Alfaro culpa a la SAT por 111 hundimientos en calles de la ciudad

La Capital realizó un estudio con tomografías para apoyar su postura.

13 Ene 2019 Por Martín Dzienczarski
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CUADRANTE ANALIZADO. Los puntos rojos representan los hundimientos relevados por la Intendencia en el centro. MUNICIPALIDAD S.M. DE TUCUMÁN

La gestión del intendente de la capital, Germán Alfaro, encargó un estudio de suelo por una preocupación: un relevamiento municipal identificó 111 puntos del centro de la ciudad donde el pavimento o la vereda se hundieron. Los resultados, tras un diagnóstico con georradares y tomografías eléctricas, arrojaron que las alteraciones en el suelo se debían a las pérdidas de líquidos por roturas de cañerías de agua o cloacas.

El secretario de Gobierno municipal, Walter Berarducci, comentó los resultados de los estudios a LA GACETA y adelantó que remitirán los resultados a la firma Sociedad Aguas del Tucumán Sociedad Anónima con Participación del Estado Mayoritaria (SAT). “No nos quedamos sólo con los trastornos ocasionados por los incumplimientos de la SAT respecto a sus obligaciones en la prestación del servicio, y que la gente constantemente reclama por el afloramiento de agua potable o de líquidos cloacales en la vía pública. Sino que buscábamos confirmar que los hundimientos detectados en la ciudad se producen por las roturas en las cañerías. El estudio confirma esto, por lo que debemos advertir que en la ciudad no sólo está patente el riesgo edilicio sino que también está en riesgo hasta la vida de los tucumanos”, afirmó el funcionario municipal.

Los ingenieros Luis Chrestia y Herminio Gabriel Veglia, secretario y director de Obras Públicas de la Intendencia, explicaron que la Municipalidad encargó un estudio de suelos a las firmas Radef SRL y Geo Soluciones, para analizar el por qué de los hundimientos en las calles del centro. Las empresas trabajaron sobre el 10% de los 111 hundimientos detectados dentro del cuadrante formado por las avenidas Sarmiento, Soldati, Brígido Terán, Roca y la calle Catamarca.

“Se utilizaron dos técnicas: la prospección con el uso de georradares y las tomografías eléctricas con el uso de un resistivímetro. De esta manera se analizaron las modificaciones en el perfil del suelo y se corroboraron con las tomografías”, explicó Chrestia. Veglia agregó que el suelo de la ciudad se caracteriza por ser arcillo limoso y que en los estudios se determinó un incremento en la cantidad de humedad, lo que lleva a los asentamientos de las construcciones y a la aparición de grietas.

“La información obtenida de los sectores de estudio del área central de la capital permiten concluir que la resistividad en mayor proporción -es decir, la capacidad transmisora de electricidad del suelo- muestra la saturación de humedad de los suelos. Las evaluaciones de georradar arrojan que un 66% de las anomalías proyectan la presencia de tuberías”, expresa la síntesis del estudio, al que tuvo acceso este diario. Chrestia detalló que cuando ocurre esto se produce el “asentamiento inestable” de la estructura, lo que genera grietas. Si las roturas tienen entre 42 y 45 grados, son calificadas como peligrosas.

¿Estos cambios en el suelo implican un riesgo edilicio?, le consulto este diario a Chrestia. “Puede llegar a causar un riesgo edilicio, se lo debe controlar. Hay que solicitarle a la SAT que realice los mantenimientos que corresponden. Debe tomar medidas, porque sino la situación empeorará. Los hundimientos pueden dar aviso, o pueden no hacerlo. Ahí es cuando se produce una oquedad. En julio de 2016 un colectivo se hundió en un hueco de tres metros en Córdoba al 400. Fue por esto”, respondió el funcionario.

Críticas a la SAT

Berarducci responsabilizó por los hundimientos a la SAT, y a los gobiernos de José Alperovich (2003-2015) y de Juan Manzur (2015-2019). “El mayor índice de influencia en el cambio de la composición del suelo lo tiene la deficitaria prestación del servicio y la falta de inversión de la SAT, hace más de 15 años. Esto trae un perjuicio presente, por el daño ambientar de tener el agua servida en la calle todo el año, y a futuro, por el agrietamiento provocado en las edificaciones”, consideró el funcionario provincial.

“El daño en el asfalto, con esto, es hasta secundario: ahora vemos que hay un daño silencioso que podría llevar a que ocurra una tragedia”, finalizó Berarducci.

La SAT, centro de críticas de Alfaro: “la ciudad parece Kosovo”  

En abril de 2016, cuando el intendente Germán Alfaro llevaba seis meses de gestión, la Intendencia remitió al Concejo Deliberante un proyecto de resolución que declaraba la ciudad en Emergencia Sanitaria, a raíz de las pérdidas de agua potable y de líquidos cloacales. La iniciativa había sido ingresada con la firma del concejal del riñón del intendente, Raúl Pellegrini. “Uno mira el mapa de la ciudad, hace un relevamiento de las roturas y parece Kosovo”, había afirmado el secretario de Gobierno de la Municipalidad, Walter Berarducci, cuando había asistido al cuerpo a brindar un informe sobre el proyecto a tratar. El funcionario había dicho que, de acuerdo con un relevamiento realizado por la Intendencia, se detectaron en ese momento más de 3.300 pérdidas o roturas irregulares en las calles de la ciudad durante los últimos dos años. Berarducci había responsabilizado a la SAT por esa situación. El proyecto fue aprobado una semana después, gracias a los votos de los ediles de Cambiemos y de Fuerza Republicana.

Demanda en la Justicia

En 2017, anticipándose a la campaña electoral de diputados nacionales, Alfaro promovió una demanda en la Justicia contra la SAT. El municipio había presentado los primeros días de mayo una denuncia contra la SAT por $ 200 millones. El intendente había explicado que a ese monto ascendía el daño provocado en la ciudad, según el cálculo de un grupo de peritos contratados por el municipio. “Por las obras inconclusas de la SAT el pavimento está reventando por todas partes, no solamente en la periferia de la ciudad, sino también dentro de las cuatro avenidas principales. Además las pérdidas generan focos infecciosos y problemas ambientales que pueden ocasionar enfermedades en la población”, había reclamado el jefe vecinal.

Junta de firmas y pedido de intervención

En el mismo año, y antes de las elecciones de medio término en el Congreso a nivel nacional, Alfaro se propuso reunir 100.000 firmas de vecinos de San Miguel de Tucumán para presentar un proyecto de ley de iniciativa popular que obligue a los legisladores a analizar en la Cámara la intervención de la SAT. 

“El proyecto que impulsamos busca que todos los tucumanos enfrentemos el problema y hace hincapié en la intervención de la SAT, fundamentada en la demostrada ineptitud para administrarla con eficiencia”, había achacado el intendente. Además de proponer la intervención de la firma estatal, la propuesta del municipio ordenaba que la Legislatura destine de su presupuesto de funcionamiento interno unos $ 500 millones para reforzar un fondo de obras de infraestructura de emergencia. Tras reunir las firmas durante meses, se presentó la iniciativa, pero no recibió tratamiento.

La primera acción de 2018

Antes de que finalice la primera quincena de enero, desde la Municipalidad dieron a conocer un informe encargado a empresas de Córdoba que confirman que los hundimientos en la ciudad relevados por la Intendencia se deben al daño en el suelo por las pérdidas de las cañerías.

Respuesta de la sat: “la firma realiza 50 intervenciones por día para responder reclamos de los vecinos”

Funcionarios del área de prensa de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), informaron que continuarán con el esquema de trabajo para solucionar las roturas en la red de agua potable y de cloacas de la ciudad, como del resto de la provincia. “El agua potable y la red cloacal son un tema serio. Realizamos 50 intervenciones diarias y tenemos 15 frentes de obras, con cambios de colectoras o cañerías, en tarea. Esto demuestra la seriedad, el profesionalismo y la dedicación, no sólo de los trabajadores sino del Gobierno provincial, disponiendo los fondos para realizar estas tareas”, informaron a través de un comunicado.

La firma, encabezada por Fernando Baratelli, evitó responder a las críticas de los funcionarios municipales. Miembros del área de prensa de la SAT indicaron que mantienen los trabajos en base al diagnóstico realizado. Explicaron que empleados de la firma trabajan diariamente con agentes de la Municipalidad y agradecieron la colaboración y el trabajo en conjunto. Además, funcionarios de la empresa agregaron que esperan mantener el ritmo de obras para alcanzar en algunos meses un punto de equilibrio entre los reclamos de los vecinos y las reparaciones.

Entre los frentes de obra, la SAT avanza en la renovación de la red cloacal en el barrio Ciudadela. Los trabajos beneficiarán a 500 familias de esa barriada, y se realizan con fondos provinciales que rondan los $900.000. “El gobernador, Juan Manzur, dio instrucciones especiales tanto a la SAT como al Ente de Infraestructura para que se vayan resolviendo las problemáticas de la gente. Sabemos que falta mucho por hacer pero estamos dando soluciones en las medidas de las posibilidades”, había expresado el presidente subrogante de la Legislatura, Fernando Juri, la semana pasada.

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