La ruta de las tapitas del Garrahan

Muchos tucumanos juntan tapitas pero ¿cómo ayudan al hospital? Enterate acá.

15 Feb 2019 Por Karen Fernández

Así como millones de granos de arena pueden formar una playa, también millones de tapitas de botellas de plástico pueden convertirse en una montaña de dinero y ayudar a miles de niñas y niños.

La familia de Mauricio junta tapitas hace años. Desde que se enteró de la campaña iniciada por el Hospital Garrahan. Contagió la iniciativa solidaria a sus familiares y amigos que nunca más volvieron a tirar una tapita.

¿Cuál es la finalidad de estas tapitas? ¿Por qué ayudan al hospital Garrahan? Es lo que muchos tucumanos se preguntan y para eso Miguel Noguera, presidente de la fundación tucumana “Sí a la Vida”, explicó la importancia de esta iniciativa. “El plástico es un derivado del petróleo, un recurso no renovable que se estima que en 20 o 30 años se va a acabar. Al reciclar plástico se ahorra petróleo y se ayuda un montón al medio ambiente. Una tapita demora 500 años en degradarse”, detalló.

“Aparte de ayudar al planeta, la venta del plástico genera ingresos económicos al hospital, que logra atender gratis a pacientes con patologías complicadas. De Tucumán ya fueron atendidos 1.100 chicos y en toda Argentina, unos 17.000 niños”, agregó.

La fundación “Sí a la Vida” se unió a esta iniciativa en 2009 y después de 10 años está próxima a cumplir los 56 millones de tapitas recogidas por tucumanos enviadas a Buenos Aires.

“Tucumán es una de las provincias que más tapitas recolecta en el país, queremos felicitarlos y agradecerles por la misión solidaria que tienen con el hospital”, expresó Patricia Gavilán, coordinadora del programa de reciclado de la Fundación Garrahan.

“Es importante aclarar que la recolección sigue en pie, la gente piensa que como ya pasó mucho tiempo esto quedó en el olvido. Además quiero recordar que las tapitas que sirven son solamente las de gaseosa y agua. No sirven las de desodorante, bidones o café. También son de plástico, pero de otra resistencia que a la causa no sirven. Nosotros tenemos que clasificar estas tapitas y nos terminamos lastimando cuando hay alguna de cerveza en el medio”, explicó Noguera.

El local ubicado en 12 de octubre 208 fue designado como punto de recolección autorizado por la Fundación Garrahan. Allí reciben todas las tapitas que se juntan en escuelas, hospitales, supermercados y particulares que decidieron separar residuos para disminuir la cantidad de basura domiciliaria.

“Las cadenas Walmart y Chango Más crearon un ‘tapitómetro’ para que la gente se entusiasme más. También el híper Libertad y Carrefour donan las tapitas a la fundación. Hay más de 25 locales adheridos que tienen el logo de “Sí a la Vida” en el recipiente con las tapitas. No desconfíen si es que las llevan al Garrahan o no, las tapitas nunca se van a tirar”, dijo el enamorado de la causa.

“Este año cumplimos 20 del programa de reciclado de la Fundación Garrahan y en Argentina ya se van reciclando más de 6.000 toneladas de tapitas, equivalente a más de 2.400 millones de unidades. Mediante este programa del Garrahan también se recicla papel, lo que ayuda a salvar de la tala a casi 2 millones de árboles; y hace poco sumamos la colecta de llaves de bronce, latas de conserva, cables que conduzcan electricidad y radiografías”, dijo Gavilán.


El recorrido

Sobre cómo llegan las tapitas a Buenos Aires y cómo generan ingresos, Noguera explicó que el proceso empieza en los lugares donde se reciben las tapitas juntadas en toda la provincia. Primero son trasladas a la fundación -12 de octubre 208- y se las coloca en bolsas de arpillera, cada una con capacidad para 7.500 unidades.

La forma de calcular cuántas unidades se están donando es la siguiente: primero se las pesa. Ese resultado se divide en 2,5 y se obtiene el total de tapitas entregadas. Estas son transportadas gratis por Expreso Rivadavia, que semanalmente ofrece lugar en sus camiones que viajan constantemente a la capital del país. “En todos sus camiones va alguna bolsa con tapitas”, aseguró Noguera.

“Cuando recién empezaba a funcionar la fundación, era necesario separar las tapitas por colores. Los encargados del trabajo eran 12 jubilados y pasaban horas haciéndolo. Era trabajoso, pero nos gustaba”, recordó. Ahora con la construcción del “Molino Garrahan” (donde llega toda la recolección del país) se pueden moler todas las tapitas juntas.

“Algo sin explicación es que cuando se mezclan todos los colores y se somete el plástico a altas temperaturas, da como resultado el ‘Verde Garrahan’, es algo hermoso, yo pensé que lo hacían con colorante”, contó Noguera.

Una vez que el plástico esta triturado, la fundación Garrahan se lo vende a las empresas para que puedan fabricar los objetos de su catálogo. El hecho de que el plástico ya esté triturado le da más beneficios al hospital.

Las empresas fabrican kits de limpieza (balde, palita y fuentón), una gran variedad de recipientes y hasta un ecotriciclo. “Una vez que se tienen los productos, la gente al enterarse de que son del Garrahan, los prefiere por sobre los productos convencionales. Por cada kit vendido el hospital recibe un 15% de lo recaudado. Tienen, por el mismo plástico, doble ganancia”, explicó Noguera.


Vamos por más

“Sin sueños no podemos vivir. Es increíble que nuestro primer envío en 2009 fuera de 30.000 tapitas y ahora las contamos por millones”, expresó Noguera emocionado.

En diciembre del año pasado, el presidente de la Fundación “Sí a la Vida” fue reconocido por la Fundación Garrahan por su trayectoria solidaria.

“Nuestro próximo paso es ayudar a las mamás que tienen hijos internados en el Hospital de Niños. Queremos crear la casa “Sí a la Vida”. Presentamos tres veces el proyecto a la Legislatura, sólo queremos que nos den el terreno. Nada más. No nos vamos a rendir hasta crear esa casa con la solidaridad de los tucumanos”, aseguró Noguera. (Por Karen Fernández)

Por más informacion:

www.sialavidafundacion.org

www.vaporlospibes.com.ar

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