Boca puede jactarse de haber truncado en dos oportunidades los sueños de River en la Copa Libertadores. Ambas, bajo la dirección técnica de Carlos Bianchi, uno de los DT más queridos por los “xeneizes”. La primera ocasión se dio en 2000, por cuartos de final. La otra, en 2004, por semifinales.
El 17 de mayo de 2000, el “Millonario” recibía a Boca. Empezó ganando River, con gol del colombiano Juan Pablo Ángel, a los 14’. La alegría del local duró un cuarto de hora: Juan Román Riquelme empató a los 30’. Al inicio del complemento, el “Conejito” Javier Saviola anotó el 2 a 1 final. La revancha se disputó en La Bombonera”, siete días después. El segundo tiempo fue “Xeneize”: a los 59’ anotó Marcelo Delgado; a los 78’, Riquelme (de penal), y a los 94’, Martín Palermo, que esa noche volvió a jugar después de una grave lesión en la rodilla, que lo tuvo inactivo varios meses. En este partido se dio el inmortal caño de Riquelme al colombiano Mario Yepes. Boca luego eliminó a América de México y superó en la final a Palmeiras.
Más angustiantes fueron las semifinales de 2004. El 10 de junio, en la “Bombonera”, el local venció 1 a 0, con gol de Rolando Schiavi. Definieron una semana después, en el Monumental. A los 14’ del complemento anotó Luis “Lucho” González. Cuando faltaba un minuto para el fin del partido igualó Carlos Tevez y Boca era una fiesta. Pero a los 3’ del adicional Cristian Nasuti puso el 2 a 1 que llevaba la llave a los penales. La serie pintaba larga: por River marcaron Marcelo Salas, Daniel Montenegro, Fernando Cavenaghi y “Lucho”; para Boca, Schiavi, Pablo Álvarez, Pablo Ledesma y Nicolás Burdisso. Maximiliano López erró, y los “Millonarios” rogaron que Javier Villarreal también lo haga. Pero este acertó, y Boca pasó a la final, que perdió ante los colombianos de Once Caldas.







