Sobre ganar, y perder

El día después y sus sensaciones, luego de una pulseada de excepción.

02 Dic 2018 Por Carlos Werner
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CARA A CARA. Bieler y Abero luchan por la pelota. Durante el partido ganaron y perdieron, pero siguieron adelante, algo que en el deporte se toma como una religión. LA GACETA/ FRANCO VERA

“¿Quién lo diría, no?” se preguntará -con respuesta imprecisa- un desprevenido, con la tapa de LA GACETA en sus manos. “Se veía venir”, apuntaría cualquiera de esos adivinadores, que abundan cuando aciertan y desaparecen al menor error en el vaticinio. “David venció a Goliath” caería en el lugar común el vecino cultor de las frases hechas. En fin. Un partido y sus circunstancias. El que viene peleando a la décima para zafar del oprobio del descenso, pudo con el que viene luchando por “cosas importantes” (como si sólo el éxito lo fuera).

El que pasó fue, en esencia, un partido aparte, una cita con la historia, el fútbol puesto en su plano más visceral, una pulseada de excepción, una fantástica forma de sacarlo todo afuera (como la primavera). Pero, ¿qué queda para el día después de haber ganado, y qué para después de haber perdido?

Se dice que Pelé dijo alguna vez que cuando más difícil, “mayor es la sensación de la victoria” (suenan teléfonos en La Ciudadela). Se afirma que Pep Guardiola aseguró, cuando era el arquitecto del genial Barcelona, que si su equipo perdía “seguiremos siendo los mejores”, pero que si ganaba “seremos eternos” (ahora suenas trompetas). Del fútbol se cuelan miles de frases de victorias y derrotas. Pero fuera del mundo “redondo” hay cientos de casos de quienes dijeron (o escribieron) palabras por demás precisas para graficar cuestiones de ganadores y perdedores. “La victoria es a menudo el resultado de tomar un paso en falso en la dirección correcta” aseguró Al Bernstein, un comentarista deportivo estadounidense. “El triunfo es cuando la preparación y la oportunidad se encuentran” fue el pensamiento de “Bobby” Unser, estrella del automovilismo del país del norte (¡Ciudadé, Ciudadé!)

Pero si a la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que... Si alguien leyó alguna vez a Robert Kiyosaki, el empresario, inversionista, escritor, conferencista y orador motivacional, recordará quizás una frase suya: “el tamaño del triunfo se mide por la fuerza de tu deseo, el tamaño de tus sueños, y la forma de manejar la decepción en el camino”. Surge un ¡dale de! a pleno. Y hay más. “El triunfo consiste en levantarse en cada caída” sugirió el irlandés Oliver Goldsmith. Y Simón Bolívar (les suena), fue a fondo: “el arte de vencer se aprende en la derrota.” Que cada protagonista de la quijotesca historia futbolística de ayer tome de todo esto lo que sienta más afín a sus sensaciones.

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