Se desprenderá otro bloque de hielo en la Antártida

La NASA advierte que, de aumentar las gietas presentes en la plataforma Brunt, un gran bloque de hielo podría desprenderse en el futuro. ¿Cómo nos afectaría?.

06 Mar 2019

En los últimos años, la Antártida -aquel continente blanco con las reservas de agua dulce más grandes del mundo- fue “víctima” de varios desprendimientos de hielo de gran magnitud. El hecho preocupa a los científicos y las organizaciones ambientales internacionales y coloca nuevamente sobre el tablero el incierto futuro de la zona.

En concordancia con la problemática, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) acaba de anunciar que existe la posibilidad de que un nuevo bloque de hielo se desprenda de la plataforma Brunt. Esta fragmentación, con una superficie de 1.700 kilómetros cuadrados, sería el iceberg más grande en separarse de la plataforma desde que iniciaron las observaciones en 1915.

La fisura -conocida como grieta de Halloween- se había mantenido estable durante 35 años, pero en 2016, su crecimiento aumentó exponencialmente; prolongándose hacia el norte a una velocidad de 4 kilómetros al año. Según informó la agencia espacial, el iceberg se desataría cuando esta gélida fractura se encuentre con una segunda brecha que cruza la plataforma Brunt con dirección al norte.

No obstante, debido a la cantidad de factores externos de las mediciones, los especialistas de la NASA no pueden especificar el momento en que ocurrirá el nuevo desprendimiento ni la dirección de su desplazamiento.

De concretarse la ruptura, el bloque de hielo podría afectar la infraestructura de la estación Halley, una de las principales bases de investigación atmosférica de Reino Unido.

¿A qué se debe el desprendimiento de los icebergs? En general, la principal causa de la pérdida de hielo en la Antártida se relaciona con el aumento de la temperatura global, lo que también se conoce como cambio climático.

Esta condición hace que la temperatura del agua se eleve y -como consecuencia- se erosionen las capas de hielo flotantes. Precisamente, las diversas plataformas del continente son las que evitan que el hielo se derrita y aumente, en el proceso, la cantidad de agua en el océano.

Por esta razón, el Comité Científico para la Investigación Antártica (SCAR) prevé que -de continuar el cambio climático- las grandes nevadas que contribuyen a mantener la estabilidad de la zona ya no serán suficientes para evitar el deshielo.

En el futuro

De continuar con la aceleración de los desprendimientos y grietas abruptas, las ONG dedicadas al cuidado ambiental consideran que el escenario de la Antártida a futuro es desalentador.

Recabado por el diario español El País, un reciente estudio de la revista científica Nature, calcula que el nivel de agua global se elevaría en el año 2100 a 1,5 metro si las emisiones de gases de efecto invernadero continúan creciendo.

Además, los investigadores del SCAR aseguran que dentro de 50 años las plagas invasoras y contaminación habrán modificado el ecosistema marino a punto sin retorno. Por lo pronto, resta esperar la culminación del desprendimiento y analizar, a partir de sus consecuencias, como continúa evolucionando la plataforma antártica.

Comentarios