Los cielos del sur, la nueva ruta de los narcos

La Policía secuestró 273 kilos de marihuana que fueron arrojados desde una avioneta en unas fincas del sur de la provincia.

10 Dic 2018

Las desoladas y extensas fincas del sur de la provincia parecieran haberse transformado en los lugares que eligieron los narcos para descargar la droga que trasladan por vía aérea. La Policía incautó ayer 273 kilos de marihuana que fue arrojados desde una avioneta, en un campo de la localidad de Taco Ralo, cerca del límite con Santiago del Estero y de Catamarca. Este es el segundo decomiso de estas características que se concretó en 2018.

Al parecer, vecinos de esa localidad avisaron en la comisaría de La Cocha que una avioneta estaba haciendo vuelos rasantes y que arrojaba bultos a la tierra. Personal de la dependencia fue hasta ese lugar y confirmó la versión: encontraron la droga y demoraron a dos hombres que, aparentemente, esperaban el cargamento. Uno de ellos es oriundo de esa localidad y el otro, de Yerba Buena. Secuestraron dos camionetas, que posiblemente utilizarían para trasladar la sustancia, y un arma de fuego. Los nombres de los sospechosos, por orden de la Justicia Federal, se mantienen en reserva.

Ante la sospecha de que podrían haber arrojado más paquetes, el Ministerio de Seguridad, supervisados por el fiscal Miguel Varela, organizó un operativo para buscar más droga. El rastrillaje, en el que participaron hombres de la Unidad Regional Sur, del Grupo CERO y de la Digedrop, al mando del comisario Jorge Nacuse, que tuvo resultados negativos, se hizo en medio de las plantaciones de caña de azúcar.

El ministro de Seguridad de la provincia, Claudio Maley, destacó que el operativo se realizó con rapidez en una zona complicada.“En el momento que alertaron los vecinos se estaba realizando el operativo Cobra, que se trata de un mayor control en los puestos fronterizos; por eso pudimos actuar con rapidez. Si bien es cierto que no atrapamos al avión, logramos juntar toda la droga y detener a tres personas que podrían vincular con el caso”, manifestó el ministro.

El caso dejó numerosos interrogantes. Hasta el momento no se sabe cuál fue el origen del vuelo de la avioneta y ya se inició una investigación para determinar si viene desde algún punto del país o si despegó en Bolivia o en Paraguay. Tampoco se sabe quién debía recibirla. El indicio más claro con el que cuentan los investigadores es que habría estado destinado para el consumo local, previo acopio, fraccionamiento y distribución, en esta y en otras provincias.

Otro caso

En mayo, personal de Gendarmería Nacional, en una finca de Monteagudo, encontró más de 277 kilos de marihuana soterrados. La droga, según la investigación, pertenecía al clan Paradi, cuyos integrantes fueron acusados de acopiar la droga (la enterraban en campos de esa localidad), procesarla y distribuirlas en los quioscos del sur de la provincia y en Catamarca, especialmente.

La investigación, que fue desarrollada por el juez federal Miguel Ángel Contreras, llevó varios meses. Días antes de que concretaran el hallazgo, los gendarmes realizaron allanamientos en varios domicilios de la familia Paradi en Concepción y Aguilares. Allí, además de incautar marihuana, cocaína y troqueles de LSD, encontraron unos dispositivos electrónicos que se ordenó analizar. Utilizando un GPS, los investigadores lograron llegar hasta el lugar donde la banda habría ocultado la droga.

Los integrantes del clan Paradi, que ya habían sido condenados por comercialización de drogas, fueron detenidos y procesados en Catamarca. Por un rumor que indicaba que los compañeros de los sospechosos habrían estado organizado un golpe comando para liberarlos, Contreras decidió trasladar a todos los acusados a un penal de máxima seguridad.

Antecedentes

Existen otros antecedentes sobre vuelos narcos, aunque fueron descubiertos en el norte de la provincia, en 2016. Los investigadores encontraron dos cargamentos de marihuana que habían sido trasladados por vía aérea. En La Ramada, Gendarmería incautó más de 30 kilos de “hierba” que habría pertenecido a la banda liderada por Carla “La Jefa” Sánchez, que fue condenada por dirigir a un grupo que comercializaba droga a nivel regional y nacional.

Un productor denunció, en noviembre de ese año, que una avioneta había arrojado objetos en su campo, ubicado en La Virginia. La Policía llegó y confirmó la denuncia. Luego, personal de la Digedrop, Gendarmería Nacional y de Policía de Seguridad Aeroportuaria comprobaron que se trataba de un envío de marihuana. Tras un rastrillaje que duró más de un día, encontraron cerca de 130 kilos de marihuana.

Según los especialistas, una avioneta puede trasladar hasta 200 kilos de droga si es que realiza un viaje desde Bolivia o Paraguay. En cambio, el peso de la carga se puede hasta duplicar si es que la aeronave hace paradas en el recorrido para reabastecer combustible.

Los vuelos no pueden ser detectados por los radares que están instalados en las zonas de frontera y de Córdoba, ya que sólo registran aviones que vuelan por encima de los 25.000 metros; cuando trasladan drogas, las naves vuelan a menor altura.

En 2016, el fiscal federal de Santiago del Estero, Pedro Simón, había advertido sobre los “bombardeos de drogas”, principalmente en una triple frontera conformada por las localidades de Burruyacu (Tucumán), Pellegrini (Santiago del Estero) y Rosario de La Frontera (Salta). Ahora, los cielos del sur de la provincia parecieran ser la ruta elegida por los narcotraficantes para traer droga.

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