Para Coyette, ganar se complica cuando el “Santo” se muestra flojo en defensa

13 Feb 2019

Acaso la más grande perogrullada del planeta fútbol sea que para ganar, un equipo debe convertir al menos un gol más que su rival. Esta afirmación, que por obvia parece no aportar nada, sirve de mucho para comprender el presente de San Martín en la Superliga: cuanto más goles le anota el rival, más difícil se hace quedarse con los tres puntos. Y el “Santo” necesita, de manera imprescindible, cosechar triunfos.

Salvo en uno de los últimos ocho partidos que disputó por el actual torneo -el empate 0 a 0 ante Colón-, en todos le marcaron dos, tres o hasta cuatro goles. Esto implica una media de 2,4 tantos por juego: 2-3 ante Godoy Cruz; 1-2 ante Defensa y Justicia; 2-2 ante Tigre; 0-3 ante Newell’s; 3-2 ante Atlético; 3-3 ante Patronato, y 0-4 ante Independiente. Cuatro derrotas -a las que se suma el 1-2 ante Talleres (Córdoba), por el amistoso-, dos empates y apenas una victoria, como esperable saldo de este falencia.

“Es un déficit en el cual estamos trabajando, y en el cual debemos seguir trabajando para corregirlo. A priori, sería primordial que no nos conviertan tanto. Si uno mantiene su arco en cero tiene más posibilidades de ganar, porque el equipo convierte”, dijo el director técnico de San Martín, Walter Coyette, tras la práctica de ayer.

En efecto, si se toman los datos de los siete partidos referidos arriba se ve que el “Santo” anotó casi 1,6 gol por juego. Sin embargo, esto resultó insuficiente, y continuará siendo vano si no se resuelve el “flan” defensivo. “Lo habíamos trabajado la semana anterior a este partido, porque Defensa nos hace el gol tras una jugada en la cual nos agarran mal parados en el medio, retrocediendo. Cuando el rival tiene la posesión, la idea es ir retrasando, y tratar de no generarle espacios. Pero hemos tomado malas decisiones, es real. Es un déficit importante, que nos apura un poquito más; pero debemos seguir trabajando todos los aspectos”, añadió Coyette.

Reacción tardía

Y uno de esos aspectos a los que alude el entrenador, que guarda relación con la debilidad defensiva mencionada arriba, tiene que ver con el momento del partido en que el equipo se despabila. En la mayoría de los casos, el “Santo” comienza a jugar cuando ya le convirtieron. Sucedió ante el “Tomba”, ante el “Matador”, ante el “Decano”, ante el “Patrón” y ante Racing.

“En esto hay dos lecturas; la buena es que el equipo tiene reacción. Pero a veces no es fácil remontar el resultado. Claro que debemos tratar de no esperar el gol en contra para que el equipo reaccione, sino ir a buscar el resultado de entrada, para después manejarlo de otra manera”, señaló Coyette. Y destacó que también trabajan en eso durante los entrenamientos. “Uno siempre quiere ser protagonista, ser un equipo ofensivo, arriesgar. Lo hablamos con los chicos; es lo que inculcamos: ser un equipo protagonista, tratar de buscar el resultado en todas las canchas. A veces las cosas no salen como uno pretende, pero lo trabajamos”, indicó.

El “Santo” recibirá a los cordobeses de Belgrano a las 21.10 del viernes. Llegará a ese partido con tres derrotas en los últimos cuatro partidos por la Superliga. Dos de estas caídas -el 0-3 ante Newell’s, el 7 de diciembre del año pasado, y el 1-2 ante Defensa y Justicia, el 1 de este mes- las sufrió en la mismísima Ciudadela. A esto se suma que el equipo se encuentra último en la tabla de descensos y que el “Pirata” es un rival directo en esta puja. Todo esto implica una gran presión. “Es la misma con la que estamos conviviendo desde que arrancó el torneo. Más allá de querer sacársela de la cabeza la tenemos, y es la realidad; y jugar con esa presión no es fácil. Pero debemos saber resolverlo; y estamos en ese camino. Haremos lo imposible para lograr el objetivo. Tengo plena confianza en el equipo; y ojalá, Dios quiera, podamos ganar este partido”, anheló el entrenador.

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