Hojeando el diario: se inaugura la ruta a San Javier

12 Feb 2019 Por Manuel Riva

Promediaba febrero de 1939 y se realizaba la inauguración del tramo final de la ruta que une nuestra ciudad con la cima de San Javier. La obra se había realizado en dos etapas. La primera, desde el final de la avenida Aconquija al pie del cerro hasta el parque Aconquija, donde estaba la primera confitería, se abrió al paso en mayo de 1938. La segunda, al parecer más complicada debido al desnivel a cubrir, de más de 530 metros, requirió menos de un año para su concreción e iba desde el parque hasta la Puerta de San Javier.

Nuestro diario del 15 de febrero tituló: “Con una ceremonia brillante se inauguró oficialmente ayer el camino a la cumbre de las Sierras de San Javier”. Nuestra crónica anunciaba: “un día espléndido, fresco y seminublado, contribuyó a que el acto obtuviera un lucimiento especial”.

A primera horas se dieron cita, donde termina la avenida Aconquija, los invitados y las autoridades para iniciar el viaje hacia la cima. Bajo el estricto control de las autoridades de la delegación local del Automóvil Club, Emilio Boggiatto y Amado Godoy, se organizó la caravana de coches, siguiendo su respectivo número de orden de colocación en la columna.

ACTO OFICIAL. Nuestro diario destacaba que más de un centenar de vehículo fueron parte de la caravana.

En aquel recorrido inaugural participaron alrededor de 150 vehículos. A la cabeza iba el coche oficial que llevaba al gobernador, Miguel Campero, y al mandatario electo, Miguel Critto.

Uno de los tramos que más llamó la atención de la comitiva fue el “Rulo” que “sirvió de nexo entre los dos tramos en que se dividió el trabajo al comenzarlo para unirlos en una sola arteria a unos 800 metros de altura. La obra se realizó en tiempo récord. Permite ya el tránsito hacia la cumbre”, decía nuestra crónica.

De acuerdo con el relato, los vehículos alcanzaron la cima en 20 minutos, cabe destacar que solamente había tránsito de subida. Asimismo, más de 200 jinetes provenientes de San Javier, Raco, El Siambón y Sauce Huacho, encabezados por el diputado nacional Ramón Paz Posse, participaron de la ceremonia. Un avión del Aero Club hizo evoluciones sobre la caravana y sobre el público antes del acto.

Alcanzar un ideal

El titular de Vialidad Provincial, ingeniero Roberto Robles Mendilaharzu, habló sobre la construcción y los beneficios que traería para el turismo. Comenzó diciendo: “hemos alcanzado un ideal, estamos ya en la cumbre de la sierra de San Javier de tan caros afectos y por ello no podemos dominar las palpitaciones de nuestros corazones tucumanos”.

También tuvo una crítica al expresar: “no es posible que gente adinerada esté mirando ultramar para viajar al extranjero en procura de panoramas cuando acá, en provincias, pueden encontrar rincones serranos de singular hermosura para los ojos que saben mirar, y de paz y sosiego para los espíritus”.

Cabe destacar que Vialidad aún no había cumplido cuatro años de existencia. En cuanto a la obra agregó: “abriendo picadas por la espesa selva y bordeando abismos, la comisión de estudio realizó su cometido adoptándose como solución el trazado actual por las ventajas de ser el más corto y más panorámico y porque permite el aprovechamiento total de la avenida a Marcos Paz y Yerba Buena y de parte del antiguo camino al parque Aconquija”.

UNA OBRA CLAVE. El nuevo camino sorteaba un desnivel de más de 560 metros con paisajes extraordinarios.

Visitantes

Agregó que en los días festivos llegaban hasta el parque Aconquija, por el camino inaugurado en 1938, más de 2.000 personas. Casi sobre el final le dijo al gobernador electo Critto: “toca a vos la formación de la villa de San Javier, cuyo loteo debe realizarse por imperativo de la ley”, y cerró diciendo que desde donde estaban se hacía necesaria la continuación de la ruta hacia Villa Nougués y Raco. Además reconoció el apoyo brindado por Campero, que recorría con asiduidad la obra, como a otras que se concretaron en aquel período. Sus palabras finales fueron: “al dejar liberada al público esta arteria, que el Cristo que guarda la subida a la montaña custodie la vida de los turistas guiando el volante de los imprudentes poseídos por el vértigo de la velocidad”.

En etapas

El anuncio de nuestro diario explicaba que la ruta se había construido en etapas. En 1937 se inauguró la avenida Aconquija, que desde el límite capitalino pasando por Marcos Paz y Yerba Buena llegaba a las primeras estribaciones de las sierras. Era una doble calzada con una parte de macadam asfáltico para el tránsito ligero y otra enripiada con tratamiento bituminoso para el tránsito pesado. El tramo tenía una longitud de 5.300 metros. Desde aquel punto arrancaba el siguiente, de unos 3.100 metros de longitud y un desnivel de 385 metros, que llegaba hasta el parque Aconquija donde había un gran estacionamiento y un bonito edificio para recreo.

Loteo

En 1936 las cámaras legislativas habían aprobado la ley para el loteo de una villa veraniega en San Javier. Para que la iniciativa fructificara era necesaria la construcción de un camino y para ello se aprovecharon los tramos antedichos.

El “camino de montaña” tenía una longitud de 8.615 metros, con lo que se salvaba un desnivel de 565 metros, llegando así a una altura de 1.269 metros sobre el nivel del mar.

“El punto final está en Anta Muerta, un punto intermedio entre Villa Nougués y Puerta de San Javier, En esta forma sería factible cerrar dos circuitos en la montaña”, decía nuestro diario, y agregaba: “las laderas por donde discurre el camino son de una exuberante vegetación, notándose a mayor altura la desaparición de los árboles y la presencia de pastos altos”.

El “Rulo”

El costo del camino superó el millón de pesos, discriminados en poco más de 200.000 para el tramo Yerba Buena a Parque Aconquija y más de 800.000 desde ese punto hasta la cumbre. También se calcula que se gastaron unos 20.000 pesos en trabajos suplementarios y en el “Rulo”.

Sobre el “Rulo” se decía: “es una notable obra de arte, la primera en su género en caminos carreteros, dentro del país”. Además se aclaraba: “la terminación completa del camino se hará recién en marzo, pues quedarán por ejecutar: alambrados, seguridades para curvas, parapetos de piedra en los lugares donde se han construido pircas y enripiados. Después recién se podrá realizar el tratamiento bituminoso que suprimirá el polvo aun en los días de más intenso tráfico”.

Recordemos que hasta 1936, llegar hasta la zona era una aventura que se planeaba con tiempo debido al todavía complicado recorrido que había que hacer.

Turismo

Para promocionar el camino el Centro Pro Turismo de Tucumán organizó en mayo una excursión. Consignaba la crónica de nuestro diario: “el grupo de reciente creación tiene el propósito principal de estudiar la forma más conveniente de atraer a nuestra provincia corrientes de turismo”.

El relato continúa: “a las 8.30 horas partió de la plaza Independencia una caravana de 50 automóviles en los cuales viajaban el ministro de Gobierno, Norberto Antoni, el jefe de Policía, autoridades del centro, y personas de diversos sectores de nuestra ciudad. La caravana llegó a destino antes del mediodía y después de recorrer algunos puntos de San Javier se sirvió un almuerzo que alcanzó lúcidas proyecciones. Dedicaron la tarde la dedicaron a visitar el cerro y obtener vistas de sus bellezas panorámicas para regresar a nuestra ciudad en las últimas horas del día”.

El cronista destacó que todos los visitantes volvieron gratamente complacidos del viaje realizado. Dos años después se inauguraba el tramo que iba desde Bajo Hondo, antiguo camino del Perú y remataba al pie de las primeras estribaciones del Aconquija.

La crónica destacaba: “escala la montaña en forma casi imperceptible, por la suavidad de la línea ascensional, así como las curvas que son espaciosas de unos ocho metros por seis en las rectas”.

Unas pircas eran las defensas del camino contra la amenaza de derrumbes y para resguardar el tráfico de los peligros de caídas en cunetas. Reconoce que la nueva traza cuenta con una menor pendiente y es menos exigente para el tránsito, y luego resalta: “desde las primeras alturas se domina un panorama espléndido, la ciudad lejana, apenas perceptible en su divisibilidad de calles y caseríos y hasta los ingenios azucareros”. Allí también se pone de relieve la construcción del recreo Aconquija que servirá de refugio y hasta sitio de reunión a los turistas.

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