ATAQUE VIOLENTO. “A mí me apuntaron para que no haga nada”, relató el custodio de la farmacia. la gaceta / Foto de José Nuno

El sábado a la noche dos delincuentes armados entraron a una farmacia y robaron la recaudación y teléfonos celulares, luego de amenazar al guardia de seguridad y a las empleadas.
El asalto ocurrió en la esquina de calles Virgen de la Merced y Corrientes, a las 21, una hora antes del cierre de la jornada laboral.
Uno de los guardias de seguridad del negocio (pidió que no se revelara su identidad), contó a LA GACETA que esa noche todavía había muchos clientes en el local, y que de repente entraron de forma violenta dos asaltantes que estaban armados.
“Eran dos hombres y tenían armas de fuego. Vinieron con la intención de llevarse la recaudación del día”, relató. “Nos sorprendieron a todos. A mí me apuntaron para que no haga nada”, agregó.
El custodio describió además que estos ladrones generaron miedo y desesperación, tanto en las empleadas de la farmacia como en los clientes que esperaban su turno para ser atendidos.
Mónica, una comerciante de la cuadra, dijo que los asaltantes llegaron en una motocicleta, subieron a la vereda y la dejaron ahí estacionada. “Había muchas personas en ese momento. Yo recién estaba por cerrar mi negocio. Es una farmacia muy concurrida. Desde mi local puedo ver hasta allá. La farmacia tiene seguridad, aún así entraron. Es increíble que se hayan animado cuando había mucha gente. Ya no les importa nada”, dijo la mujer.
“El año pasado comenzó una ola de inseguridad en esta zona, y eso que es barrio Norte. Hasta formamos un grupo de Whatsapp entre todos los vecinos y comerciantes para cuidarnos”, expresó. “Yo atiendo a puertas cerradas y con rejas. Puse un timbre y sólo abro la puerta cuando veo que es un cliente que sacó turno”, remarcó la mujer, quien es dueña de un centro de estética.
Además, dejó en claro que se registran más robos “cuando llueve y baja la temperatura”. “Es increíble, pero es así. El sábado hizo mucho frío y llovió, siempre se aprovechan. Salen a las calles y nos asaltan”, agregó.
Según contó Gustavo, uno de los cuidadores de autos de la cuadra en donde se produjo el asalto, los robos se incrementaron en los últimos meses. “El año pasado recorría la zona un sospechoso en moto, pero la Policía nunca lo pudo atrapar. Asaltó a varios negocios y personas que caminaban por el barrio”, remarcó. “A los motochorros se los ve mucho en la zona. Suben a la vereda y roban teléfonos a las personas que van caminando o a los propios locales. Los sábados, sobre todo en horarios de la siesta, hay muchos robos en este barrio”, resaltó.
Paco, empleado de una peluquería cercana, contó a LA GACETA que hace mucho tiempo que barrio Norte dejó de ser un lugar seguro. “Acá, tenemos seguridad pero porque el dueño vive arriba y siempre hay gente. Los vecinos cuentan que los asaltan en plena calle, de día o de noche”, señaló.
Alfredo S., quien vive a dos cuadras de la farmacia asaltada, manifestó que no es la primera vez que se entera de un ataque a un comercio. El hombre dijo que hace unos meses desvalijaron una peluquería, como así también se llevaron la recaudación de un local de ropa de calle Laprida y Corrientes. “A mi casa entraron hace poco unos ladrones y revolvieron todo. Me robaron televisores, computadoras y dinero en efectivo”, enfatizó.







