernador fuera de Tucumán). Manzur, además, lo halaga como compañero cada vez que puede. Ricardo Bussi apostó por Verón Guerra, un hombre de su espacio que ocupa una banca en el Concejo capitalino y espera repetir la excelente performance de 2015.

Dos que no

Alperovich es el que peores experiencias tuvo con sus compañeros (es el único ex gobernador en carrera). Fernando Juri lo confrontó antes de terminar el mandato y Juan Manzur se ha convertido ahora en su rival político. Primera vez en años que el peronismo -por fuera y por dentro- ofrece dos candidatos que cuenten con tan alto perfil y que tengan la experiencia que da el sillón de Lucas Córdoba.

Si bien en el espacio “midieron” la imagen de varios dirigentes, la idea que primaría sería la de tentar a algún forastero de la política o alguien que trabaje en el equipo, pero que sea una sorpresa. Aunque todo puede cambiar. En los últimos días el teléfono del ex gobernador está que arde. Cuentan que algunos dirigentes desencantados con la Casa de Gobierno estarían tanteando la posibilidad de volver al alperovichismo.

Elías de Pérez analiza sus posibilidades por estas horas. El plazo que se planteó para la definición es la semana que viene, porque urge instalar una fórmula. ¿Qué se priorizaría? Que sume adhesiones, que tenga buena relación con la candidata y que sea buen negociador (por un virtual escenario de una Cámara más fragmentada). Sonaron muchos nombres. Entre ellos, los que estarían mejores posicionados por estas horas serían el legislador Alberto Colombres Garmendia y el intendente de Concepción Roberto Sánchez. Las posibilidades del ex ministro José Manuel Paz tampoco estarían agotadas. Un poco por detrás, se ubicarían dos diputados: Facundo Garretón y Beatriz Ávila. Todo está por verse, todo puede cambiar. Lo único seguro es que quienes deseen anotarse en la carrera deberán esmerarse por completar el curriculum.

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