“Futuros ídolos”, la serie con Miguel Martín, se estrena hoy en la plataforma Cine.ar

La tira tucumana de ocho capítulos se puede ver en forma gratuita. Una historia bien escrita donde el comediante luce su histrionismo.

26 Feb 2019
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EN LA MADRUGADA. Los personajes de Daniel Elías y Miguel Martín se aburrían en la radio antes de lograr dar el salto a la televisión.

En el papel de un relator deportivo de poca monta, el humorista Miguel Martín es el principal atractivo de la serie “Futuros ídolos”, que desde hoy estará disponible en la plataforma Cine.ar en forma gratuita. Lo anunció Germán Azcoaga, el guionista de la tira de ocho capítulos, dirigida por Franco Lescano.

La serie se emitió por Canal 10 en septiembre pasado, pero para el público que no la vio esta es una buena oportunidad para disfrutar de un producto tucumano que garantiza la diversión. Cada episodio dura 26 minutos, así que resulta ideal para una maratón de streaming.

Radio sin oyentes

La historia se inicia con un partido de fútbol 5 donde también juega El Dani (Daniel Elías), compañero de Martín en la radio donde hacen un programa de madrugada titulado “Para qué levantarse”, y que en su historia recibió una sola llamada... de la madre del Dani. En el partido, Martín luce shorts arremangados (“como el Cani”) y festeja el gol como los cracks.

Ya en la radio, deben simular entrevistas a personajes invitados para llenar el espacio y tratan temas como el de los “peces hermafroditas”, por ejemplo, porque el director de la emisora no les permite hablar sobre fútbol.

El sueño de convertirse en relatores deportivos comenzará a hacerse realidad cuando les ofrezcan conducir por televisión un programa de fútbol... infantil. Pero al tedio inicial le seguirá un éxito de audiencia cuando inserten una columna de opinión futbolera, con comentarios muy burdos y amarillistas.

En su camino hacia el éxito, los protagonistas deberán enfrentar la rivalidad de los relatores Becker (Sebastián Finkelstein) y Toti (Guido Guerrero). El elenco se completa con Chabela Díaz, Aída Navajas, Luisa López de la Casa, Federico Terzi, Pablo Vera, Gustavo Delgado, Fefo González, Esteban Stanich y Alejandro Elías.

Una trama efectiva

La historia y sus protagonistas consiguen adueñarse de la atención del público desde un primer momento, con situaciones cotidianas, diálogos y escenarios de color local. La tucumanidad del lenguaje vulgar es un recurso muy efectivo, que es el sello distintivo de Miguel Martín.

El comediante demostró que con esa autenticidad se puede lograr una proyección a nivel nacional si se cuenta con la ayuda de la televisión, medio que lo catapultó desde Buenos Aires y lo convirtió en una estrella de los monólogos humorísticos. Pero además en esta serie tucumana pone en juego su capacidad para el gag, el humor físico, y se desenvuelve con una naturalidad absoluta.

Los realizadores elogiaron también su capacidad de improvisación durante el rodaje y contaron que Martín siempre aportaba algo más a aquello que estaba escrito en el libreto.

Ya está comprobado que el humor no es un género fácil a la hora de conseguir la necesaria complicidad con el público para generar la risa, sobre todo si se quiere evitar lo escatológico. En este caso, la comicidad del actor se desarrolla sobre la base de un guión bien escrito, pieza fundamental de cualquier ficción. Y esta da pie para la parodia a los relatores de fútbol, una “fauna” que no ahorra expresiones desmesuradas, subjetividades y dramatizaciones, muchas veces festejadas por los aficionados pero también con frecuencia muy criticadas por la audiencia de los programas deportivos.

Famosos y polémicos

“Hoy los periodistas deportivos son personajes tan populares como los jugadores y los entrenadores. A veces generan rechazo, otras admiración, y lo que dicen no pasa desapercibido”, opina el guionista Azcoaga, que se inspiró para escribir el libreto en un programa que vio hace varios años, titulado “Pequeños cracks”.

Uno de los aciertos de los realizadores de la tira fue que le dieron margen a Martín para que, sin apartarse de la trama, desplegara su histrionismo.

“Una vez planteada la situación de la escena, se le daba libertad para la improvisación. Aportaba muchísimo porque él es muy gracioso todo el tiempo -contó Lescano, el director-. Naturalizaba muchos diálogos y al mismo tiempo le aportaba comicidad a escenas que en el guión eran duras. Hubo mucha química con el Dani”.

La tira fue filmada en 2015, pero estuvo mucho tiempo sin encontrar un espacio en la pantalla. Había resultado ganadora del concurso Series de Ficciones Federales del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa). Como sucede con otros productos locales, su estreno se retrasó por la escasez de espacio en la grilla de los canales de aire.

Muchas escenas fueron filmadas en la cancha del club Central Norte y otras locaciones, como el bar Aureliano Buendía o un boliche, que ya no existen.

La plataforma de internet Cine.ar reúne películas y series argentinas, la mayoría se puede ver gratuitamente. Sólo es necesario loguearse como usuario para disponer de una contraseña de ingreso a los contenidos.

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