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“La producción de etanol debe integrarse con otras energías”

Guilherme Nastari (Datagro) reseñó cómo evolucionó Brasil

04 Ago 2018
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EL DESAFÍO. Nastari dijo que es primordial producir energía sin contaminar. GENTILEZA LOS BALCANES

“La producción de caña en Brasil es un cultivo muy tradicional y de larga data, ya que es cultivado desde hace unos 500 años y fue creciendo en el tiempo hasta mediados del siglo XX, hasta el período 1973-1975, donde se da la primera ola de crecimiento con el comienzo de la producción de etanol como biocombustible”.

“Desde 1975, en adelante, comienza la segunda ola de crecimiento llegando la producción a más de 300 millones de toneladas de caña hasta el año 2008, y de ahí en más vino la tercera ola en los últimos 10 años y crecimos hasta valores superiores a las 600 millones de toneladas de caña”.

Toda esta pequeña reseña histórica sobre el crecimiento sucroalcoholero brasileño la realizó Guilherme Nastari, director de Datagro durante la Conferencia que dio el lunes pasado en Tucumán.

Afirmó, además: “ya estamos en la cuarta ola de crecimiento, y creemos que hasta 2030 podríamos llegar a las 850 millones de toneladas de caña producida”. Sin duda que “todo este crecimiento estuvo comandado y actualmente lo está por la gran necesidad energética que tuvimos y tenemos en Brasil, y cualquier exceso de azúcar que podríamos llegar a tener lo consideramos como energía renovable que siempre necesitamos”, comentó.

Es importante señalar que “la producción de etanol debe estar integrada con otras producciones de fuente de energía, por lo que debemos seguir trabajando con el maíz, el biogas, los residuos de cosecha y la producción de plásticos”, planteó el especialista.

“Todo esto lo logramos porque la industria se modernizó y es actualmente altamente competitiva”, precisó Nastari.

“Lo que sí buscamos es orientar a producir energía renovable a través de producción de biomasa y obtener biocombustibles líquidos y evitar el uso de baterías, y realmente no nos equivocamos en este sentido, ya que era primordial producir energía sin generar contaminación, y en esto trabajamos muy profundamente”, ponderó.

“El uso de bioetanol hizo que, en Brasil, la polución ambiental baje drásticamente, y en el mundo vemos que el uso de bioetanol sigue aumentando conjuntamente con la producción de biodiésel”. Actualmente, EEUU produce 59,2 billones de litros anuales y Brasil 28. En el caso de EEUU, el 38% de su producción de maíz es destinada a la producción de etanol.

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