“Sidra caliente”: ironía, humor y crítica - LA GACETA Tucumán

“Sidra caliente”: ironía, humor y crítica

Con el estreno, hoy en el bar cultural Tertulia, se inicia la temporada teatral.

09 Feb 2019
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PARODIA. Ana Hynes, Juliana González y Kikin Díaz con los ojos vendados. imagen captura de video

La promoción en las redes sociales se viralizó rápidamente, y los integrantes de “Sidra caliente” lograron su objetivo: el estreno de esta noche a las 22 en el bar cultural Tertulia (Virgen de la Merced 435) se instaló como una propuesta cargada de ironía, humor y mirada crítica de Tucumán, en el arranque de la temporada teatral en la provincia.

En el video, Ana Hynes guía por las calles del centro a Juliana González y Kikin Díaz, los tres con los ojos tapados en una parodia de la película “Bird box”, sin saber los peligros que enfrentan al intentar sobrevivir al verano en la provincia y poder estrenar este mes. La propuesta elaborada con la realizadora audiovisual Carolina Bloise (la cuarta integrante del equipo) pasará de la vía pública a la sala, con el objetivo de reír y hacer reír bajo la premisa de que mucha falta hace.

El proyecto nació el año pasado como una idea para hacer videos de humor para las redes sociales. La idea central era hacer playback de audios virales y otros que circulan en los medios de comunicación. Luego de atender a los distintos proyectos artísticos del año pasado, se decidieron a llevar esta propuesta al escenario.

Para el desafío escénico se sumó a Hynes, quien recuerda que el título “evoca los dichos de una intelectual del mundo del espectáculo como es Ana María Casanova, mejor conocida como Moria Casán, quien luego de un altercado en un restaurante de Mar del Plata, disparó la famosa frase: ‘el champán no era champán, era sidra caliente’”. “Este título nos sirve para hablar de lo que queda después de las fiestas, cuando llega enero, todos se fueron de vacaciones y nos toca quedarnos en Tucumán, con calor y sin pileta. Así como una copa abandonada de esa bebida, somos un oasis de humor para soportar el verano tucumano”, proclama.

En el espectáculo el trío actoral le pone cuerpo y gesto a distintos audios virales y composiciones sonoras que se van hilvanando con un intento de sentido global, y se tocan temas como el amor, la inflación, los debates por la educación sexual y la política, pero con una premisa cómica.

“Cuando empezamos a pensar esta obra nos vimos atravesados por los recuerdos de vacaciones felices, cuando todavía podíamos viajar a los veranos en Mar del Plata, y el humor ochentoso que marcó nuestras infancias. En tiempos de crisis, se hace necesario volver a reír, aunque sea a través de la evocación de aquellos tiempos. Como somos artistas que no nos fuimos a ningún lado turístico, resignificamos el calor, el aburrimiento y los problemas económicos y nos dimos el gusto de hacer un espectáculo tal y como lo quisimos. El recurso del playback, nuevamente puesto al servicio de lo artístico que encarnan muchos personajes e historias, va hilvanando el show”, plantea Díaz.

La reivindicación del humor como herramienta de crítica es constante. “Pretendemos recuperar el espíritu del café concert, por lo que no podían faltar los números musicales, pero con una vuelta de tuerca. En esta oportunidad cada actor tendrá el desafío de preparar en vivo un playback de varios artistas seleccionados al azar durante cada función. Esto le da un componente vertiginoso y requiere la predisposición y el entrenamiento en la técnica del doblaje”, explica.

Esta es la segunda obra del teatro independiente que se estrena en el año (ayer lo hizo Gonzalo Véliz). Díaz reflexiona: “2019 se presenta con muchos desafíos en medio de una crisis atroz, la paralización del Instituto Nacional de Teatro, el defase en los precios de las entradas que cuestan lo mismo desde 2016, los altos costos de mantenimiento que enfrentan las salas y el cierre de espacios culturales, entre otras dificultades”. “En años anteriores, en enero ya se habían estrenado espectáculos y ahora solo encontramos escasas reposiciones; nuestro primer gran desafío es atraer al público, que en este contexto piensa dos veces al momento de pagar una entrada, pero lo artístico no se detiene”.

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