Un grupo de arqueólogos descubrió en una cueva cerca de la ciudad costera de Haifa, en Israel, lo que podría ser el lugar de producción de alcohol más antiguo del mundo, de unos 13.000 años de antigüedad.
“Es la prueba más antigua de producción de alcohol que conocemos”, dijo a DPA Dani Nadel, uno de los arqueólogos de la Universidad de Haifa, responsable del descubrimiento en la cueva Rakefet, sobre el Monte Carmelo, hallazgo que fue publicado en la revista Journal of Archaeological Science: Reports.
No está claro exactamente qué tipo de bebida alcohólica se producía allí, advirtió Nadel, que bromeó diciendo que no habían encontrado una botella de cerveza. Los arqueológos sospechan que podría haber sido algún tipo de cerveza fermentada.
“Elaboraban algo que contenía una considerable cantidad de alcohol”, dijo, y explicó que el proceso se basaba en la fermentación de granos, lo que sigue constituyendo la base de la producción de cerveza en la actualidad.
¿Una ceremonia?
Se cree que sólo se producían allí pequeñas cantidades de alcohol. En el lugar los arqueólogos encontraron restos de granos fermentados en agujeros que había en el suelo.
La cueva era utilizada también por el pueblo natufiense para enterrar muertos, como determinaron Nadel y otros arqueólogos en excavaciones previas. Unos 30 esqueletos se hallaron en la cueva, la mayoría en enterramientos individuales, pero también en dobles. Se supone que el uso de estas cuevas marca el comienzo de la sedentarización de los seres humanos.
La cultura natufiense pobló la región del Mediterráneo oriental hace unos 15.000 años. Los investigadores creen que la producción de alcohol podía estar entonces relacionada con alguna ceremonia natufiense.







